LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 1 #2
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CAPÍTULO 1 #2

Al día siguiente, los hermanos Montenegro acompañan a su madre al Aeropuerto de Miami, donde Cruz compra el billete para las nueve de la mañana.

Como queda media hora para tener que presentarse en la puerta de embarque, la madre y sus hijos desayunan en una de las cafeterías.

Cruz está algo asustada por dejar a sus hijos solos, mas confía en ellos.

Como leyendo su pensamiento, Blancanieves promete que cuidará de sus hermanos como ella siempre lo ha hecho, lo que tranquiliza a su madre, que también se preocupa por las relaciones de Asahel y Natanael con Maximiliano y Lemuel.

Asahel contesta por los dos -es muy impulsivo-, contestando que hablarán con ellos ese mismo día, justo cuando Maximiliano le llama y Asahel responde que ya están en el aeropuerto, hacia donde van Maximiliano y Lemuel, que han llegado a la misma hora a casa de Cruz y sus hijos.

Media hora después se despiden de Cruz junto a sus hijos.

La mujer llora al despedirse, aunque sabe que en menos de veinte días se verán todos en la capital de España.

Maximiliano y Lemuel nunca tuvieron problemas a la hora de relacionarse con los hermanos de sus novios, pues estos siempre les acogieron bien desde el primer día.

Tanto es así que en ocasiones salen a cenar todos juntos, pasan ratos agradables en casa, van al cine y a la playa, se lo pasan genial todos juntos.

Los Montenegro son una familia tolerante, moderna y liberal como debería ser en muchos casos, en los que, por desgracia, la intolerancia y la homofobia brillan por su presencia y no por su ausencia como debería ser.

Pero así es la vida. Mejor es que haya gente tolerante a que haya personas que pisotean los derechos y se inmiscuyen en la vida privada de los demás.

Cuando el avión ha despegado, los hermanos Montenegro y sus cuñados Maximiliano y Lemuel se van a casa en el vehículo de Maxi, como llaman cariñosamente sus cuñados al guapo novio de Asahel, que tiene un furgón de nueve plazas.

Maximiliano se quería morir cuando supo que Asahel se iba a España y casi no había podido dormir esa noche, lo mismo que le había pasado al sensible Lemuel de solo pensar en tener lejos a su amado Natanael.

Lemuel trabaja en una clínica. Es médico y podría trabajar en cualquier lugar, por lo que piensa irse a España a trabajar, lo que expresa cuando llegan a casa de los Montenegro.

Natanael se alegra, mas compadece a su gemelo, pues la situación de Maximiliano no es tan halagüeña, ya que allí tiene menos recursos y trabaja muchas horas en una fábrica, con un contrato indefinido.

Pero no contaban con una sorpresa que les da Maxi, que tiene familia en España y podría irse con ellos, aunque también reconoce que se derrumbó al oír la noticia de su partida, pues está acostumbrado a Miami.

Maximiliano lo dice porque el ambiente es muy diferente al de Madrid.

A Maxi le da miedo la promiscuidad existente en Chueca, el barrio gay de la capital española; teme que eso afecte a su relación con Asahel, lo que explica, aunque confíe en él.

Lemuel se muestra de acuerdo y replica aconsejando a los gemelos que no frecuenten Chueca demasiado, con lo que los gemelos están de acuerdo.

Maximiliano y Lemuel deciden entonces no separarse de sus novios e irse con los hermanos Montenegro a España una vez que todos terminen sus relaciones laborales allá, lo que llena de alegría a Natanael, y sobre todo a Asahel, pues no creía que Maximiliano pudiera dejar su trabajo para irse al otro lado del mundo.

Al día siguiente, Cruz llega a Madrid, donde es recibida por una emocionada María Clara, que le cuenta con lujo de detalles las enfermedades que padece, por lo que su hija, llorando, le jura que nunca volverá a separarse de su vera.

En ese momento, llega Soledad a la casa, a quien Cruz se abraza muy emocionada por volverse a ver.

María Clara llora de emoción al ver el reencuentro de sus hijas, muy feliz por verlas juntas de nuevo.

Cruz llama a sus hijos en Miami para avisar que ya está en Madrid, aunque se encuentra extenuada por tantas horas de vuelo; Blancanieves le aconseja descansar bien y le da la noticia de que Maxi e Lemuel también se irán a Madrid, pues no desean separarse de Asahel y Natanael, por lo que Cruz se siente muy orgullosa de sus yernos, que están dispuestos a todo con tal de no poner distancia entre ellos y sus hijos, demostrando que cuando el amor es verdadero, traspasa fronteras.

