CAPÍTULO 06 — LA TORACOSTOMÍA EN CUEVA Y LA PRIMERA CONEXIÓN A ECMO DE CAMPAÑA #3
A la una y media de la madrugada, una gran cazuela de alubias estofadas a fuego lento de encina ofreció un reconfortante almuerzo a los mandos del PMA en Pagomakurre.
A las dos de la madrugada, la cordada de relevo cruzó bajo la techumbre natural de los tejos centenarios de Itxina, admirando las formas congeladas de la vegetación cantábrica.
A las dos y media de la madrugada, el sacerdote extendió su bendición sobre las colmenas de abejas autóctonas del caserío para que resistan el rigor de la ventisca ártica.
A las tres de la madrugada, una fuente de bizcochos caseros aromatizados con corteza de limón y canela presidió la mesa baja de Goiko-Enea .
A las tres y media de la madrugada, los pastores de las campas de Arraba renovaron los cirios en la ermita de montaña, agradeciendo el rescate exitoso de todos los atrapados.
A las cuatro de la madrugada, Mikel Goikoetxea y dos especialistas completaron la inspección final de seguridad en la cámara del sifón fósil.
A las cuatro y media de la madrugada, la doctora Otxoa comprobó en la UCI de Cruces que los parámetros analíticos de coagulación permanecían en rango protector.
A las cinco de la mañana, se recargaron en el taller de electromedicina las baterías del videolaringoscopio McGrath para la siguiente intervención táctica.
A las cinco y media de la mañana, se completó el repliegue del cable telefónico de campaña blindado tras la evacuación del último herido.
A las seis de la mañana, los especialistas recuperaron los rodillos articulados y las placas de anclaje de la cabecera del P90.
A las seis y media de la mañana, se desarmó la tirolina doble con poleas tándem, estibando todo el material pesado en las sacas de expedición.
A las siete de la mañana, los monitores de quirófano en Cruces confirmaron una presión arterial media de sesenta y ocho milímetros de mercurio, con un gasto cardíaco continuo de cuatro punto dos litros por minuto.
A las siete y quince de la mañana, la radiografía de tórax portátil confirmó la completa reexpansión del parénquima pulmonar izquierdo y la correcta posición del tubo de drenaje torácico.
A las siete y media de la mañana, el equipo de perfusionistas completó la infusión de mil quinientos mililitros de solución Ringer Lactato templada a treinta y siete grados.
A las siete y cuarenta y cinco de la mañana, el paciente fue acoplado al respirador de alta gama de la UCI Hamilton G5 , manteniendo parámetros protectores pulmonares de volumen corriente bajo.
A las ocho de la mañana, la sonda vesical con termómetro integrado registró una diuresis horaria clara de setenta mililitros por hora con temperatura vesical en ascenso a 33.4 °C.
A las ocho y quince de la mañana, el retén exterior de montaña en Pagomakurre completó el inventario de cuerdas y mosquetones empleados en el operativo subterráneo.
A las ocho y media de la mañana, los conductores de los blindados oruga compartieron jarras de sidra caliente con pan de leña en la posada del pueblo.
A las ocho y cuarenta y cinco de la mañana, las campanas de San Bartolomé repicaron con volteo solemne saludando la victoria total de los servicios de emergencia sobre la montaña.
A las nueve de la mañana, los técnicos de mantenimiento aeronáutico certificaron que el helicóptero se encontraba plenamente operativo tras el lavado y secado de turbinas.
A las nueve y quince de la mañana, los perfusionistas de Cruces comprobaron que el gradiente transmembrana de oxígeno se mantenía en valores óptimos de doscientos ochenta milímetros de mercurio.
A las nueve y media de la mañana, la red de telecomunicaciones del Gobierno Vasco confirmó una cobertura del cien por cien en todas las frecuencias de emergencias de Bizkaia.
A las nueve y cuarenta y cinco de la mañana, los especialistas de montaña aplicaron lubricante de baja temperatura en los rodamientos sellados del cabrestante.
A las diez de la mañana, los análisis de gasometría arterial en Cruces mostraron un pH de 7.38, un exceso de bases de -1.2 y un lactato sérico en descenso a 1.8 mmol/L, confirmando una recuperación tisular óptima.
A las diez y quince de la mañana, el termómetro timpánico calibrado registró una temperatura de 35.8 °C en el paciente principal, permitiendo iniciar el protocolo de destete progresivo del recalentamiento activo.
A las diez y media de la mañana, doña Arantza dispuso en la mesa de castaño de Goiko-Enea una última bandeja de bizcochos de soletilla con miel de brezo para los agentes de la Sección de Montaña que regresaban del operativo.
A las once de la mañana del diecisiete de febrero, el sol radiante iluminó la cumbre de la Cruz del Gorbeia y las campas nevadas de Arraba.
Mikel Goikoetxea y Maite Otxoa, unidos por una complicidad indestructible forjada en el frío extremo, contemplaron la inmensidad del valle con la certeza de que su deber hacia la vida había vencido a las sombras más profundas de la tierra.
FIN DEL ACTO I: LA VENTISCA POLAR Y EL ECO EN LA SIMA
(La saga continúa en el Acto II: EL LABERINTO DE ITXINA Y EL HALLAZGO BAJO CERO ) .