Epílogo Extra
LA BESTIA
Un pétalo delicioso. Creo que me quedaré con ella.
—Y recuerda, Romanov—dice Sergei junto a Volkov—Solamente tienes que vigilar a la chica. Ver si actúa normal y si tiene contacto regularmente con su padre. Necesitamos saber el escondite de Van Raven y si sigue trabajando en la droga y supone peligro.
Volkov me dijo algo diferente, pero no lo diré. Yo mismo pienso averiguar cuáles son las verdaderas intenciones de Volkov con ella.
—¿Por qué no mandas a uno de tus hombres? Sabes que esa mierda de vigilar no es mi trabajo, estás ofendiéndome.
—Sé que el trabajo de campo y las negociaciones es tu fuerte. Como también que puedes ser una puta sombra cuando te lo propones. Es por eso que quiero que hagas el trabajo tú mismo, no confío en nadie.
Dice Volkov. No parece tan intrigado como Sergei. Volkov es el que se sienta y abre las manos para recoger lo que los otros quieran darle. Es por eso que en secreto nadie lo quiere como jefe y algo me dice que este trabajo tiene mucho que ver con eso.
Sergei lo está probando.
Quiere mi confianza para esto. He leído el archivo. Es una princesa oscura, una artista que toca piano, pero aún no he visto su fotografía.
—Ten—dice Volkov y me entrega otra carpeta con fotografía dentro—estoy seguro que esto te hará cambiar de opinión.
Tomo el sobre de mala gana y saco la primera fotografía. Mi corazón comienza a latir de forma rápida y luego se detiene.
Cuando creo que estoy muerto, saco otra fotografía de ella, ya crecida, tiene que haber pasado algunos años de esta foto y la anterior.
Antes llevaba cabello castaño, debió tener unos catorce o quince años.
Ahora tiene veinticuatro años y el cabello completamente diferente de color platinado. Lo que me llama la atención son sus rasgos duros ahora. Como si algo le hubiese arrebatado su alma. Lo puedo ver en sus ojos, una pequeña flor marchita.
Una flor exquisita.
Escucho el piano y me obligo a desviar la mirada hacia Volkov que tiene su móvil casi en mi cara con un video.
De ella.
Tocando el piano en un teatro de Chicago. Es pianista.
—¿Es una pianista famosa?
—Una muy famosa y rara si me dejas agregar. Todo el mundo hace largas filas para ir a verla toca dos veces por semana aquí en Chicago. Quiero que vayas ahí y comiences a estudiar su vida, lo que hace, lo que come con quién folla.
Pensar en ella follando con otros hace que quiera romper algunos cuellos. ¿De dónde mierda ha venido eso?
—¿Entonces quieres hacerlo o puedo pedírselo a Dimitri sé que confías…
—Lo haré yo.
Conozco a mi maldito amigo y sé que su polla saltará de sus pantalones al verla.
No sé qué quieran con ella, pero tengo la necesidad de protegerla. Sé las mierdas que el doctor Van Raven ha hecho. Así que lo averiguaré primero, incluso antes de que la Bratva logre conseguir algo, lo haré yo primero.
Es lo que soy.
Veo la fotografía de nuevo y me aferro a sus rasgos, ahora delicados, a pesar de todos sus tatuajes, la rosa que lleva en su cuello hace que se me seque la boca. Quiero rodear ese cuello con mis manos y pasar mi lengua en cada rastro de piel.
Ella es hermosa, pero cuando toca se convierte en otra persona, como si no estuviera en este plano y eso me intriga. ¿Qué fue lo que le pasó? Puedo ver en su mirada que algo la jodió. Y yo joderé todo lo que la haya lastimado en el paso, presente y futuro.
Mía.
La gente se vuelve loca cuando toca la última tecla. Es maravilloso lo que hace. Es como un maldito robot que se sienta ahí frío y calculador y comienza a tocar. Sus ojos parpadean y es como si volviera en sí de nuevo.
Interesante.
Me levanto primero y camino hacia los pasillos que deben ser los camerinos. Nadie me ve y veo su nombre en la última puerta.
Rose Van Raven.
Rose.
Entro y el aroma a rosas llega a mi alma y le hace cosquillas a la bestia que llevo dentro. Todo aquí es pulcro. Pero no hay flores. ¿De dónde viene el aroma entonces? Sigo buscando algo que pueda llamar la atención y veo su perfume y cremas, todo de rosas. De ahí es donde viene el aroma.
Delicioso. Tomo su perfume y lo huelo, es como una maldita droga y ahora quiero tenerla debajo de mi cuerpo y sentir este aroma en su piel y como lo deja en la mía.
Mierda. Tengo una erección. Escucho los pasos fuera del camerino y me apresuro a poner el pétalo sobre la mesa al lado de sus productos de belleza. Ella lo notará.
Salgo de ahí como la maldita sombra que soy y sintiéndome ya tentado de atraparla y acorralarla, quiero ver realmente si le teme a algo. Cuando toca, parece no temerle a nada.
Rose Van Raven es hermosa y es mía. Solamente mía, pero ella todavía no lo sabe. ¿Quién iba a decir que este trabajo me iba a gustar tanto?
Gracias querido lector por haber leído la historia de Bear y Rose. Amaría que siguieran leyendo la siguiente historia.
La historia de Anton (Antosha) Romanov. Sé que quieres conocerlo, y a diferencia de su hermano, él es un monstruo con un pasado que te romperá el corazón. Si quieres conocer sus cicatrices, nos vemos del otro lado en LAS CICATRICES DE MI MONSTRUO.
Libro 2 de la serie Pétalos de sangre.
La historia de Konstantin Romanov es el libro 3, LAS MENTIRAS DE MI VILLANO. Y por último y no menos importante, la historia de Dimitri, el mejor amigo de Bear y también alguien muy importante para la Bratva, EL ALMA DE MI DEMONIO.
No sé si habrá más libros sobre esta serie, lo sabremos en el desarrollo de las mismas y con tu apoyo a la serie también.
Kris.