La Revolución Amarilla Capítulo 13. La fe, el brujo y el poder #4
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Capítulo 13. La fe, el brujo y el poder #4

Kabil: [pasando página] Diecisiete fallecimientos. Nivel III: once. Causas: colapso pulmonar por inhalación de polvo de carbón, cuatro casos. Accidente en túnel 8, tres casos. Infección respiratoria no tratada, dos casos. Inanición progresiva, dos casos.

Magnus: [carraspeando] Inanición. [pausa] ¿Estamos reduciendo raciones de nuevo?

Kabil: [sin emoción] No. Las raciones del Nivel III permanecen estables. Los dos casos corresponden a individuos que rechazaron alimentarse. [pausa, leyendo nota] Uno presentaba deterioro mental severo. El otro... [breve vacilación] aparente pérdida de voluntad de vivir.

Silencio.

Vorak: [finalmente mirando a Kabil] ¿Y los otros seis?

Kabil: Nivel II: tres. Una reproductora, complicaciones postparto.

Un recolector, setenta y dos años, causas naturales.

Un niño, cinco años, fiebre no identificada.

[pausa] Nivel I: dos. Custodio Leonard, sesenta y ocho años, fallo cardíaco.

Custodia Mira, asistente médica, cuarenta y tres años, hemorragia cerebral súbita.

Vorak: [asintiendo una vez] Aceptable. ¿Nacimientos?

Kabil: [página siguiente] Nueve. Programa de Optimización Genética continúa dentro de parámetros. Todas las reproductoras activas completaron asignaciones programadas. Tasa de éxito: 78 %. [pausa] Ligeramente por debajo del objetivo del 82 %, pero dentro de variación estadística normal.

Vorak: [ligeramente interesado] ¿Calidad genética de los nacimientos?

Kabil: [tono de satisfacción] Óptima. Todos los neonatos pasaron evaluación inicial. Cero defectos congénitos detectados. Proyecciones de desarrollo físico e intelectual superiores a generación anterior en 12 %.

Magnus: [más alto ahora] Generación anterior. [risa corta, amarga] Los crías como ratas.

Kabil: [girándose hacia Magnus] Funcionalmente, lo son. Optimización de recursos genéticos para maximizar viabilidad a largo plazo. Es ciencia, Magnus. No teología.

El primer custodio, se inclinó hacia adelante ligeramente, con la capucha proyectando sombra sobre su rostro, tomaba esta postura cada vez que quería enfatizar algo.

Magnus: Ciencia sin Fe. Vida sin Ser. [pausa] ¿Sabes cómo los llaman en el Nivel III? Los hijos de la montaña, como si fuesen suspiros que se pierden en los túneles.

Kabil: [sin inflexión] Son experimentos. Exitosos. Y gracias a esos experimentos, la población permanece estable en lugar de colapsar como habría ocurrido sin intervención.

Kabil agarró con fuerza su informe sobre el proyecto Arca, le habría dado con él en la cabeza a Magnus en ese preciso instante…

Vorak: [levantando mano, gesto cortante] Suficiente. [mirando a Kabil] ¿Algo más en el informe técnico?

Kabil: [pausa calculada] Tres cámaras de vigilancia no operativas. Nivel III-Sur, túneles 7-12. Interior del Pozo. Galería Nivel -1. Causa: fallo técnico por falta de mantenimiento especializado. [pausa más larga] Sin Jassim, el sistema de vigilancia se deteriora.

Vorak giró la cabeza hacia la ventana con desdén, detestaba que cuestionasen sus decisiones.

Vorak: Ya discutimos esto. Jassim cuestionó el sistema. Fue degradado apropiadamente. Encuentra reemplazo o aprende a reparar las cámaras tú mismo.

Kabil se notaba incómodo en aquello que parecía ser un interrogatorio, no entendía como teniendo el mejor día de sus últimos 30 años se veía envuelto en un tercer grado.

Kabil: [ajustando gafas] Estoy evaluando candidatos. Ninguno con cualificaciones suficientes aún.

Magnus: [susurrando] sin el mago ya no hay magia, la brujería, es brujería.

Kabil: [girándose bruscamente hacia Magnus] Jassim entendía los mecanismos. Dejó de entender el propósito. Esa es diferencia crítica.

Vorak se impacientó de tanto lanzamiento de cuchillos entre sus invitados y golpeó la mesa con autoridad.

Vorak: [alzando la voz] Suficiente. [pausa] Kabil, ¿algo más?

Kabil vaciló.

Por una fracción de segundo, tan breve que solo alguien que lo conociera durante décadas lo notaría, vaciló.

Sus dedos tocaron la segunda carpeta. La que contenía el informe de la Doctora Serval, el código negro.

Pero Vorak estaba irritado y especialmente aburrido hoy.

Magnus acechaba con información propia, y esto...

esto requería análisis más profundo antes de presentarlo.

Kabil: [cerrando primera carpeta] Nada más de relevancia técnica.

Vorak: [mirando a Magnus] Bien. [pausa] Magnus. Tu turno.

Magnus se movió lentamente. Levantó las manos temblorosas desde debajo de la mesa. Las puso sobre la superficie de caoba. Los dedos con uñas descuidadas y manchas de la edad. Se posicionó de forma que pareciese traer una importante misiva.

Magnus: [con seguridad] La fe se desvanece, Vorak.

Vorak: [sin sorpresa] Continúa.

