La noche en que ardió el Guernica 20
27%

20

Sus manos estaban cansadas de arañar la esperanza de un futuro incierto.

Su garganta, desgarrada de suplicar por un destino benevolente que los pusiera juntos en el mismo lugar, en el mismo momento.

Y la soledad, esa que tanto solía disfrutar antaño, se convirtió únicamente en una extraña con la que compartía sofá.

Habrá quien diga que dos semanas es demasiado poco para llegar a amar.

Como si el amor dependiera de algo tan relativo y banal como el tiempo.

Como si a eso se redujera todo: ver pasar semanas y meses en el calendario, como si fuera una chispita que se enciende en tu pecho y se va haciendo cada vez más grande, y no un incendio que provoca la destrucción total y absoluta de toda tu cordura.

Aquellos que dicen que el amor depende del tiempo no han amado nunca.

Pero el olvido jamás podría alcanzar a Eric.

Ella lo sabía.

Por eso hizo lo único que el amor verdadero es capaz de hacer: esperarlo.