Fragmento del manuscrito II
Julián
Julián nunca se consideró un mal hombre.
Ninguno de ellos lo hace.
Todos encuentran una razón.
Todos fabrican una historia donde ellos son la víctima.
La ambición.
El dinero.
La familia.
El futuro.
Las palabras cambian.
Las excusas siempre son las mismas.
Yo solo eliminé las excusas.
Entonces apareció el hombre de verdad.
Pensó que nunca pagaría el precio.
Yo solo me aseguré de que lo pagara.
No mato por placer. Mato para completar la ecuación.
Cada muerte es una demostración. Cada víctima, una prueba.