La Ruta de los Manuscritos (El Secreto de San Millán: Tomo VI) CAPÍTULO 32 Tras el edificio que aparecía al fondo
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CAPÍTULO 32 Tras el edificio que aparecía al fondo

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La palabra Yuso había aparecido antes de que Sebastián estuviera dispuesto a convertirla en conclusión.

Ya no podían ignorarla.

La equivalencia administrativa de la sala de revisión estaba cerrada. Los partes de trabajo vinculaban la campaña con aquella dependencia y la documentación de mantenimiento confirmaba que pertenecía a Yuso durante el período en que el Códice había sido fotografiado.

Eso demostraba presencia física.

Todavía no explicaba qué había ocurrido después.

Un manuscrito podía ser examinado temporalmente en una sala de Yuso y regresar ese mismo día a otro depósito.

También podía haber llegado desde una dependencia asociada únicamente para ser revisado.

La fotografía probaba dónde había estado durante la campaña, pero no convertía aquella estancia en un reintegro definitivo.

Mauro lo resumió frente al plano.

—Sabemos que estuvo en Yuso.

—Sí.

—Pero todavía no sabemos si terminó allí.

—Exactamente.

Irene volvió a la imagen general tomada durante la campaña.

Más allá de la puerta abierta de la sala aparecía una pequeña porción de otro cuerpo del conjunto. Se distinguían parte de la fachada, una cubierta inclinada y dos huecos verticales.

Hasta entonces habían utilizado esos elementos para identificar la sala.

Ahora podían servir para reconstruir el recorrido interno del volumen.

Si determinaban qué función tenía aquel edificio, podían saber qué espacios estaban conectados con la zona de revisión y cuáles se utilizaban para custodiar fondos antiguos.

Sebastián no quiso depender únicamente del plano.

Los edificios históricos cambiaban. Puertas abiertas durante una época podían cerrarse después, y una sala podía asumir funciones completamente distintas sin modificar demasiado su aspecto.

Fray Julián consiguió varios levantamientos del conjunto correspondientes a momentos diferentes.

Irene los ordenó cronológicamente.

La sala de revisión variaba poco.

La circulación, no.

Una puerta lateral aparecía en los primeros planos y desaparecía en uno posterior.

La fotografía del Códice era anterior a esa modificación.

Eso coincidía con la puerta visible en la secuencia.

Al otro lado se accedía a un espacio intermedio desde el que podía verse precisamente el cuerpo arquitectónico que aparecía al fondo.

La coincidencia era buena.

Necesitaban más.

Solicitaron fotografías históricas de ese sector.

No estaban clasificadas por espacios.

La mayoría había sido descrita según la reparación que documentaba, de modo que una fachada útil para ellos podía aparecer accidentalmente al fondo de una imagen dedicada a una cubierta o a una carpintería.

Una fotografía de obras ofreció la primera comparación sólida.

El edificio aparecía desde el exterior.

Mauro reconoció la disposición de los huecos.

Irene colocó ambas imágenes juntas.

La relación entre las ventanas coincidía. También la inclinación de la cubierta y una irregularidad del muro que en la fotografía de campaña apenas se percibía como un cambio de sombra.

Otra toma histórica eliminó casi toda duda visual.

Sebastián escribió:

CUERPO ARQUITECTÓNICO VISIBLE EN LA SECUENCIA FOTOGRÁFICA: IDENTIFICADO

Mauro preguntó:

—¿Qué había ahí?

Esa era la pregunta importante.

Los planos mostraban arquitectura.

Necesitaban función.

Una relación de dependencias indicó que, durante aquellos años, el cuerpo visible desde la sala alojaba espacios utilizados para la conservación y guarda de fondos antiguos.

No una cámara reservada.

No un depósito excepcional.

Eran dependencias ordinarias de patrimonio bibliográfico y documental.

La proximidad era significativa, pero Sebastián mantuvo el límite.

—Que estuvieran revisando libros al lado de esos espacios no demuestra que todos los materiales salieran de ahí.

Irene buscó los partes de movimiento interno.

Eran hojas sencillas destinadas al funcionamiento cotidiano de la campaña.

Entradas y salidas.

Referencias de piezas.

Nada pensado para sobrevivir como prueba histórica.

Las primeras no contenían el número del Códice.

Una posterior sí.

Junto a su referencia aparecía:

A revisión.

La hoja siguiente registraba:

Devuelto.

Mauro se inclinó.

—¿Devuelto dónde?

La copia estaba incompleta precisamente en la parte donde podían haber figurado los sectores.

Fray Julián buscó otra versión sin éxito.

Encontraron, en cambio, una relación semanal que agrupaba las devoluciones por depósitos.

En la fecha correspondiente, las piezas que regresaban desde la sala de revisión se repartieron entre dos dependencias.

Una estaba dentro del cuerpo arquitectónico que acababan de identificar.

La otra pertenecía a otro sector de Yuso.

La investigación se había reducido a dos posibilidades.

Ya no buscaban en toda España.

Ni siquiera en todo San Millán.

Tenían delante dos destinos internos.