La última noche de agosto CAPÍTULO 38
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CAPÍTULO 38

MERCÈ Laura visitó la tumba de Mercè sin saber por qué. Estaba en un cementerio de Barcelona. Había buscado la ubicación a través de un anuncio funerario antiguo y condujo sola. Daniel no preguntó si quería compañía. Sergio se quedó con Nora. La lápida era sencilla. Mercè Mas VILA.

Laura dejó una flor que había comprado fuera.

—No sé qué se hace ahora —dijo en voz baja.

Una mujer mayor que colocaba flores dos nichos más allá la miró y volvió a lo suyo. Laura se sintió ridícula. Aun así, siguió.

—Soy Laura.

Presentarse ante una lápida le pareció absurdo en cuanto lo dijo.

—No sabía que Clara era mi hermana.

La frase, dicha en voz alta, adquirió otra forma.

—Lo siento.

No sabía si se disculpaba por su padre, por su madre, por sí misma, por diecisiete años. Se sentó en un banco. Pensó en la carta que Mercè había escrito enferma, preguntando si Clara tuvo miedo. Laura ahora sabía la respuesta.

Sí.

Tuvo miedo.

También tuvo valor. No sabía qué parte habría querido oír una madre.

Quizá ninguna.

—No sé si te habría gustado saberlo —dijo—. Pero no se fue. Tenías razón.

El viento movió unas hojas secas. No hubo señal. Laura agradeció que no la hubiera. Al salir del cementerio recibió un mensaje de un número desconocido. Una sola foto: la puerta de la casa de Calella tomada esa misma mañana.

Debajo:

«No remuevas a los muertos.»

Laura miró el mensaje. Por primera vez no sintió miedo inmediato.

Sintió claridad.

Quien lo enviaba sabía que ella había venido a ver a Mercè. Eso significaba que la seguían.

Miró alrededor.

Coches. Personas. Una moto. No vio a nadie conocido. Llamó a Carme antes de arrancar.

—No vuelvas por la ruta habitual —dijo Carme—. Ve a una comisaría cercana. Ahora.

Laura obedeció.

Mientras esperaba dentro, pensó en la frase. No remuevas a los muertos. Quien la escribió cometía el mismo error que todos ellos. Creer que Clara era solo una muerta. Laura miró la fotografía de la lápida en su teléfono.

Clara había sido una niña, una amiga, una hermana, una hija, una voz que cantaba mal. La muerte era una cosa que le había ocurrido. No su definición.