Todas las noches, a las once, la mujer de la casa de enfrente aparece ante la ventana de su cocina.
Hasta que una noche escribe una palabra en el cristal: MIRA.
A la mañana siguiente, la casa está cerrada, el teléfono sigue dentro y nadie en la urbanización admite conocerla.
Solo Lucía Roldán asegura que Irene vivía allí.
Su marido insiste en que ha vuelto a confundir un recuerdo con la realidad, como ya ocurrió dieciocho años atrás, cuando desapareció una amiga de la universidad.
La inspectora Mara Cid encuentra sangre bajo una capa de lejía y nueve minutos borrados de las cámaras. Para descubrir qué le ocurrió a Irene tendrá que averiguar por qué eligió aquella casa, qué buscaba en el pasado de Lucía y quién necesita que las dos mujeres parezcan imaginarias.
Porque algunas desapariciones empiezan mucho antes de que falte alguien.
La ventana de las once es un thriller psicológico autoconclusivo y el primer caso de la inspectora Mara Cid.










