La orden del fuego 5
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T ardo exactamente dos segundos en ponerme algo encima y salir pitando fuera de mi cuarto, donde Héctor me está esperando haciendo otro boquete en el suelo. Si él está tan preocupado es que la cosa no pinta nada bien para mí.

—¿A dónde vamos?

—A la cámara del líder. Tengo que informar de esto, y habrá que tomar medidas al respecto. Aquí todo tiene que pasar primero por él.

—Guau, impone un poco conocer a un alto cargo. ¿Cómo es, tipo Dumbledore? Un viejecito de barba larguísima… —Héctor se encoge de hombros—. ¿Qué, no has visto Harry Potter?

—Intento no ver nada que esté relacionado con la magia o el mundo sobrenatural. Los humanos se inventan muchas tonterías.

—Pues es mi principal fuente de información.

—Mejor resetea tu disco duro y deja espacio para la información real…

Es Ignacio el profe de lenguas antiguas, aún no te toca clase con él, pero te aseguro que no tiene barba.

Además, todos nos reunimos en el comedor durante las comidas, seguro que habréis coincidido.

Aquí puede haber rangos y facciones, pero nos mezclamos entre todos, somos como una gran familia.

En realidad, es posible que conozcas a todos de vista, bueno a todos los que no han tenido que salir. Realmente Ignacio es el líder en funciones mientras ella está fuera con tus padres.

—Una mujer liderando, qué novedad, me gusta. Aquí abajo estáis bastante más avanzados.

—Nosotros presentamos a los candidatos según su empatía, habilidades, destrezas y conocimientos. Si no son propuestos y seleccionados por la mayoría, no tienen cabida como líder. No es un liderazgo eterno, se revisa cada dos años.

—¿Puede proponer y votar todo el mundo?

—Cuando ya has pasado tu ritual y tu conversión a fénix se te considera apto para tomar este tipo de decisiones —hace una breve pausa antes de continuar—.

Y hay otra cosita... Esperaba que te lo comunicaran tus padres a su vuelta mientras hacían las presentaciones oportunas con toda la familia, pero las circunstancias mandan.

Porque bueno, la líder de la orden es una de tus tías e Ignacio es... es su marido. —¡Boom! bombazo.

Increíble. Hace unos días pensaba que casi no tenía familia y mira, ahora tengo un tío que además es profesor, una tía que lidera la orden y otras cinco que... vete tú a saber…

Y además quieren matarme a través de mis sueños, me sorprende que no me dé un infarto y me caiga redonda en el suelo.

—¿Tengo más tías o tíos secretos por aquí? —Me mira callado unos segundos—. Solo falta que me digas que tú eres mi primo.

—Para nada, pero sí tienes más familia aquí. Tus dos tías, las más mayores, están con tus padres en la misión de recuperar a tu hermana. Las otras cuatro están actualmente en la orden de Londres, pero llegarán pronto. Y tienes dos primas por parte de Ignacio, que ya se han interesado en conocerte.

—Sol y Enara… —confirmo más para mí que para él—. No es difícil de adivinar porque solo he interactuado con dos personas desde que llegué, aparte de ti. ¿Y por qué nadie me dice nada?

—Esperaban poder hacer las cosas de otra manera, con un poco más de calma para que pudieras ir asimilando las novedades y con toda la familia reunida a la vez. Cuando ya estuviera aquí Candela. —Me da una punzada el corazón al escuchar su nombre. Necesito que vuelva.

—¿Y mi padre, tiene hermanos o hermanas?

—No que yo sepa...

—Es mega irritante no saber nada de nada.

¿Hay algún dato esencial más que debería conocer de mi vida, mi linaje o algo?

Porque es el momento ideal —por supuesto me estoy refiriendo a lo de ser géminis, percibo que ahí hay algo importante que debería saber.

Algo que podría completar un poco más este puzzle que parece tener piezas infinitas.

—Hay tantas cosas que te quedan por saber, que no tendría ni idea de por dónde empezar. Pero muchos son asuntos familiares, así que vamos a concentrarnos primero en el problema que llevamos entre manos, ¿te parece?

—Y si no me parece, ¿qué hago?, ¿puedo llamar al ministerio de magia y pedir la baja formal como fénix?

—¿Qué ministerio?

—Uff.. déjalo. Es una broma del mundo humano.

—Pues qué humor tan raro...

—Claro, porque que intenten matarte a través de tus sueños no es raro de cojones... Aquí es todo muy normal. Creo que el mundo humano era mucho menos complicado, la verdad. Y menos peligroso también.

Me siento un poco sobrepasada desde que llegué aquí y fui consciente de esta nueva realidad, echo de menos mi vida anterior, poder dormir sin que me maten y sobre todo a mi hermana y mis padres.

Continuamos andando en silencio el uno junto al otro mientras avanzamos rápido por los pasillos, seguramente él pensando en el peligro que nos acecha y yo sin saber a qué atender primero, si a la incertidumbre de conocer toda la verdad y los peligros que encierra ser un fénix, o a la tristeza de no saber qué pasará con mi hermana o qué será de mí si no la recupero.