Magnus: Los primeros habitantes están muriendo. Los que recordaban el mundo de afuera. Los que entendían por qué aceptamos el Dogma del Acero. [pausa] Los que quedamos... somos fantasmas. Y nuestros hijos... [buscando palabras] los niños de la montaña no son creyentes. Son autómatas.

Kabil: [interrumpiendo fríamente] Funcionan. Trabajan. Sobreviven. ¿Qué más necesitas?

Magnus: [ignorándolo, ojos fijos en Vorak] Necesitan razón. Propósito más allá de sobrevivir otro día. El Dogma les dio eso durante años. Les dio esperanza de que el sacrificio tenía sentido. Sin un propósito común la fe no tiene base.

Vorak: [recostándose en silla, expresión neutra] ¿Y propones qué? ¿Más sermones? ¿Más recitación matutina del Dogma?

Magnus: [negando lentamente] No. Propongo verdad.

Silencio súbito. Kabil se tensó microscópicamente.

Vorak: ¿Verdad?

De nuevo Magnus, se inclinó hacia delante para dar más fuerza a su discurso dejando entrever sus ojos.

Magnus: [intrigante] Algo ocurrió en el túnel 12.

Kabil dejó de respirar por dos segundos.

Magnus: [continuando] Hace tres días. Un hombre regresó del exterior. Atravesó el túnel 12. Desde afuera. Desde el mundo que nos dijeron estaba muerto.

Ahora sí, alguien había conseguido captar la atención absoluta de Vorak

Vorak: [expectante] ¿Qué hombre?

Magnus: un tal Hamso. Ex-Guardia. Degradado al Pozo hace un año. [pausa] miembro de la última expedición que se envió al exterior. Salió por el túnel 12. Caminó dos kilómetros a través de la montaña. Y regresó. Del exterior.

Kabil: [con tensión] Imposible. Mis cámaras habrían registrado...

Magnus: [interrumpiendo con satisfacción] Tus cámaras del Nivel III-Sur no funcionan, Kabil. Lo dijiste hace cinco minutos. [pausa] Por eso no lo viste. Pero yo... [sonrisa amarga invisible bajo capucha] yo tengo otras fuentes.

Vorak: [ignorando tensión entre ellos] ¿Dónde está ese hombre ahora?

Magnus: Muerto. Llegó al umbral del túnel 12 y murió ahí. Exhausto. Destruido por el viaje. Pero llegó.

Vorak: [inclinándose hacia adelante] ¿Qué?

Magnus: [restando importancia] Nada, que yo sepa, pero que alguien vuelva del exterior por el túnel de los susurros que aterroriza al pueblo, dice mucho más que cualquier declaración.

Silencio absoluto. Kabil procesaba la información calculando implicaciones, probabilidades y escenarios. Mientras que Vorak permanecía inmóvil, con el rostro de piedra, algo ardía detrás de sus ojos.

Kabil: [finalmente, voz más fría que nunca] ¿Quién más sabe esto?

Magnus: [encogiéndose de hombros] Kael lo encontró, y algunos Guardias. Trabajadores del Nivel III que estaban cerca. [pausa] La información fluye, Kabil, aunque tus micrófonos no la capturen.

Kabil: [a Vorak] Si esto se difunde sin control, crea desestabilización inmediata. La gente cuestionará por qué permanecemos aquí. Por qué no exploramos el exterior. Por qué...

Vorak: [levantando mano, silenciando a Kabil] ¿Verificaste esta información, Magnus?

Magnus: Tengo testigos. Gente en quien confío. [pausa] El propio Jefe de la Guardia Gris lo podrá confirmar.

Vorak: [con tensión] ¿Por qué me traes esto ahora? ¿Por qué no inmediatamente?

Magnus: [honestamente] Porque necesitaba verificar.

Porque no quería traer un rumor. Quería traer una certeza.

[pausa] Y porque... porque esto cambia todo, Vorak.

Y cambios de esta magnitud requieren cuidado.

Puede ser la chispa que necesitamos para reavivar la fe, el motivo por el que los hijos de la montaña sigan el Dogma del Acero.

Kabil: [interviniendo, voz analítica] Asumiendo que la información es precisa, y debemos verificar independientemente, las implicaciones son múltiples.

[contando con dedos] Uno, que la posibilidad de que el exterior sea potencialmente habitable es completamente inviable, solo han pasado 30 años desde la erupción, un cataclismo de esas proporciones mantendría el invierno nuclear durante al menos 50 años, y en el mejor de los casos, si la temperatura no está bajo 0º constantemente, sería catastrófico, sería guiar a una colonia al suicidio, perderemos por completo el control y orden del proyecto...

Kabil retorcía esta información, él mismo sabía que los datos obtenidos por las expediciones anteriores no terminaban de encajar con sus estimaciones. Pero esto era una batalla que no quería entablar ahora…

Vorak: [interrumpiendo] Suficiente. [pausa] Entiendo las implicaciones.

Silencio. Vorak se levantó. Caminó hacia la pared donde estaba el mapa militar. Lo miró sin verlo realmente.

Vorak: [espalda a ellos] Durante treinta años, he operado bajo premisa de que el mundo exterior estaba muerto. Que esto... era todo lo que quedaba. Que mantener el orden aquí era mantener la humanidad viva.

Magnus: [suavemente] la premisa, mi Lord, no es incorrecta, solo ha agotado la energía inicial, necesita más combustible, más fe.