CAPÍTULO 10 #3
Adelaida Riazor se queda patidifusa al ver en las noticias a una joven idéntica a ella llamada Anastasia Guillén Cuervo, de quien se revelan verdaderas barbaridades como los asesinatos que ha cometido; Eva Tejeiros no sabe qué decirle, pues ha quedado también muy impresionada.
Adelaida está pasando el día con Marisol Victoria y Eva, de quienes es muy amiga.
Se encuentran en la casa que Eva posee en primera línea de la Playa de Los Locos situada en Torrevieja.
Adelaida no puede menos que preguntarse quién es esa malvada que se parece tanto a ella, pues son idénticas como dos gotas de agua.
No puede dejar de pensar que se trate de una hermana gemela, de ahí que toda la vida haya tenido esa sensación sin saber la verdad de su origen.
Muy intrigada, llama a Josué Riazor, quien se queda de una pieza al oír cómo la joven le pregunta en tono de acusación quién es Anastasia Guillén Cuervo y porqué se parecen tanto.
El mesonero queda mudo de asombro sin saber qué responder a la gemela robada.
Por su parte, Anastasia busca una nueva cómplice a quien encomendar sus futuras fechorías.
No tarda en dar con una recién fugada de una cárcel de mujeres mexicana, a quien se busca para que continúe cumpliendo su condena por asesinar a una entera familia.
Su nombre es Iradia Espín Mollá, más conocida en prisión y en la prensa como “La Pirata”, ya que perdió el ojo derecho que tapa con un parche negro.
Al reconocerla en una cafetería por haberla visto en el periódico, Anastasia le ofrece pagarle ingentes sumas de dinero a cambio de no entregarla a la justicia, lo que “La Pirata” acepta, encantada.
En Torrevieja, Cecilia se alegra al ver que ha recibido su paga del Ayuntamiento y planea llevarse a su sobrina consigo, pues su hermana no es una buena madre para ella.
La niña vive con miedo cada día, miedo de que su madre vuelva a pegarle una paliza sin justificación; muchos días quisiera quedarse en el colegio para no volver a un hogar sembrado de odio y hostilidad.
Anastasia vuelve a la Mansión Guillén Cuervo como si nada.
Allá, no tarda en ser reprendida por Cristal y Chiquinquirá, que le exigen dé explicaciones sobre los crímenes que ha cometido.
Anastasia les replica que todo se debe al gran odio que siente hacia Blancanieves y su familia, odio que por su manera de expresarse pone de manifiesto que está autodestruyéndose.
A Cristal semejante explicación no le parece justificable, pues Adrián Velázquez nunca ha sido su novio; se está comportando peor que una celosa enfermiza.
Acto seguido, Cristal y Chiquinquirá se marchan de la mansión prometiendo no acusarla ante la policía.
Anastasia les agradece su complicidad, y al haberse marchado, Iradia sale de su escondite tras las columnas de la sala de estar y es llevada por Anastasia a conocer a Neila, que la tendrá escondida en la mansión mientras no actúe según Anastasia le exija.
Después de minutos de silencio que parecen una eternidad para Adelaida, esta le exige que cuente la verdad de una vez, que no se calle más, pues su largo silencio lo acaba de delatar.
Josué siente que no podrá callar por más tiempo, razón por la cual pide a Adelaida que regrese a Toledo para conocer su verdad, a lo que la joven, muy intrigada, accede.
Draco y Hades se levantan de la cama, y al ver a Anastasia en la cocina le piden que les dé una encomienda para ese día.
Su perversa hermana les promete llevarlos al Retiro después de desayunar.
Lo que los pequeños ignoran es que, lejos de llevarlos para que se lo pasen bien, piensa abandonarlos a su suerte y después ordenar acabar con sus vidas para pasar a ser la única heredera, aunque tenga que luchar contra dos de sus hermanas, que viven en Barcelona -dos bellas mujeres de bandera llamadas Priscilla y Katerina.
Anastasia ignora que, en esos momentos, sus otras dos hermanas están a punto de llegar a Madrid, hacia donde se dirigen para ajustar las cuentas a Anastasia por sus crímenes, y de ser necesario hacer que la detengan.
Adelaida es acompañada por Eva y Marisol al aeropuerto de El Altet, donde tras despedirse, despega en un avión con destino a Madrid; mientras, Anastasia recibe una inesperada llamada telefónica de Josué Riazor, quien le confiesa a bocajarro que tiene una hermana gemela, confesión que enfurece a Anastasia, que decide irse a Toledo a fin de acabar con el desconocido cuando sepa toda la verdad.
A fin de no despertar sospechas sobre sus planes, Anastasia le responde que irá a su mesón para hablar en persona.
Zafiro Barrionuevo informa a Ginés que van a trasladarle al Hospital Clínico San Carlos, pues allá es donde tienen su historial médico, lo que el juez no duda en aceptar, pues allá está su médico de confianza, Frelorio Casademunt.
Rebeca Olivares y sus hermanas van al hospital a visitar a Blancanieves, lo que la bella novia de Adrián agradece.
Pocos minutos después, llega el galán y le regala una rosa, lo que emociona a su novia, que acaba echándose a llorar de amargura en sus brazos por tantos sucesos traumáticos vividos en tan poco tiempo.
Frelorio anuncia a Ginés que deberá tener paciencia, pues no será dado de alta en un tiempo largo, lo que asusta al juez, quien siente que debe apoyar más que nunca a las familias Velázquez y Montenegro.
Draco y Hades desayunan viendo dibujos violentos en televisión y se alían para acabar ellos mismos con los Montenegro, lo que escucha sin siquiera corregirles Neila, que lo comunica a Anastasia, quien se está vistiendo para ir a Toledo.
La malvada joven da órdenes al ama de llaves de llevar a los gemelos al hospital para que acaben de una vez con su rival, lo que parece absurdo a Neila, pues no cree capaces a los pequeños de acabar con la vida de alguien, mas Anastasia les ha proporcionado armas bien cargadas, lo que parece convencer a la perversa ama de llaves.
Katerina y Priscilla llegan al Aeropuerto de Barajas y minutos después, toman un taxi hacia la Mansión Guillén Cuervo conversando sobre la maldad de su hermana, lo que llama la atención del taxista, Máximo Guillén Láez, tío abuelo de las jóvenes, que ignoraba lo que había hecho Anastasia y la maldice, aún incrédulo.
Valeria Montenegro comienza a sentir un repentino malestar cuando llega al hospital, teniendo que ser ingresada en la unidad de cuidados intensivos.
Minutos después, Lemuel descubre que Valeria tiene cáncer, lo que desespera a la familia.
Todos sus miembros sienten que poco a poco su familia se está desintegrando sin remedio.
Anastasia llega a Toledo al mismo tiempo que Adelaida, que se cruza con la desconocida idéntica a ella en el ayuntamiento de la ciudad, desde donde se dirigen hacia el Mesón Riazor para pedir explicaciones a Josué, quien se queda de piedra al ver a las dos gemelas llegar juntas.