Capítulo 73 #2
—¿Estás bien? —pregunté. Aún estaba afectado por la pérdida de Gideon y su equipo, que eran más o menos unos treinta mazmorreros. No habían bajado por las escaleras para ayudarnos a sembrar el caos. Yo les había pedido ayuda. Habían muerto por mi culpa.
El río empezó a rugir.
—Sí, estoy bien —aseguró Florin—. Katia tenía razón.
Se parece a ella, pero no lo es. Es su gemela.
Lo sé. Aunque tampoco se parezca a la persona que era antes.
Iffy estaba muy preocupada por lo que podría llegarle a ocurrir a su hermana.
No es justo que estén usando su cuerpo de esta manera. Tenemos que hacer algo.
—Estoy en ello —gruñí.
Florin estaba mucho más afectado por la situación de lo que estaba dando a entender, obviamente. Pero también estaba haciendo todo lo posible para que no se notase.
«Así me gusta», pensé.
Sobre el escenario, Imani y Elle comentaban algo absurdo mientras reían a todo volumen. Hacía mucho tiempo que no veía a Imani reírse así. Aún no sabía nada sobre Gideon y su grupo.
—¿Qué están haciendo? —pregunté.
Florin agitó una mano con desdén.
—Es una especie de sketch que hacían siempre en el espectáculo de talentos que celebraban en la residencia de ancianos.
C ARL : Samantha, ¿vas a hablar conmigo o qué? Sé que no estás muerta porque no puedes morir.
S AMANTHA : NO PIENSO HABLAR CONTIGO HASTA DENTRO DE TRES MINUTOS Y SIETE SEGUNDOS. TE HE CANCELADO HASTA ENTONCES. ME DIJISTE QUE PODÍA HACERLO, PERO ESTÁ CLARO QUE NO CONFIABAS EN MÍ. ESTÁS CANCELADO Y TE MATARÉ.
C ARL : Te aseguro que yo no tengo nada que ver en la muerte de los guardias. No tenemos tiempo para tonterías. Entra y saca los cristales de alma. Solo los de la derecha. Después, dime cómo crees que han muerto.
Elle e Imani terminaron su número en el escenario.
Has dejado de estar silenciado. Ahora puedes lanzar conjuros.
El tratado de paz ha dejado de tener efecto. Ahora puedes acceder a tu inventario.
Los mazmorreros empezaron a mirarse los unos a los otros por toda la estancia. La luz de advertencia que tenía que avisar a Imogen y a los guardias del cambio no brilló. Mis amigos empezaron a desperdigarse por el salón de baile para comentar a todo el mundo que no dijese nada.
S AMANTHA : YA. HE SACADO LOS CRISTALES DE ALMA, PERO HAY UN PROBLEMA.
C ARL : ¿Cuál?
S AMANTHA : LOS DOS CRISTALES DE ALMA DE LA IZQUIERDA NO ESTÁN COLOCADOS. SIGUEN AQUÍ, PERO EN EL SUELO. LA PERSONA QUE MATÓ A LOS GUARDIAS LOS SACÓ PARA DESACTIVAR LAS PROTECCIONES DEL SALÓN DE BAILE B.
—Mierda —murmuré.
Eché un vistazo hacia el grupo de cazadores. La mayoría seguía separada de aquel otro grupo, el que aún rodeaba a Katia y a Lucia formando un semicírculo. Katia le estaba diciendo algo a Vrah, quien le respondió entre siseos.
Vrah tenía un plan, uno que yo desconocía, lo que me resultaba realmente aterrador.
Tenía a alguien trabajando para ella dentro del castillo.
No sabía qué estaba pasando, pero los acontecimientos no iban a tardar en precipitarse.
Seguro que tenían pensado hacer algo antes de que Dónut subiese al escenario.
Eché un vistazo alrededor, desesperado, para intentar averiguar qué era lo que planeaban.
S AMANTHA : Y SE HAN LLEVADO EL CRISTAL DE ALMA QUE ACTIVA LA INTERFAZ DE LA BUENA VOLUNTAD. SIGUE FUNCIONANDO GRACIAS AL CONDENSADOR, TAL Y COMO DIJISTE. PERO QUIENQUIERA QUE VINIESE INTENTÓ DESACTIVAR LA INTERFAZ.
C ARL : ¿Cómo han muerto los guardias?
S AMANTHA : HAN SIDO MÁNTIDES. TODOS SIGUEN SENTADOS EN LAS SILLAS, PERO LOS HAN DECAPITADO Y COLOCADO LAS CABEZAS EN SU REGAZO. HAY MUCHA SANGRE Y MÁS LÍQUIDOS ASQUEROSOS. HUELE A LA ROPA MANCHADA DE MENSTRUACIÓN DE ABYZU.
Sentí un escalofrío. Claro. Había sido un idiota por no darme cuenta desde que nos habían dicho que había mántides en el exterior. El suelo volvió a temblar:
C ARL : Samantha, coge los dos cristales de la izquierda y vuelve a colocarlos en su sitio. Rápido. Ya mismo. Después, prepárate. Cierra la estancia si puedes. Irá a por ti. Creo que es Diwata. Está aquí dentro.
Sabía qué era lo que pretendía el enemigo.
Diwata/Circe estaba dentro del castillo. Se había colado entre el resto de las mantis para venir a ayudar a su hija.
Gracias al mapa de Edgar, sabía que los salones de baile de la buena voluntad estaban protegidos por un condensador, lo que imposibilitaba desconectarlos sin más, razón por la que nosotros no lo habíamos incluido en nuestro plan.
