LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO) CAPÍTULO 1
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LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO)

LA VIDA SEGUIRÁ: (SÓLO CONTIGO)

Por Ismael Gomezia

© inepub.com

CAPÍTULO 1

Cruz sabe que su madre es diabética, mas ignora sus demás dolencias, que la mujer ha ocultado porque no quiere ser una carga ni causarles molestias. Doña María Clara sabe que, si Cruz se enterase de su verdadero estado, sería capaz de mudarse con sus seis hijos a vivir a Madrid con tal de cuidarla.

Doña María Clara llama a su hija para contarle las dolencias que le ha estado ocultando añadiendo su deseo de verla por última vez, lo que alarma a Cruz, que pregunta a su madre porqué ha ocultado su malestar.

MARÍA CLARA: No quería preocuparte, hija mía.

CRUZ: Pues claro que me preocupo, y más aún por ser diabética. No me imaginaba que tuvieras más que eso…

MARÍA CLARA: Supongo. Pero te voy a pedir un favor. Ven a España. Necesito veros, a ti, a mis nietos.

CRUZ: ¿Te das cuenta de lo que me estás pidiendo?

MARÍA CLARA: Sé que es un cambio muy brusco, pero los chicos de seguro se adaptan.

CRUZ: Bueno, voy a hablarlo con ellos, mamá. Después te llamo.

MARÍA CLARA: De acuerdo, hija querida. Muchos besos para todos. Los quiero más que a mi vida, esta vida mía que siento más apagada cada día.

CRUZ: No digas eso. Muchos besos para ti también. Te adoramos, mamá.

Blancanieves percibe el semblante pálido de su madre al colgar el teléfono y pregunta qué sucede.

Cruz tan solo se limita a pedirle que reúna a sus hermanos con urgencia; debe hablar con ellos algo muy importante.

La mayor de sus obedece de inmediato al percibir la gravedad del asunto en el tono de su madre.

No tienen que esperar mucho, pues al comprobar la mayor de las hermanas que no estaban en casa, ven como llegaban los demás hermanos Montenegro a la casa, pues se han encontrado en la escalera del humilde bloque de apartamentos.

Al entrar en su casa, se preocupan al ver a su madre tan seria, que les pide tomen asiento, lo que todos acatan.

Sin preámbulos, Cruz les cuenta lo que sucede con su abuela, lo que preocupa a todos.

Sus hijos no dudan en apoyar la idea de irse a Madrid, pero piden tener unos quince o veinte días para poder dejar los trabajos, lo que la madre comprende, aunque aclara que ella se irá primero en el primer avión que salga, pues no desea dejar más tiempo sola a la abuela, lo que sus vástagos comprenden.

Blancanieves, Valeria y Ángeles le ayudan a preparar la maleta, pues piensa irse al día siguiente como muy tarde para poder comunicar a su jefe la urgencia de su viaje.

Pese a ser viuda, Cruz siempre ha contado con el apoyo de su hermana Soledad, que pese a vivir en España, les ayudó económicamente cuando la familia vino a menos, cuando se arruinaron.

Aunque Soledad no es multimillonaria, de nada le falta y puede permitirse ayudar a su hermana si esta lo necesita.

No solo a Cruz, sino a sus sobrinos, a los que echa mucho de menos.

Soledad también es madre de cuatro hijos, un varón y tres muchachas: Abrahán, de 21 años, es el benjamín; Roxana tiene 22 primaveras y ya se ha emancipado, vive sola; Leylla es la mediana, cuenta 24 primaveras, y la mayor tiene 27 y tiene por nombre Ivette.

Roxana es la más independiente, vive en Boadilla del Monte, una localidad al oeste de Madrid y trabaja como azafata de vuelo en el Aeropuerto de Barajas.

Por su parte, Ivette y Leylla siguen viviendo con su madre, pues no desean dejarla sola tan pronto, igual que Abrahán, a quien las mujeres ven como el hombre de la casa por su madurez y responsabilidad al tener sobre él el peso de la economía familiar, aunque no la lleva toda él solo, pues cuenta con la ayuda de su madre; está muy orgullosa de su hijo menor, que es muy trabajador y bondadoso.

Soledad también es viuda como su hermana, por lo que puede ponerse en su piel; y es que por infortunios del destino los maridos de ambas murieron juntos cuando se hallaban en un viaje de negocios.

El marido de Soledad se llamaba Jorge David Castaño, por lo que sus hijos se apellidan Castaño Castaño.

El esposo de Cruz se llamaba Lauren Montenegro, quien trabajaba en la misma empresa junto a Jorge David Castaño, donde obtuvieron la fortuna que por sus deudas perdieron al morir, dejando a sus familias desprotegidas.

Jorge David y Lauren se llevaron un secreto a la tumba que jamás sus esposas podrían imaginar, y es que ambos tenían cada uno un hijo secreto a consecuencia de una noche de discoteca con sus ex novias, que también murieron en el mismo accidente que ellos, pues las habían convertido en sus amantes, llamadas Mónica Serrano y Luciana Pascual, dos mujeres inicuas y frívolas que sabían que estaban con hombres casados, y sin importarles sus retoños, los dejaban solos en la casa y desatendidos, pues compartían piso.

