5.
Al día siguiente, a pesar de que configuré la alarma del teléfono para dormir un poco más, me despierto a la hora de siempre. Podría remolonear un poco, pero me levanto y me doy una buena ducha.
Mis padres llevan ya un par de horas en el bar cuando yo bajo, tienen un café calentito listo para mí en la barra y yo me preparo una tostada con tomate triturado y aceite. Me siento a comer como una clienta más y trasteo con el móvil, lanzando y recibiendo MEBS.
Mi sábado empieza relajado y, justo cuando me meto en la cocina, recibo una botella sobre el calentamiento global y su relación con el turismo.
Mi coco sabe que este verano ya estoy comprometida con lo de no viajar, pero solo porque no tengo pasta. No me hace gracia pensar si este mensaje me llega por eso.
Tengo que responder, aunque no me apetece nada conversar sobre medio ambiente y que me caiga una chapa monumental del iluminado de turno.
Sin comerme mucho la cabeza, escribo lo primero que se me ocurre desde el humor y espero quien lo lea no se lo tome demasiado en serio.
«Este año voy a ser tacaña con mi economía y generosa con el medio ambiente, no me iré de vacaciones y así ahorraré pasta y energías no renovables.
Aunque viajar no tiene por qué ser incompatible con cuidar el planeta, hacer cosas simples como usar botellas reutilizables o elegir transportes sostenibles pueden marcar la diferencia. #TravelTips».
Le doy a enviar y, como estoy a otra cosa, le doy sin querer a duplicar el mensaje. Ancla2 tiene esa opción, puedes enviar el mismo texto varias veces y llegar a distintas islas.
Uf, con lo poco que me apetecía hablar de este tema, me he troleado a mí misma.
Después de un rato de curro intenso, me pongo a cortar zanahorias para el menú del día y, cuando vuelvo a mirar mi teléfono, resulta que uno de los mensajes ha recibido respuesta.
Los océanos virtuales de Ancla2 me han conectado con un desconocido que dudo que haya entendido que iba en broma lo de no viajar para salvar el planeta.
Lo primero que veo es que se llama: Superheterodino .
En el tapón de la botella hay una etiqueta con su nombre y su foto de perfil, que es un coche de dibujos animados, rojo y alargado. El capó ocupa casi toda la carrocería, las ruedas de delante apenas se ven y, como las de atrás son gigantes, el coche tiene forma de pene tumbado.
Entre eso y el apodo de Superheteronoséqué, no es que yo tenga la mente sucia, es que este tío parece una bandera roja gigante y se me escapa una sonrisa de puro cringe . Da vergüenza ajena.
La sonrisa se me borra de la cara en cuanto leo su MEB.
«Consejo para ahorrar energía y disgustos: la gente tacaña y amargada es mejor que no salga ni de vacaciones ni de casa, así los demás podemos hacer turismo sin masificaciones y salir por nuestro barrio sin oír gilipolleces».
Dejo el cuchillo en la tabla de cortar, por no clavarlo ahora mismo en la pantalla de mi móvil, justo encima de su estúpido nombre.
¿Quién se pondría Superheterodino de nick? Un imbécil, eso seguro.
Lo de súperhetero me huele a rancio y lo de dino también , a dinosaurio viejuno.
Aunque no hace falta que lo haga, le contesto sin pensármelo dos veces.
«Tu comentario sí que es de amargado. Gracias por tu valiosa aportación, campeón. #Circulando #Quetengasunbuendía».
Lavo las rodajas de zanahoria y limpio el cuchillo con satisfacción, como si acabase de asestar una puñalada certera. Antes de colocarlo en su sitio, ya tengo otro mensaje.
«¿Amargado? ¿Me llama amargado una que se llama a sí misma Mojama? Ya puedo cerrar Ancla2 por hoy. #Haydíastontosytontastodoslosdías».
Un calor insoportable me sube por el cuello y las mejillas, me enciendo y respondo.
«La mojama no es amarga, es salada. ¿El tonto del día no será uno que se llama así mismo súperhetero?».
Entro a cotillear su perfil y me sorprende, esperaba que oliese a colonia barata de abuelete, pero no.
El tipo no me saca muchos años, tiene cuarenta y se llama Pedro. Llevaba en Ancla2 mucho tiempo, casi desde el principio. ¡Tiene dos millones de seguidores! Y según su perfil, sigue a flote gracias a que todos ellos disfrutan de su humor ácido y de sus observaciones descarnadas.
También dice que para pagarse la cuenta premium y ganarse la vida, es mecánico en un taller de coches.
Al ser premium, puede subir muchas fotografías y colgarlas de las ramas de su palmera, así que aprovecho y reviso su galería. Sin embargo, no hay fotos suyas y solo sube imágenes de un chuchillo feo y enano, color canela, con mucho pelo y pocos dientes.
Pongo a hervir una olla con agua y me centro en preparar el caldo, echar la zanahoria, la cebolla y buscar los ingredientes que todavía tengo que pelar y cortar.
Más o menos cuando el agua entra en ebullición, lo hace también mi cabeza porque ese tipo responde.
«Soy cishetero y lo único que tengo súper es la paciencia, aunque me cuesta aguantar a las listillas como tú que van dando lecciones de vida.
Te voy a dar una de física: un receptor superheterodino es la configuración más común para comunicarse por radio.