Circe había pensado erróneamente que podía interrumpir la conexión entre salones, lo que daría por finalizada la fiesta.
Después seguro que tenía pensado encargarse personalmente de la reina mientras su hija se encargaba de mí, seguramente que subiendo a toda prisa por las escaleras y entrando en nuestro salón.
A esas alturas, el castillo ya se habría llenado de ninfas de mantis.
No tendríamos forma de escapar. Era el mejor plan que podían llevar a cabo tanto ella como su hija.
Pero no habían podido hacerlo, por lo que Vrah y su madre tendrían un plan alternativo.
Estaban llenando el castillo de ninfas. Diwata/Circe les había devuelto la capacidad de lanzar conjuros a los cazadores y estaba esperando a que su hija consiguiese que alguien rompiese el sello.
Teniendo en cuenta que estábamos Signet y nosotros en la estancia, supuse que pensaría que la reina Imogen terminaría por atacarnos, lo que permitiría a Vrah salir con facilidad del salón de baile entre tanto caos.
El hecho de que Samantha volviese a colocar los cristales de alma en el hueco, para evitar que los cazadores pudiesen usar la magia y el inventario, no los detendría, pero sí que les dificultaría prepararse para el momento inevitable en el que se rompiese el sello.
O quizá serviría para que fuesen ellos quienes lo rompiesen.
También atraería a Diwata de vuelta al segundo piso para arreglar el problema.
S AMANTHA : OH, SUENA A COMBATE MUY DIVERTIDO. LA VOY A REVENTAR.
Eché un vistazo a mi alrededor e intenté ubicar dónde se encontraba todo el mundo.
Eva estaba en una esquina del escenario, cerca de la salida cerrada.
Sabía que estaba pasando algo. Estábamos encerrados en la estancia, pero la puerta iba a abrirse tan pronto como se rompiese el sello.
Seguro que tenía pensado salir por patas.
Contaba con un objeto para ayudarla, un anillo si estaba en lo cierto.
La había ayudado a mantenerse con vida hasta ahora.
Lucia, Katia, Bautista, Gwen y Tran seguían junto a la vitrina de Chaco. El grupo de cazadores liderado por Vrah se acercaba cada vez más. No sabía qué era lo que tenían en mente, pero avanzaban con una coordinación aterradora.
Era como si todo el mundo estuviese esperando a que alguien diese el primer paso. Nadie quería, claro, y había que tener muchísimo cuidado.
El escenario se había quedado vacío y los músicos habían dejado de tocar.
Oí un golpe en la distancia. Al parecer alguien estaba luchando en el castillo.
En los pasillos. Algo explotó de nuevo, y luego me dio la impresión de que había tenido lugar un derrumbamiento.
Me pregunté cómo les iría a los cambiados.
Era probable que el grupo de Signet también hubiese entrado y la estuviese buscando.
C ARL : ¿Mazo? ¿Ya estás dentro?
E L M AZO : Aún no. Haber escombros. Intentar llegar a torre. Osos y gnoma esconderse entre escombros. Mántides por todas partes. Cada vez más. Salir de la torre para luchar fuera. También elfos por todas partes. Elfos llegar de los árboles. Zarzas perseguir a los elfos, más rápido de lo normal.
I MANI : La mayoría de los mazmorreros del exterior se están viendo obligados a bajar por las escaleras.
Se suponía que las zarzas no iban a adentrarse en territorio élfico hasta dentro de unas horas, pero creo que están reaccionando al hecho de que los elfos hayan intentado contenerlas.
Los que estaban en la linde luchando contra ellas han tenido que retirarse hasta el castillo y estas los han perseguido.
Sentí un nudo aún mayor en el estómago. A cada minuto que pasaba, nuestras oportunidades de sobrevivir eran más y más escasas.
L OUIS : ¿Cómo vamos a bajar ahora por las escaleras?
C ARL : Hay unas en el sótano. Se quedarán ahí incluso aunque desaparezca el castillo.
No añadí lo que todos sabíamos. Las escaleras estaban bloqueadas e iban a seguir así hasta la muerte de Imogen.
De no haberme enterado de que era posible que la mente de Lucia albergase a otros niños, no me habría importado que los cazadores la usasen para romper el sello. Pero ahora no podía permitirlo. Teníamos que evitar que atacasen primero. Teníamos que hacerlo a nuestra manera.
El problema era que no teníamos un plan alternativo.
¿Qué otra cosa podíamos hacer? ¿Esperar y dejar que Imogen ganase?
Eso no iba a salir bien, porque después iría a por nosotros y cabía la posibilidad de que fuese inmortal.
Además, el castillo estaba lleno de mántides, cazadores y, para colmo, también estaba la diosa Diwata.
Estábamos bien jodidos. Todo lo que podía torcerse se había terminado torciendo.
Solo nos quedaba una última esperanza. Si no salía bien, uno de nosotros tendría que verse obligado a romper el sello.
Era eso o usar la opción nuclear. El Juicio Final de Carl. ¿Estaría dispuesto a matar a todos mis compañeros mazmorreros para asegurarme de que también morían los cazadores? ¿Estaría dispuesto a matar a Dónut, Katia, Imani, Elle y al resto de mis amigos?
¿Sería capaz de algo así?
Sobre el escenario, Li Jun, Li Na y Zhang se habían puesto a hacer malabarismos con cuchillos formando un círculo. Lo hicieron una vez, muy rápido, y luego se giraron hacia el público para hacer una reverencia y se marcharon a toda prisa detrás del escenario.