Al morir en el accidente Mónica y Luciana, se decidió que por tener solo dos años fueran a parar a un orfanato, y así fue.

Ahora esos dos niños son dos varones que se consideran hermanos pese a estar siempre juntos y nunca se han separado.

Esos niños de antaño tienen 24 veranos cada uno, y es que por azares del destino nacieron a la misma hora y en el mismo lugar.

Se llaman Lauren Montenegro Serrano y Luis Mario Castaño Pascual.

Viven en Madrid, donde a los 10 años dejaron el internado y fueron acogidos por una bondadosa y adinerada mujer llamada Almudena Pelayo, que en 2002 les compró una casa, donde ambos viven desde que cumplieran 22 años.

Almudena tiene 60 años; considera a Lauren y Luis Mario sus hijos, pero nunca ha querido cambiarles sus apellidos, pues los guapos jóvenes desean saber quiénes son sus verdaderos progenitores, ya que en el orfanato nunca les fueron dadas explicaciones sobre su procedencia a pesar de las muchas preguntas e insistencia.

Ni siquiera Almudena les había podido responder a sus incesantes y lógicas preguntas, pues desconocía el apellido Montenegro hasta que lo oyó en el orfanato.

Los Montenegro eran de Perú, aunque las amantes de los fallecidos maridos infieles eran de Madrid, donde habían sido hallados los dos pequeños solos en la casa que compartían las casquivanas de sus madres, que solo vivían para ellas mismas y el placer, sin tener cariño natural, dedicadas únicamente a su desmedido egoísmo.

Asahel y Natanael, los gemelos hijos de Cruz, tienen una enfermedad congénita del corazón, que es hereditaria, pues su padre, Lauren también la padecía de nacimiento, enfermedad que también había heredado su hijo ilegítimo, Lauren, al que había adoptado la señora de sociedad Almudena Pelayo.

Blancanieves y sus hermanos terminan de ayudar a su madre a preparar el equipaje para marcharse a España, y tras cenar en familia, Cruz llama a su madre para confirmarle que al día siguiente, es decir, el 29 de febrero de 2004, partirá en avión a España, lo que alegra mucho a la abuela de Blancanieves y sus hermanos; acto seguido, Cruz hace otra llamada internacional, esta vez a su hermana Soledad, que también se encarga de controlar la diabetes de su madre atendiéndola cuando el trabajo se lo permite.

A Soledad le alegra mucho que su hermana y sobrinos estarán pronto en España todos juntos y le propone que se vayan a su casa, mas Cruz, aunque agradece su hospitalidad, asegura que prefiere vivir en casa de su madre junto a sus hijos para poder estar junto a ella el tiempo que le quede de vida, pues María Clara cree que pronto morirá y solo desea tener a su hija y nietos a su lado cuando llegue su momento fatal.

La casa de María Clara no puede estar situada más céntrica en Madrid, pues vive en la Calle De La Montera.

Asahel y Natanael conversan en su cuarto sobre sus respectivos novios.

Los gemelos saben que harán sufrir a los dos chicos cuando les cuenten que se marchan a España por tiempo indefinido.

Asahel y Natanael siempre han tenido clara su homosexualidad.

A los 12 años lo supieron y se lo confesaron el uno al otro, pero no salieron del armario sino hasta los 19 cuando ambos tenían pareja estable.

Su madre lo había tomado muy bien, pues Cruz es una mujer muy tolerante y liberal, una madre muy moderna.

Maximiliano Velázquez es el novio de Asahel y tiene 25 primaveras. Es el mejor amigo de Lemuel Gallardo, el novio de Natanael, que solo es un año mayor que él. Conocieron el mismo día a los gemelos, con quienes ya llevan un año de relaciones.

Asahel llama a su amado esa noche, pues no desea ocultarle el inesperado viaje; Maximiliano se queda sin palabras y le pide que se vean al día siguiente, lo que el hijo de Cruz acepta, pues su madre nunca le ha prohibido la entrada a su casa a los novios de sus hijos; la reacción de Lemuel ante la noticia que le cuenta Natanael es similar, por lo que acuerdan verse al día siguiente para conversar con más tranquilidad.

Blancanieves comenta con Ángeles, Noé y Valeria lo difícil que va a ser para Natanael y Asahel separarse por un tiempo indeterminado de sus parejas, a lo que Valeria contesta que no se explica por qué se van todos si su tía Soledad vive también en Madrid.

Ángeles replica que seguramente sea deseo de su abuela tenerlos viviendo a todos en el mismo lugar.

Es precisamente así, es lo que desea la madre de Cruz y Soledad, tener cerca de ella a sus hijas y nietos, pues siente que le queda poco de vida.

Solo desea pasar sus últimos días rodeada de sus seres queridos, sentir de nuevo el calor del hogar.