Capítulo 24 #2
—¿Puede venir de otro camino?
—Sí.
—¿Puede ser antiguo?
—También.
Andrés la miraba desde la otra mesa. Mara giró ligeramente el teléfono para que pudiera escuchar.
—Entonces, ¿qué hace interesante el resultado?
Víctor tardó un segundo.
—La distribución. No se trata de una sola mancha en una rueda. Tenemos material compatible en varios puntos protegidos de bajos y pasos de rueda. Eso es más coherente con haber circulado por un terreno de esas características que con haber pasado sobre una pequeña acumulación aislada.
—¿Puedes fechar cuándo?
—No.
—¿Y el grado de comparación?
—Compatibilidad de conjunto. No identidad.
—¿Algo más?
—Uno de los fragmentos de pizarra tiene características similares a los recogidos en la pista, pero tampoco es una singularidad geológica.
—Entendido.
—Necesito terminar la comparación antes de que me hagas más preguntas.
—Te dejo trabajar.
Víctor rió.
—Eso sería nuevo.
Mara colgó.
Andrés fue directo.
—La furgoneta tiene material compatible con el molino y Daniel negó haber estado allí.
—Sí, pero el resultado sigue siendo preliminar.
—Aparece en zonas protegidas y en varios puntos.
—Por eso tiene interés.
—¿Qué más necesitas?
—Comprobar si sus trabajos recientes ofrecen una explicación alternativa clara.
Noelia ya estaba girándose hacia el ordenador.
—Eso puedo cerrarlo hoy.
Revisaron los siete días anteriores a la muerte de Teresa.
Daniel había trabajado en cuatro municipios, dos viviendas aisladas, una nave y Los Barreros. Noelia pidió apoyo territorial para identificar los accesos.
Dos eran completamente asfaltados. Uno tenía un tramo de grava clara. Otro, tierra parda con granito descompuesto. La nave estaba junto a una carretera y Los Barreros tenía acceso pavimentado hasta el lugar de trabajo.
Quedaban dos viviendas.
A una se llegaba por un camino de tierra rojiza.
Mara detuvo la revisión.
—Ese sí merece comprobarse.
Noelia amplió las fotografías disponibles.
—Tiene suelo rojizo.
—¿Pizarra?
—No puedo saberlo con estas imágenes.
—Entonces no lo descartes.
Andrés se acercó.
—¿Dónde está?
—Bastante al norte.
—La distancia da igual si puede explicar el material —dijo Mara.
Llamaron a territorial.
Una patrulla cercana envió fotografías aproximadamente una hora después. El firme era rojizo, pero predominaban cantos redondeados y otro tipo de piedra. Había vegetación, aunque no se apreciaba la misma pizarra fragmentada.
Mara se negó a cerrar la alternativa solo con imágenes.
—Necesitamos una muestra.
Noelia asintió.
—La pido.
La segunda vivienda tenía un acceso de tierra mucho más oscura, sin semejanza visible con el molino.
—Guarda también esa referencia —dijo Mara.
—Guardada.
Andrés miró el reloj.
—¿Cuántos caminos vamos a acabar muestreando?
—Los que sean alternativas reales.
—Solo era curiosidad.
Víctor volvió a llamar a última hora.
—El camino rojizo de la vivienda no me preocupa demasiado por lo que muestran las fotografías, pero quiero la muestra antes de descartarlo.
—La tendrás.
—Hay otra cosa que me interesa más: la materia vegetal de los puntos protegidos.
—¿Qué tiene?
—No identifica ninguna especie rara ni nada parecido. Lo útil es que el conjunto se parece al material de borde recogido en la pista. En la Curva, la vegetación dominante de las muestras es distinta.
—¿Eso aumenta el valor?
—Aumenta la coherencia interna. Tierra, pizarra y materia vegetal apuntan al mismo tipo de entorno.
—¿Sigue sin ser exclusivo?
—Por supuesto.
Mara sonrió.
—Tenía que preguntarlo.
—Ya lo sé.
Víctor hizo una pausa.
—Parte del material apareció en un hueco protegido detrás del paso de rueda. No puedo decir cuándo entró, pero su distribución no parece la de una transferencia superficial causada por pasar brevemente sobre una mancha aislada.
—¿Es compatible con circular por un terreno húmedo?
—Sí.
—¿Y con la pista en las condiciones de aquella semana?
—También.
—¿Podría llevar meses ahí?
—No puedo excluirlo.
La evidencia volvía a obligarlos a mantener los pies en el suelo. No podían convertir el barro en un reloj.
Mara prefería eso a una certeza artificial.
La muestra del camino rojizo llegó a la mañana siguiente.
Víctor tardó poco en llamar.
—No es una buena explicación alternativa.
—¿Por qué?
—La composición mineral es distinta en lo que hemos comparado. La fracción terrosa es rojiza, pero los fragmentos laminares de pizarra que aparecen en la furgoneta no están presentes de la misma manera.
—¿Lo descartas por completo?
—Como explicación sencilla del conjunto, pierde bastante fuerza. No hablaría de exclusión absoluta.
—Me sirve así.
Noelia marcó la alternativa como débil, no eliminada.
Revisaron los demás accesos recientes y ninguno ofrecía una explicación mejor.
Eso era lo importante: no que la pista del molino poseyera un suelo único en toda la comarca, sino que los desplazamientos recientes documentados de Daniel no aportaban otra fuente clara para el conjunto encontrado en la furgoneta.
Mara redactó la formulación con cuidado:
El vehículo habitual de Daniel conserva, en varios puntos protegidos de bajos y pasos de rueda, un conjunto de tierra rojiza, fragmentos laminares de pizarra y materia vegetal compatible con las muestras tomadas en el acceso de la pista del molino viejo.
Los desplazamientos recientes documentados no ofrecen una explicación alternativa clara para esa combinación.
Debajo añadió: