LA ÚLTIMA VERSIÓN DE NOSOTROS CAPÍTULO 52 (Naia)
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CAPÍTULO 52 (Naia)

La tarde en el taller pasó volando entre la risa contagiosa de Liam y la calma inédita que se respiraba en la sala.

Aritz observaba a su hijo y a su hermana en el suelo, rodeados de piezas de madera y rotuladores, mientras preparaba un par de cafés sobre la mesa de luz. Por primera vez en diez años, el aire en el estudio no estaba cargado de reproches suspendidos ni de la urgencia de dar explicaciones a nadie.

Hacia las seis y media, el teléfono de Naia empezó a sonar sobre la mesa de madera.

Naia se limpió las manos en los pantalones, se disculpó con una sonrisa hacia Liam y descolgó al segundo tono.

—¿Maka? —dijo, dando un par de pasos hacia la puerta de entrada.

—Se ha terminado la reunión de la comisión de ética, Naia —la voz de Maka al otro lado de la línea no dejaba espacio a las dudas; sonaba firme, ejecutiva y satisfecha—.

El socio del área comercial ha tenido que admitir las irregularidades en el parte.

Van a rescindir el contrato con la distribuidora de inmediato y redactaremos la querella interna por fraude mañana a primera hora.

Naia respiró despacio, sintiendo un nudo menos en la garganta.

—¿Y la ratificación del informe técnico? —preguntó.

—La comisión ha validado la pericial fotográfica sin poner un solo pero —respondió Maka—. De hecho, el socio mayoritario ha pedido expresamente que sigamos contando con el mismo técnico para los peritajes complejos del área de seguros. El trabajo de tu hermano es irreprochable, Naia.

Naia giró la cabeza para mirar a Aritz. Él la observaba desde la mesa de trabajo con una taza en la mano, intuyendo por su rostro que las noticias eran buenas.

—Gracias, Maka —dijo Naia con la voz limpia—. De verdad. Nos vemos mañana en el despacho.

Colgó el teléfono y guardó el aparato en el bolsillo del abrigo. Se acercó a Aritz, apoyándose en la mesa de luz.

—El bufete ha ratificado el informe —le dijo con una sonrisa pequeña pero franca—. Tu peritaje ha destapado todo el fraude. Te quieren como técnico de referencia para las periciales complejas del departamento.

Aritz miró el fondo de su taza de café, dejando escapar un suspiro largo, un aire que parecía llevar guardado en los pulmones desde hacía meses.

—Está bien —dijo Aritz, levantando la vista y sosteniéndole la mirada—. Al menos esta vez hemos hecho las cosas bien.