Capítulo 4 #3
—Bien, entonces empezaremos por lo básico —dijo, recostándose en la silla con una expresión pensativa en sus ojos azules—.
Las siete casas principales de Azar son la Corte Feérica, la Hermandad de los Dragones, el Consejo del Coven, los Hijos del Cielo, la Manada de los Cambiaformas, el Reino del Océano y los Vampiros Reales.
Todo bastante claro hasta aquí, ¿verdad?
Asentí cuando hizo una pausa.
—Además, todas las comunidades sobrenaturales más pequeñas eligen a un miembro para representar sus intereses minoritarios.
Así que hay ocho miembros en total en la Asamblea de Etrian, todos ellos, en teoría, iguales.
La Asamblea de Etrian es nuestro órgano de gobierno, algo así como nuestro Congreso.
Señalé el escudo de la carpeta.
—Has dicho que eran ocho, pero aquí solo hay siete representados.
Cillian frunció el ceño.
—Como he mencionado, el octavo grupo es minoritario y, por desgracia, no está bien representado.
El Inframundo, el último reino de Azar, también quedó excluido.
Cuando la familia Darkhen fundó esta academia, decidieron omitirlos del escudo oficial.
Aun así, tenemos algunos estudiantes de otros grupos… aunque ninguno procede del Inframundo.
—¿Quiénes son los Darkhen?
—Una familia muy rica de la Corte de Invierno de los Seres Feéricos. Son primos de la familia real Wintersbee. ¿Conoces a Elrian Wintersbee, rey de la Corte de Invierno?
Asentí con la cabeza. K.J. se tensó a mi lado.
Elrian era uno de los cinco solteros finales de Hitched .
Había abandonado el programa antes de la penúltima eliminación, cuando su padre, el rey, fue asesinado.
Pasó de príncipe a rey de la noche a la mañana y eligió sus obligaciones en lugar de permanecer en el reality.
A juzgar por la reacción de mi hermana, las cosas aún parecían tensas entre ella y el nuevo rey de las hadas.
—En fin, mucho antes de que entrara en vigor la normativa del presidente Lazaris sobre las academias sobrenaturales, los jóvenes más brillantes y prometedores de Azar ya estudiaban en Darkhen.
Yo solo llevo un año como director —hizo una pausa y miró a Kimmie-Jayne—.
Este puesto implica ciertas obligaciones, y yo estoy a cargo de ellas.
Parecía que había algo más detrás de aquellas palabras, pero mi cabeza seguía llena de preguntas y me costaba concentrarme.
—La Academia está dividida en casas —continuó—. Los dormitorios tienen siete plantas, una para cada grupo sobrenatural. Las clases son mixtas, pero cada estudiante se centra en su habilidad mágica asignada y elige una adicional para perfeccionarla.
¿Y si yo no tuviera ninguna habilidad mágica?
—¿Dónde viven los humanos?
K.J. se removió incómoda a mi lado y descruzó las piernas.
—Bueno, tú eres la primera…
—¿Qué? —Abrí los ojos como un personaje de dibujos animados enloquecido— Creí que el presidente había dicho que todos los mestizos tenían que ir a escuelas como esta.
—Así es, pero Darkhen es un poco diferente. Como mencionó Cillian, no se construyó por mandato.
Miró al ángel como si esperara que él continuara.
Cillian cruzó las manos sobre el escritorio y soltó un suspiro.
—Estamos pensando en aceptar que los humanos asistan a nuestras clases en el futuro. Digamos que tú eres nuestra primera prueba.
De pronto todo encajó.
—Es por mi padre, ¿verdad? Esa es la única razón por la que estoy aquí.
—Garrix siempre se asegura de que su descendencia reciba lo mejor.
Cillian esbozó una sonrisa burlona.
La ansiedad bullía en mis entrañas como una de esas lámparas de lava de las de antes. Estar rodeada de seres sobrenaturales era algo que esperaba, pero nunca pensé que sería la única humana… o media humana, al menos. ¿Cómo iba a encajar en un colegio lleno de seres sobrenaturales de élite?
Me puso una hoja de papel delante; las letras y números negros tomaron forma para conformar mi temido horario de clases.
—Esto es solo provisional. Veremos cómo te adaptas y haremos cambios si hace falta. Todo esto también es nuevo para nosotros. Los demás estudiantes siguen un programa según su especie y luego eligen una especialidad secundaria.
Me quedé mirando la lista de clases, sintiéndome como si acabara de caer en las páginas de un cuento de hadas retorcido.
Pociones y venenos
Magia defensiva
Vuelo y Transformación 101
Hechicería
Combate
Me estás tomando el pelo …
—Pero yo no tengo ninguna habilidad especial.
—Quizá todavía no —dijo K.J. echando un vistazo a la sala—, pero estoy segura de que estar aquí despertará algo oculto en lo más profundo de tu ser.
Pues de momento lo único que aquella academia había despertado en mí era puro terror.
De pronto, las puertas del despacho se abrieron de golpe contra las paredes de piedra. Me giré sobresaltada.
Unos ojos negros e intensos, profundos como el abismo, me atravesaron por un milisegundo antes de volverse hacia mi media hermana. Aquel breve contacto bastó para ponerme los pelos de punta.
Una sonrisa ladeada apareció en el rostro del desconocido mientras se acercaba lentamente. Por un instante, un brillo amarillo atravesó sus iris.
—Así que los rumores eran ciertos… De verdad estás aquí, fierecilla.