Astrey
ASTREY
No solo quiero más, Astrey: como tú, a veces lo quiero todo.
Eso es lo que te estoy pidiendo, pero supongo que «todo» no es algo fácil de abarcar, así que podemos ir poco a poco.
¿Desde cuándo llevas planificando esto? ¿En qué momento decidiste que tenías que hacerte con el Amuleto del Tiempo?
¿Qué pasó con tu tío? Tal y como yo lo veo, te salvó, te dio una nueva vida, pero la única vez que me hablaste de él me dijiste que huiste de él porque quería encerrarte en un espacio demasiado limitado para ti. Pero no es cierto, ¿no? No del todo.
Lo que quería era evitar que hicieras lo que has hecho, ¿no es cierto?
Astrey mira por la ventana, sentado en el alféizar.
En la biblioteca reina el silencio, como siempre, aunque hoy siente que hay mil historias que gritan por escapar de los libros.
La suya también quiere huir, verterse sobre el papel.
«Todo» es mucho, está de acuerdo, pero ella nunca se ha conformado con menos y él puede entenderla. Otra cosa en la que son iguales.
Otra cosa que puede condenarlos o unirlos para siempre.