Spoiler alert : también es un coche de carreras de Los Autos Locos , justo el de mi foto de perfil. Dale una vuelta. #Circulando».
Le pido a Wilson que investigue si lo de la radio es verdad y también lo de Los Autos Locos …
Resulta que es cierto. Le pido que siga buscando datos sobre el tema porque quiero usar la info para dar una réplica arrolladora como un terremoto, es decir, que tenga muchas otras réplicas en poco tiempo de otros usuarios, a ser posible a mi favor.
Mi coco señala que, en los dibujos animados de Los Autos Locos , el dueño del coche Superheterodino se llama Pedro Bello… ¡Con eso me vale!
Me llama la atención que llamándose Pedro solo haya tomado prestado el nombre del coche, así que por ahí puedo darle.
También veo que en su estado civil ha marcado la opción «calma chicha», que es lo que se dice cuando el mar está tranquilo; al lado, ha puesto el icono de una salchicha sonriente y dice que no busca nada, que solo quiere paz.
Bueno, eso es algo que tenemos en común, podría contestarle que me gusta su estado y que me identifico, pero que lo mío es calma chicha por la falta de salchichas.
¿Voy a hacer eso? No, no pienso darle paz haciendo las paces, ¡voy a llamarle feto macareno ahora mismo!
«Si tu verdadero nombre es Pedro y tu coche es el de Pedro Bello, ¿por qué no te has puesto ese apodo? ¿Es porque eres feo y las ironías de la vida no te hacen gracia?».
Como él no pilló la ironía de mi primer mensaje, el chiste se cuenta solo.
Dejo el teléfono a un lado y me centro en que la sopa del primer plato me quede en su punto. Cuando ya estoy a tope con la ensalada que voy a poner de guarnición y preparando los filetes del segundo plato, abro un momento la app y alucino.
Apenas puedo ver el diseño de mi isla, ni la palmera ni nada…
En la orilla, donde suelen flotar todas mis botellitas semanales y las que fijo indefinidamente porque me gustan, ahora no veo pergaminos ni barquitos de papel ni veleros en botellitas, ¡lo que se ve es un botellón gigantesco y tiene dentro un barco enorme!
Si el coche de Superheterodino me pareció una picha tumbada, este transatlántico es un rascacielos en horizontal, ¡un megacrucero, con muchas lucecitas y fuegos artificiales estallando en cubierta!
Uf, mierda, dentro de mi botella se ha montado una fiesta y yo sin saberlo.
Mi último mensaje fue respondido por Superheterodino y justo detrás entraron un sinfín de mensajes de otras personas y también de algunos bots haciendo publicidad, atraídos por el éxito de la conversación.
Los bots suelen ser eliminados por el sistema, pero donde cae uno se levantan diez y en ese barco debe de haber ciento y la madre. No puedo creerme que todos los comentarios sean de usuarios de carne y hueso.
Superheterodino me ha contestado con un mensaje y una foto de otro dibujo animado, una pelirroja con un traje rojo palabra de honor y una frase saliendo de sus prominentes labios.
Wilson me dice que es Jessica Rabbit y pone voz de femme fatale para leer la frase: «no soy mala, es que me han dibujado así».
Después, utiliza una voz más grave y me lee el resto del mensaje.
«No soy feo, es que me han dibujado así. Y no me hagas ser malo, que yo también puedo serlo. Si te llamo fea, ¿vas a dar la cara para desmentirlo?».
A su pregunta ya han contestado muchos usuarios de diferentes formas. Él no ha vuelto a decir nada; los demás, en cambio, me dicen de todo.
«¡Que ella enseñe la cara! Seguro que se la tapa con jamón porque es una orca de Mordor».
«¿Y él qué? ¡Que enseñen la cara los dos!».
«¿Sabíais que fetta significa loncha en italiano? Pues la jeta de Hannah Mojama es una fettta , tiene tres t porque a las dos de fetta le sumamos su cara de feta».
«A mí me da igual su cara, ¡que enseñe las dos T! ¡Rubia, coqueta, enséñanos las tetas! Espero que sean como dos carretas».
«Él tendría que llamarse Pedro No-Bello, es más gracioso que lo de Superheterodino».
«El Superheterodino es un coche con un morro muy largo, como el suyo, por eso le va bien».
«Debe ser lo único largo que tiene Superheterodino, huele a complejo desde aquí. Papi pitufo, ¿la tienes pequeña? #TeamMojamalegana #DinoPitofino».
« Los Pitufos eran geniales, pero ¿una mujer para todos? Pitufina suena a puta fina, ¿casualidad? Yo creo que no lo es, todas son iguales».
«¡Los dibujos animados de antes sí que eran buenos y no la mierda que hacen ahora!».
«Ahora los niños aprenden valores, no hables de lo que no sabes».
« Los Autos Locos enseñaban que el malo nunca gana y que los atajos a la larga tampoco sirven».
«¡Es verdad! Nunca se sabía quién iba a ganar la carrera y solo sabíamos que el malo no sería. Había justicia».
«Pier Nodoyuna era el mejor y su perro, mejor todavía. No necesitaban ganar».
«¿Cómo se llamaba el perro? ¿Patán, Risitas o Pulgoso?».
«En inglés el perro se llamaba Muttley, con dos t».
«¿Con dos T o con dos tetas? ¿Alguien ha visto a mi perro? ¡Se llama Mistetas!».