La sangre naranja (Del Olmo y Saavedra 2) Cenayuno
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Cenayuno

Habría que inventar un término para la cena/desayuno.

Igual que los angloparlantes inventaron el brunch y nosotros la merienda-cena.

¿Cenayuno?¿Breaklunch? Seguro alguien ya le ha puesto nombre, así que cenayunamos unas pizzas, compradas en una gasolinera y preparadas en el horno del apartamento, a las cinco de la madrugada.

Por el camino les he contado al equipo que García García, a expensas del test genético, no parece ser nuestro hombre y, al contrario de lo que pensaba, ninguno se ha venido abajo.

—Entonces, cuando el juez autorice los test genéticos a todo Dios, nos vamos a Madrid, ¿no? —pregunta Toribio, al que la pizza y la cerveza sin alcohol parecen hacerle olvidar, o aparenta olvidar, el hecho de que haya mandado a un hombre a la UCI.

—Esa es la idea —confirmo—. Vilda dice que mañana lo llamará él a primera hora.

Mejor dicho, dentro de un rato. Aunque le han puesto tantos calmantes que no sé cuándo despertará.

¿Te encargas, Olga? —La inspectora se está acariciando el brazo en el que tiene la venda por las heridas causadas por el perdigonazo—. ¿Inspectora Saavedra?

Levanta la mirada y confirma que estaba en el pasado. Y eso no me gusta, me gusta muy poco porque ella siempre suele estar alerta. Claro que es la primera vez que la disparan y eso lo cambia todo.

—Sí, sí, yo me encargo.

—¿De qué?

—De llamar al juez en un rato para solicitar los test genéticos.

Me alegra que, quizá, solo tenga puesto el piloto automático.

—Luis, tienes que repasar otra vez todos los datos que tenemos, decirle a ese robot tuyo que revise los parámetros, o lo que coño sea que tengas que hacer; por si se nos ha pasado alguna otra persona y hay que incluirla en la lista para las pruebas…

—¿Ahora vamos a basar toda la investigación en eso, jefe? —pregunta Pleite.

—¿Se te ocurre algo mejor, Julio?

—Solo pregunto.

—Y yo te respondo que lo que ha sucedido hoy no va a volver a pasar.

Estamos muy seguros de que el tipo que violó y asesinó a María Ostende es un cazador o pertenece al entorno de la caza.

Y esta gente tiene armas —hacía tiempo que no me escuchaban con tanta atención.

Recibir un tiroteo es lo que tiene—. Y, repito, no voy a tolerar que le hagamos un seguimiento a otro tipo de estos y tenga mejor puntería y acabe la cosa mal, pero mal de verdad…

Toribio apunta en la pizarra, ubicada en una esquina del salón, todas las líneas de investigación que tenemos: Antonio Abad, la familia de Manel, los ancestros encontrados en los archivos diocesanos y ahora Andrés García García. Yo me encamino a la habitación donde están Pleite y Luis.

—¿Dónde vas, inspector? —pregunta este último.

—A abrir la caja fuerte.