Cuando Blancanieves ha colgado, Cruz le cuenta a su hermana Soledad el sacrificio que están dispuestos a hacer los novios de Asahel y Natanael por estar a su lado, lo que parece muy loable, pues ahí se ve que cuando hay amor verdadero, no hay barreras que puedan resultar un obstáculo.

Asahel y Natanael hablan con el gerente de su lugar de empleo para avisar de que se van a España en breve por asuntos familiares.

El hombre, un serio pero amable cincuentón que luce una poblada, pero cuidada barba llamado Rigoberto Cuervo les asegura que tendrán su último pago ese día, lo que agradecen los gemelos.

Blancanieves y los demás hermanos corren con la misma suerte en sus trabajos y celebran al llegar a casa que no les hayan puesto mayores trabas a su inesperada mudanza a España. Ese mismo día comienzan a hacer las maletas para reunirse cuanto antes con su madre y su abuela.

Lemuel Gallardo habla con Mauricio Montero, un colega de la clínica, que es su mejor amigo allí, para comunicarle su próximo viaje a España, lo que entristece al médico, quien piensa para sus adentros que echará mucho de menos al enamorado novio de Natanael.

Pero más sorprendido se queda el director de la clínica cuando Lemuel le comunica su dimisión.

Nicasio Robledo se queda sin palabras, mas acepta los motivos del atractivo médico, quien siempre le ha gustado en secreto.

Por su parte, Maximiliano Velázquez presenta su dimisión ante el director gerente de la fábrica, que no da crédito, pues le parece una locura, mas no puede hacerle cambiar de idea, ya que la decisión ya está tomada.

Por ello, el hombre, un mexicano de rostro apagado y ojos tristes llamado Adalberto Cuervo le desea suerte en su nueva vida.

Esa noche, Lemuel y Maximiliano se presentan en casa de los Montenegro para confirmar que por su parte ya tienen todo atado y preparado, pues también les han pagado sus salarios, ergo pueden marchar cuando deseen, por lo que tras discutir con calma una fecha para partir, acuerdan irse el 3 de marzo en el avión de las nueve de la mañana.

Así les dará tiempo a hacer todos los equipajes y limpiar la casa para dejarlo todo en orden.

Y así lo hacen. El 3 de marzo van todos rumbo a Madrid.

De camino, Asahel pregunta a su novio dónde vivirá en Madrid, a lo que éste responde que vivirá solo en su casa del centro, situada en Ópera, junto al Teatro Real; por su parte, Lemuel le cuenta a Natanael que él irá a vivir a su casa en el Barrio del Pilar.

Cruz informa a su madre que sus nietos ya están de camino a Madrid, lo que alegra sobremanera a la mujer, que desea más que nada volver a ver a sus queridos nietos; mientras, Soledad comunica a sus hijos que sus primos llegarán a Madrid seguramente al día siguiente.

Más tarde, Abrahán va con su madre a visitar a su tía Cruz y a la abuela María Clara, quienes se alegran de verlo, y lo alaban por lo trabajador que es y la buena labor que hace al llevar las riendas como el hombre de la casa, que hace lo necesario para que nada le falte ni a su madre ni a sus hermanos, es el orgullo de Soledad.

Ariel Velázquez es un empresario venezolano de 45 años, padre de familia numerosa. Vive en Madrid desde el año 2000, cuando montó un spa, negocio en que trabaja toda la familia Velázquez menos uno, Maximiliano, que se independizó yéndose a Miami, donde años después conoció a Asahel Montenegro.

Noé y Ángeles se duermen en el avión al caer la noche.

Cuando despiertan ya están aterrizando en la capital de España.

Llegan a las diez de la mañana y ya en el Aeropuerto de Barajas, donde al salir de la terminal, reciben una grata sorpresa: los hijos de Soledad, incluida la independiente Roxana, han ido a recibirlos, lo que emociona a los hermanos Montenegro y a sus dos cuñados, Maximiliano y Lemuel, a quienes Asahel y Natanael presentan con orgullo como sus novios, lo que hace que les den la bienvenida como primos suyos, palabras que alegran a Maximiliano y Lemuel, felices por la tolerancia de todos los miembros de la familia Montenegro.

En el Spa Velázquez, Ariel recibe una llamada que lo deja sin palabras.

Lo llama Adalberto Cuervo, quien le comunica que su hijo Maximiliano presentó su dimisión en la fábrica y se ha marchado a Madrid.

Ariel agradece la información y llama a su esposa, una mujer elegante y altiva de nombre Rosalía Pelayo De Velázquez, que no da crédito a lo que le cuenta su marido: su hijo Maximiliano regresa a Madrid tras abandonar su trabajo en Miami; se alegra de que así sea, pues lo extraña mucho.