—Ya hemos llegado —anuncia parándose de golpe ante la puerta.

La cámara está situada muy cerca de la biblioteca.

La zona más alejada y silenciosa que he visto hasta el momento en la orden.

No hace falta que llamemos a la puerta, directamente se abre sola y nos deja pasar como si nos estuviera esperando.

Mi supuesto tío, que está en su escritorio de nogal estilo inglés con la cabeza metida en unos papeles, levanta la vista en cuanto nos ponemos frente a él.

Ahora que tengo una visión clara de su rostro, puedo asegurar que si hemos coincidido en el comedor yo no lo recuerdo. Sus ojos claros y su pelo rizado negro y enmarañado me recuerdan a los de mi padre. Siento otra punzada repentina en el pecho. Joder.

Por otro lado, el espacio es enano en comparación con el resto de las estancias, se ve que mandar no te da derecho a disfrutar de más comodidades por aquí.

Simplemente tienes un pequeño espacio privado y funcional para...

pues para hacer cosas de líder supongo. ¿Qué carajos hace un mandamás sobrenatural? Ni idea...

De lo que sí me doy cuenta, es que la cámara tiene una puerta que debe comunicar con otra estancia, ya que tiene el mismo letrero dorado que identifica cada zona de la orden.

En este pone: camera armorum . No tengo ni idea de lenguas antiguas y aún así en mi mente se empiezan a dibujar unas letras como cuando estaba en el fondo de la bañera.

Ok, mi fénix interior se ha despertado un poquito más y ahora se comunica mejor conmigo. Te recibo alto y claro, quizá ahora puedas decirme quién me está atacando y como librarme.

¿No? ¿Nada? Pues vale...

Mientras Héctor pone al día a mi tío de los últimos acontecimientos de mi vida, y sigo el hilo de la conversación sobre si es buena idea contar con la ayuda externa de una bruja, de repente vuelve a asaltarme una visión.

—Sombras nocturnas —suelto sin más, de sopetón, interrumpiéndolos.

—¿Cómo dices? —Mi tío enfoca sus pupilas en mí esperando que le aclare lo que acabo de decir, pero no tengo más información que esa.

—Mi fénix dice que me está atacando una sombra nocturna, supongo... Del uno al diez, ¿cómo de jodida estoy? —Héctor me pega un codazo después de soltar la palabrota, pero mi tío se ríe.

—Eres como tu tía a tu misma edad. —Y entonces me sorprende levantándose para darme un abrazo.

Al principio no puedo evitar estar rígida como un palo, pero luego me relajo y se lo devuelvo.

Es agradable sentir que tienes familia de nuevo, aunque sean unos completos desconocidos—.

Perdona, me he dejado llevar, pero es algo que tenía que haber hecho el día de tu llegada.

Me hubiera gustado conocerte antes, pero últimamente no salgo de aquí.

Estoy sumido en mi propio caos —dice señalando su escritorio repleto de libros, carpetas y papeles.

—Entiendo, no pasa nada. Héctor me está ayudando mucho.

Que no se te suba a la cabeza, rubito… —le advierto.

Pero es demasiado tarde, me sonríe con esa cara de suficiencia que me pone siempre que puede—.

Y volviendo al tema de las sombras nocturnas, ¿alguien quiere darme una clase avanzada de monstruos y de cómo acabar con ellos?

—Tu fénix puede estar en lo cierto, las sombras atacan en sueños aflorando tus peores miedos para crear pesadillas de las que no puedas escapar. Si te rindes al miedo puedes terminar atrapado para siempre en el mundo onírico en un bucle interminable de terribles pesadillas.

Por sí solos no son tan peligrosos, porque es fácil traer de vuelta a alguien si no pasa el suficiente tiempo perdido en sus pesadillas.

Pero si está siendo el canal de otra criatura más poderosa, entonces es preocupante, porque lo que te pase en el plano del sueño te pasa en la realidad, puedes quedar atrapada e incluso destruirte, aunque seas un ser inmortal.

—Sí, la parte de morir no sé por qué, pero ya me lo esperaba. He asumido que por alguna razón no me quieren aquí y están aprovechando las lagunas que tiene la magia. Ahora solo falta saber cómo nos deshacemos de una sombra.

—Primero tenemos que saber cómo ha podido sortear la barrera...

—Y por eso necesitamos a una bruja. Lo sabes bien Ignacio.

Mi tío lo medita un momento, puedo ver perfectamente su debate interno, y no entiendo muy bien cuál es el problema. Por suerte mi fénix me va poniendo al día cada vez que me asalta una duda que sí puede contestar.

—Si yo no puedo salir y ellas no pueden entrar, ¿qué tal utilizar una proyección astral? —Los dos me miran como si me hubieran crecido siete cabezas.

—¿Desde cuándo sabes tú eso? —me pregunta Héctor.