LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 6 #2
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CAPÍTULO 6 #2

En el spa, Adrián recibe alarmado la llamada de su novia, que, entre sollozos inconsolables, le revela la violación de su padre en el ascensor, por lo que, más furioso que nunca, se dirige a Guadalajara con Melania, Quijote y Piero, lo que informa a Nacha, que no da crédito a la gran maldad del dueño del spa.

Tal como había planeado, Diana secuestra el avión sembrando aún más el pánico entre pasajeros y tripulación, lo que la desquiciada asesina aprovecha para volver a amenazar de muerte a todos a bordo.

Rosalía se presenta en Guadalajara. Ariel se asusta al ver a su esposa empuñando un rifle mientras baja las escaleras, dispuesta a acabar con su cochina existencia tal como él hizo con el Comisario Figueroa y así vengarse por las violaciones a Blancanieves y Asahel Montenegro, lo que les reprocha a gritos llamándole depravado, basura, y todos los insultos que en circunstancias distintas nunca pronunciaría una dama de sociedad como ella.

Pero Rosalía no cuenta con que Ariel tiene tras de sí una barra de hierro y no duda en golpear a su esposa en el estómago, lo que la deja inconsciente al darle también en la nuca, y aprovecha para atarla a una cama y darle una brutal paliza.

Pero el destino gana la partida, pues Ariel sufre un inesperado infarto al corazón y cae desplomado en la chimenea, lo que ven al llegar Adrián, Melania y Quijote, que, aunque lamentan su final, entienden que se lo ha buscado y se miran aliviados pensando que por fin ese monstruo no volverá a hacer daño.

Al ver que se ha quemado por completo, se alarman al ver a su madre atada a la cama inconsciente e intentan despertarla, mas al ver que no vuelve en sí, creen que está muerta y lloran su dolor.

Pero Rosalía, para alegría de ellos, comienza a moverse y despierta, lo que convierte el llanto en gran éxtasis al verla viva.

Al preguntar por Ariel, Melania le cuenta lo que han visto al llegar a la habitación, han visto a su progenitor morir calcinado al parecer cayendo a la chimenea víctima de un infarto al corazón, noticia que hace llorar a Rosalía, pero no de pena, sino de emoción por haberse librado para siempre de su inicuo esposo.

MELANIA: Ahora ya todo acabó, gracias al cielo...

ROSALÍA: No todo, hija. Queda viva esa abogada corrupta, esa maldita de Diana Guadalajara...

Sin que nadie pueda replicar, Diana, que ha tomado el control del avión, aterriza junto a la casa de Ariel y entra por la chimenea, lo que Rosalía y sus hijos contemplan con pavor; en ese momento llega Samantha Capote, quien tras forcejear con la abogada es echada al fuego por Diana y se quema viva junto a las cenizas de Ariel, lo que espanta a los presentes en la habitación, que se ven en serio peligro.

En un descuido de Diana, Melania Capote sale corriendo a llamar a la jueza Loreto, mientras Adrián y Quijote atan a una silla a la perversa abogada ante la fría mirada de Rosalía, que les ordena no hacer nada más en su contra que no sea taparle la boca.

En pocos minutos, Melania regresa diciendo que la jueza estará allá en media hora para levantar los cadáveres así sean solo cenizas.

Rosalía se levanta de la cama y comienza a recoger sus cosas después de darle cuatro sonoras bofetadas a Diana.

La esposa de Ariel decide vender la casa, pues en realidad está a su nombre.

Loreto se lleva consigo a la letrada Sonia García López a Guadalajara mientras Melania Velázquez llama a Blancanieves por teléfono para quitarle miedo anunciando la muerte de su padre, pues ha acabado quemado como merecía, lo que alegra a Blancanieves, que anuncia lo que Melania acaba de comunicarle a los presentes en la casa.

La muerte de Ariel resulta en alivio del mal para todos.

Ni siquiera es llorado por sus padres, que fallecieron víctimas del cáncer años atrás. Nadie de su familia le llora.

