Capítulo 12 | Coralia #3
Los alumnos soltaron unas risitas, más los Fantasmas de cursos superiores que los de primero.
Ellos ya habían pasado por aquello. Venn, Dax y, sobre todo, Genevieve y su pandilla se daban unos aires de superioridad —con esa expresión de «yo sé algo que tú no»— que me daban ganas de darles un golpe de kárate en la garganta.
A mí, por mi parte, no me echaba atrás la violencia que describía Jace Hudson. Tenía la impresión de que a nadie más tampoco, salvo quizá a Charli, porque aquello era como el entrenamiento de los Navy SEAL. No había forma fácil de afrontarlo. No tenía sentido andarse con rodeos.
Sentía mucha curiosidad por saber a quiénes ordenaban matar exactamente a los shadowblades.
El director Cane habló de seres sobrenaturales «disidentes» y «descontentos», pero ¿quiénes son exactamente?
¿Estudiantes de otras escuelas? ¿Demonios, gárgolas y criaturas por el estilo?
¿Seres sobrenaturales que han infiltrado los gobiernos humanos y ocupan puestos de poder?
Las posibilidades eran infinitas. Supuse que lo descubriría si de verdad aprobaba las asignaturas necesarias para convertirme en una shadowblade de pleno derecho.
Aunque tampoco creía que fuera a llegar tan lejos, porque mi objetivo principal era encontrar a mi hermana.
En cuanto supiera que estaba a salvo, intentaría retomar mi vida en casa.
Tenía que recordarme que no estaba allí para hacer amigos; ni siquiera para aprobar las asignaturas, aunque necesitaba fingirlo bien. Estaba allí para infiltrarme y conseguir información.
El profesor Hudson cambió de tema tras su breve discurso violento. —Mientras estéis aquí, Fantasmas, quiero que olvidéis todo lo que os dijo el director Cane durante la sesión de orientación. —Hizo una pausa y recorrí con la mirada a los estudiantes. Muchos habían arqueado las cejas.
Hay que tener valor para decir eso.
El profesor Hudson levantó las manos para explicarse. —Ante todo, siento el mayor respeto por el director Cane. Es mi superior y mi jefe. —La barba se le movió al sonreír—. Así que no intentéis que me despidan.
Los Fantasmas de cursos superiores soltaron unas cuantas risitas más.
—Os dijo que empezarais vuestros estudios pensando en vosotros mismos.
En líneas generales, estoy de acuerdo. Pero en Intención Física os animo a dejar de lado esa filosofía.
Al contrario de lo que os dijo el director, ser un shadowblade no consiste solo en «mirar por uno mismo».
Como pronto descubriréis, se trata de trabajar en equipo.
El profesor Hudson alzó la mano cubierta por un guante negro, con los dedos extendidos y el dorso vuelto hacia nosotros.
—Los Shadowblades trabajan en grupos llamados Guantes.
Cada Guante tiene cinco Nudillos. Cada uno de esos Nudillos representa a una persona: a uno de vosotros.
—Cerró los dedos en un puño sin bajar la mano—.
Cada Nudillo tiene una función, algo que estudiaremos con más detalle en esta clase.
Como equipo, trabajáis juntos para aseguraros de que todo esté en orden, de no fracasar y de cubriros las espaldas.
Cinco Nudillos son mejores que uno, Fantasmas.
Hizo una pausa para dejarnos reflexionar. Me sorprendió descubrir en qué consistía la estrategia de los shadowblade, pero me alegraba estar aprendiendo por fin la jerga.
—Esta idea del trabajo en equipo, y en especial del trabajo en equipo dentro de un Guante, se aplica también a otras actividades de la Academia, como Shadowball.
Unos cuantos estudiantes vitorearon y se intercambiaron miradas cómplices y sonrisas. Uno de los chicos dijo: —Joder, sí.
Esto... ¿qué coño es Shadowball?
El profesor descartó la cuestión con un gesto de la mano. —Pero eso no viene al caso. A medida que avancéis en vuestros estudios, la importancia del trabajo en equipo se hará más evidente. Quiero daros un primer acercamiento a ello en Intención Física.
»Para eso, formaremos parejas. Los Fantasmas de primero se emparejarán con Fantasmas de cursos superiores, que harán de tutores.
Todos empezaron a mirar a su alrededor con expresión de desconcierto. Los de cursos superiores parecían tan perplejos como los de primero. Miré a Charli y las dos fruncimos el ceño: nos separarían antes incluso de que empezara la diversión.
Jace Hudson dio una palmada y captó la atención de todos antes de que empezáramos a alborotarnos.
—Hoy, los Fantasmas de cursos superiores observarán desde un lado y evaluarán las habilidades, los conocimientos y la destreza de los de primero.
También verán con quiénes podrían compenetrarse.
Los Fantasmas de primero haréis estiramientos y después combatiréis entre vosotros para mostrar vuestras cualidades.
Al final de la clase, los de cursos superiores elegirán a sus aprendices.
Al oír que tendríamos que combatir, se me cayó el alma a los pies. Íbamos a servir de sacos de boxeo para que los alumnos de cursos superiores nos juzgaran, nos examinaran con lupa y quizá se burlaran de nosotros.
Crucé la mirada con Charli —las dos teníamos cara de preocupación— y, al unísono, miramos hacia el otro lado.
Los ojos de Genevieve Jade prácticamente brillaban de malicia.