Epílogo
EPÍLOGO
Esta es la cruda verdad. Nos han tratado peor que a los satélites de Hitler, peor que a Italia, Rumanía y Finlandia.
Que Dios en su ecuanimidad juzgue la terrible injusticia sufrida por la nación polaca y castigue en consecuencia a los culpables.
Vuestros héroes son los soldados cuyas únicas armas ante los tanques eran revólveres y botellas de gasolina.
Vuestras heroínas son las mujeres que atendieron a los heridos, cocinaron en los sótanos bombardeados y reconfortaron a los moribundos.
Vuestros héroes son los niños que siguieron jugando entre las ruinas.
Inmortal es la nación capaz de mostrar un heroísmo tan universal, pues aquellos que han conquistado y aquellos que viven volverán a luchar, a conquistar y a ser testigos de que Polonia no morirá mientras nosotros sigamos con vida.
La batalla ha concluido, pero, de la sangre derramada, del esfuerzo y el sufrimiento compartidos, del dolor de nuestros cuerpos y nuestras almas, se alzará una nueva Polonia: libre, fuerte y grande.
ÚLTIMO COMUNICADO
DEL CONSEJO NACIONAL DE MINISTROS
A LA NACIÓN POLACA