La Reina de los Mares (Anclados 1) 5. #2
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5. #2

«Pedro Pulgoso y Hannah NoDoyUna, ¿ustedes no dicen nada?».

«Es que los dos son muy feos y no pueden demostrar lo contrario con un selfi».

«x2».

«x3».

«Yo podría ayudarles a recuperar su salud física con herramientas 100% naturales y sin efectos secundarios, síganme para más info».

«Hannah Mojama tiene razón y va de cara, por lo menos se le ve media en su foto de perfil; de él, no me fío ni la mitad ni nada».

«¿Cómo sabes que la que sale en la foto es Hannah Mojama de verdad? A lo mejor está hecha con IA».

«A lo mejor estos dos son la misma persona y se inventan drama para tener mucha corriente de visitas en sus islas. ¿Os creéis todo lo que veis? ¡Despertad!».

«Eso digo yo siempre, pero la gente prefiere no pensar y creer que la tierra no es plana, ¡despertad!».

«¿Que la tierra no es plana? ¿Tú también te pones lonchas en la cara o solo te las metes por la nariz? Si bebes, no conduzcas. Si te drogas, no navegues por Ancla2 » .

Les habíamos pegado a todos el espíritu belicoso de nuestro intercambio, las respuestas se sucedían con rapidez, a cada cual más disparatada, como en una verdadera carrera de Los Autos Locos .

Se metían con nosotros y también se metían unos con otros.

Las guerras empezaban y terminaban velozmente, como las batallas relámpago de la Segunda Guerra Mundial. Lo sé por la canción de los Ramones y ese el ritmo que me viene a la cabeza mientras leo: Blitzkrieg Bob.

Hey, ho, let´s go!

Esta ha resultado ser una guerra mundial a botellazo limpio, con mensajes dentro de mensajes como las muñecas rusas; por eso, el MEB se ha vuelto tamaño crucero.

Podría incluso terminar siendo un crucero estelar y la nave no tendría nada que envidiar a la Nostromo de Alien, ¡porque parece de otro mundo!

Cada respuesta es más afilada que la anterior o más absurda y lo que comenzó como un cruce de ingenio entre dos usuarios en una colchoneta hinchable, pasó a ser un bote de remos en unos minutos y ahora se ha convertido en un espectáculo público ¡con cien cañones por banda!

Nadie va a ganar, pero los mensajes siguen llenando el botellón y no tienen fin. La última línea es como la del horizonte, está cada vez un poco más lejos y no llega nunca.

Por cierto, eso demostraría que la tierra es redonda, por mucho que alguno haya dicho lo contrario y abandonado la conversación porque la gente no lo toma en serio.

Leo hasta el último comentario de este festival de locuras y me resulta incluso divertido, aunque me cueste no enfadarme con algunas de las burradas que me dedican.

Y Superheterodino no sale mejor parado.

Le pido a Wilson que me lo lea todo y lo escucho mientras trabajo, riéndome sola de pura maldad igualito que el perro de Los Autos Locos .

Algunos usuarios me defienden, incluso defienden lo absurdo de mi primer mensaje ecológico, que ya ha sido enterrado por capas de sarcasmo y memes.

Otros usuarios se unen a Superheterodino , apoyan su humor sardónico y lo nombran ganador de la pelea porque me ha callado la boca.

Aducen que yo me he retirado y que me he quedado sin gasolina, dicen que he tirado la toalla…

y ahora llega uno que afirma directamente: « Hannah Mojama ha vuelto a la cocina, #TeamSuperhetero».

Esa frase es tan machista que podría haber acertado de casualidad, porque todos los gilipollas machirulos nos mandan a las mujeres a fregar o a la cocina, seguro que va con más mala leche porque ha visto en mi perfil que soy cocinera.

Ese comentario tiene doble delito y ninguna gracia. Lo bloqueo al momento y sin miramientos.

¡Fus, fus! Fuera de mi botella y de mi isla.

Voy bloqueando hacia atrás a todos los que han llegado con lindezas similares y veo cómo sus mensajes se hunden con sus perfiles en el mar de mi tranquilidad.

Lo llamo así, con el nombre del mar de la luna, porque ese viaje tiene un sentido único: salen despedidos de una patada en el culo y aterrizan en la otra cara de la luna, donde yo no los veré nunca.

Si realmente pudiese mandar a la luna a todos los idiotas del mundo, viviría mucho más tranquila y en mi casa, ¡porque Miguel habría salido despedido más allá de la estratosfera el primero de todos!

Ahora lo que me estoy planteando es si merece la pena bloquear a Superheterodino también, pero eso hundiría el botellón y se acabó la fiesta… Lo que hago es contestar al que ha dicho lo de la cocina, como si todavía estuviese ahí, para zanjar la conversación por mi parte.

«Hay quien piensa que me fui a la cocina y es cierto.

Estoy en la cocina, que es donde trabajo...

Prefiero los fogones a los follones, no alimento a los trolls y no entro en conversaciones de besugos, así que: CHAO, BACALAO.

Tengo otros mundos que visitar y no digáis que he tirado la toalla, me la llevo que es muy útil. Hasta luego y gracias por el pescado» .

Para mi sorpresa, Superheterodino contesta inmediatamente:

«Que no cunda el pánico , creo que empieza a gustarme la Mojama, tiene buen gusto… literario. Es una pena que te vayas, ahora que me dejas buen sabor de boca».

Mi dedo se balancea indeciso sobre la pantalla cuando estoy a punto de cerrar la app.

Noto la ironía en su comentario y no me lo tomo como un piropo, solo me da mucha curiosidad su respuesta.

Yo he usado una frase de La Guía del Autoestopista Galáctico , una de mis novelas favoritas, y él ha contestado ipso facto y ha usado otra frase del mismo libro.

No creo que le haya dado tiempo a hacer trampas buscando con su IA y tampoco me parece un bot.

Superheterodino me resulta bastante auténtico, un incordio, pero realmente ha entendido mi mensaje y, como yo entiendo el suyo, me saca una sonrisa.

Sin dejar de sonreír, mordiéndome la lengua entre los dientes, me tiro un buen rato pensando en una posible respuesta que darle.

Finalmente, no se me ocurre nada a la altura y supongo que callarme es la mejor opción, porque ya me había despedido.

Sin embargo, la botella sigue llenándose de mensajes y se vuelve viral.

Unas horas después, cuando vuelvo a entrar en Ancla2, el botellón es lo único que se ve en mi isla.