Monalisa se queda de una pieza al enterarse por Rosalía, que llama desde Guadalajara.

Rosalía pide a la niñera que no le diga nada a Dulce María por el momento, pues lo hará ella, a pesar de saber que la niña ya ha preguntado el motivo de la ausencia de su padre tantas horas desde el día anterior.

Al colgar, Monalisa se asegura de que la pequeña de la casa no está en la sala y corre a contarle a Morelia lo sucedido.

El ama de llaves no da crédito, mas se alegra porque Ariel se había vuelto muy mala persona y hasta un asesino había resultado ser.

Lo único que lamenta Morelia es el sufrimiento de la inocente Dulce María y se echa a llorar al pensar en el momento que se entere de la muerte de su papá.

En ese momento, Juan Pablo Pelayo llega a la Mansión Velázquez y se entera de la desgracia que ha sucedido.

El joven se echa a llorar de rabia por lo que ha causado su malvado tío y sus lágrimas se hacen más amargas al pensar que la pequeña Dulce aún ignora lo acontecido.

Pero Rosalía no piensa contarle a la niña una verdad adulterada, sino con tacto cómo murió y las atrocidades que cometió antes de su horrible pero justo final.

Loreto llega con Sonia a Guadalajara. La abogada interroga a los presentes para aclarar los hechos, lo que todos explican con todo detalle, cada cual según lo que ha visto.

Juan Pablo se instala en el cuarto de huéspedes de la mansión mientras Blancanieves y su familia se dirigen a Guadalajara para brindar apoyo a Rosalía y sus hijos.

Adrián y Quijote desatan a Diana por orden de la jueza, quien abofetea a la corrupta abogada y Sonia se encarga de ponerle las esposas, pero Madaia llega al lugar y dispara contra Diana, que sale ilesa, por lo que Madaia, enloquecida, se tira a la chimenea suicidándose junto a las cenizas de su madre, escena que todos contemplan horrorizados.

Diana es tan macabra que se ríe al ver que madre e hija han muerto en el mismo fuego.

Indignada, Loreto pregunta a Rosalía qué sabe del asesinato de Atenea Olivares, a lo que Diana contesta orgullosa que la mató a sangre fría.

Rosalía se toma la libertad de abofetear a la malvada mujer, que tras destaparle la boca Rosalía pensando que confesaría, escupe a la jueza, a quien entran ganas de matarla ella misma, pero se la llevan en el coche.

Anastasia Guillén Cuervo llega a casa de María Clara y no encuentra a nadie, por lo que pregunta a la portera si sabe dónde han ido los Montenegro Castaño.

Angie no duda en hablarle de los últimos acontecimientos empezando por la violación de Blancanieves por parte del depravado Ariel en el ascensor del edificio y terminando por contar que Ariel está muerto por lo que le ha dicho Cruz antes de irse.

Anastasia agradece la información y se marcha a Guadalajara dispuesta a vengarse de Diana, que de camino a comisaría insulta a la jueza Cuervo, lo que provoca que tengan un accidente las tres mujeres al caer el coche en una cuneta, saliendo despedida Sonia y muriendo en el acto.

Loreto lamenta su muerte al arrastrarse y ver que no ha podido hacer nada para evitarlo.

Diana sale ilesa del auto, pues además del golpe se le han soltado las esposas.

Loreto llama en seguida a Rosalía para comunicar el accidente, por lo que la viuda no duda en ir en su auxilio.

Pero es Anastasia quien ve a su prima saliendo de la cuneta mientras va de camino a Guadalajara y le pregunta alarmada qué le ha pasado.

La jueza no puede reprimir las lágrimas por el accidente que ha causado la muerte de su gran amiga Sonia y por la gran impotencia de saber que Diana ha aprovechado el siniestro para escapar de nuevo.

Rosalía ve a Diana regresando como si nada a Guadalajara y la detiene metiéndola a la fuerza en el coche. Al llegar donde están Loreto y Anastasia, presencia como la jueza, sin poder dejar de llorar, ordena el levantamiento del cadáver de Sonia, que se lleva la ambulancia minutos después.

Casi llegando a Guadalajara, Blancanieves se extraña al ver a Rosalía en la carretera, por lo que Soledad Castaño para en el arcén. Cuando los ve, Rosalía se echa a llorar por lo sucedido y les pide perdón por el daño que Ariel les ha causado.

Diana se desespera al verse acorralada en el coche, y enloquecida, salta al asiento del conductor, pone en marcha el coche y atropella a Rosalía, que cae al suelo inconsciente. Acto seguido, escapa en el auto con dirección a Madrid capital.

Loreto se pone a gritar desesperada al ver a Rosalía inconsciente; sufre un ataque de nervios que nadie puede calmar.

En pocos minutos, pierde la razón ante todos, que ven espantados que se está volviendo loca.

Blancanieves y Soledad se encargan de ir a buscar a Guadalajara a Adrián, Melania y Quijote, que enmudecen de asombro al serles contado lo acaecido en la carretera.

Anastasia llora inconsolable por el dolor que le causa tener que llevar a su prima a un hospital psiquiátrico mientras Rosalía es llevada en ambulancia a un hospital, pues su estado parece muy grave.

Blancanieves y los demás que viven en su casa con la abuela María Clara van a Madrid seguidos de Adrián, Melania y Quijote, quien conduce mientras una grúa se lleva el coche de la jueza.

Esa noche, el coche fúnebre lleva los restos de Sonia al tanatorio, donde pasan la noche los miembros de la comisaría, así como los Montenegro, aunque no conocen de mucho a la abogada, pues al fin y al cabo han sido testigos de lo sucedido en Guadalajara y alrededores.

Rosalía recupera la consciencia al día siguiente y suspira aliviada al ver a sus hijos a su lado. La mujer pregunta por Loreto, a lo que sus hijos no pueden ocultar que la jueza ha perdido la razón tras ser atropellada por la malvada Diana, lo que entristece a Rosalía.

Anastasia llega a la Mansión Guillén Cuervo hecha un mar de lágrimas.

Ha pasado esa noche junto a Loreto en el hospital psiquiátrico, donde la han dejado ingresada, noticia que no tiene más remedio que confesar a su padre, Luis Carlos Guillén Abreu, que se echa a llorar en sus brazos, muy impresionado y sin dar crédito.

Anastasia pide un calmante a Neila Gálvez, el ama de llaves de la mansión, quien sufre al saber del estado de Rosalía, pues le tiene un gran aprecio, ya que gracias a ella trabaja en la Mansión Guillén Cuervo.

Luis Carlos Guillén es viudo, pero se ha vuelto a enamorar. Se ha enamorado de su cuñada, Cristal Cuervo, madrina de Loreto, a quien no tarda en ir a visitar acompañada por su hija Chiquinquirá.

Gracias a la rápida intervención de los pilotos del avión que Diana secuestró, el vuelo vuelve a la normalidad pese al nerviosismo de los pasajeros, que buscan por todo el avión a fin de asegurarse que Diana no estuviera.

Una vez comprobar cada rincón, el avión vuelve a despegar tras una larga noche angustiosa que tripulación y pasajeros pasaron aterrorizados.

Diana Guadalajara ha pasado la noche escondida en una casa que posee en Villalba y se levanta como si nada, tan tranquila; mientras desayuna, planea nuevas maldades tomando el lugar de Ariel en la venganza contra quienes lo ultrajaron, por lo que decide llamar a uno de sus cómplices y busca su agenda telefónica.

A las 7 de la tarde tiene lugar el entierro de la abogada Sonia García López en el cementerio situado junto al Tanatorio Sur, donde le dan a la abogada el último adiós.

Rosalía recibe la visita de Cristal Cuervo y Chiquinquirá, quienes le desean una rápida recuperación mientras Blancanieves y su familia vuelven a casa sin hablar una sola palabra de lo acaecido en las últimas horas.

Una media hora después de ponerse cómoda, Blancanieves se desmaya de repente y cae al suelo del comedor víctima de un mareo.