La mascarada del carnicero (Carl el Mazmorrero 5) Capítulo 64
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Capítulo 64

Nota añadida por la mazmorrera Everly. Quinta edición.

Mi patrocinador me ha enviado hoy una caja que era para otra persona de mi grupo.

Y no un mazmorrero, sino uno de los mercenarios.

Era un grimorio de Acelerar veneno. Me enfadé mucho.

Pero algo menos de cinco horas después, usó el conjuro para matar al jefe que tenía la llave de la caja fuerte y nos salvó la vida a todos.

No confío en mis patrocinadores, pero sé que quieren mantenerme con vida.

Mientras yo respiré, sus anuncios sosos seguirán apareciendo en mis visualizaciones y conservarán su inversión.

Nota añadida por la mazmorrera Everly. Quinta edición.

Cuando llegué al octavo piso, me dieron una caja buenísima, supongo que por compensar lo horrible que había sido la anterior.

Es una herramienta que me permite usar algunos atajos en este laberinto.

Me gusta pensar que hay esperanza, que hay cosas buenas ahí fuera.

En momentos como este es cuando siento esa chispa en mi quitina, ese anhelo por un futuro lleno de calidez y de estrellas.

Nota añadida por la mazmorrera Everly. Quinta edición.

Lo retiro. Retiro todas y cada una de mis palabras.

Mi patrocinador no tenía intención de conseguir que sobreviviese, sino de provocarme una muerte que viese todo el mundo y no pudiesen olvidar, una desgarradora y muy dolorosa.

He sido una imbécil. Que os den, Controles de Estación de Paso Dictum, S.

L., signifique lo que signifique eso. Espero que vuestra empresa y todos vuestros hijos tengan la muerte más dolorosa posible.

Nota añadida por el mazmorrero Drakea. Vigesimosegunda edición.

Esa es la última entrada de Everly. No comenta cómo la engañaron, lo cual es muy desafortunado. Por favor, futuros autores, escribid todos los detalles que podáis.

Nota añadida por el mazmorrero Carl. Vigesimoquinta edición.

Estoy a punto de hacer algo que no sé si saldrá bien.

Iré documentándolo paso a paso. Tenemos una forma de comunicarnos que nos permite ocultar los mensajes de ojos indiscretos.

Para saber cómo funciona, podéis echarle un vistazo a mis entradas anteriores donde hablo sobre el kit de escritor de cafetería.

No sé si lo que voy a escribir será útil o no para futuros lectores, pero tal y como sugirió Drakea, deberíamos dar la mayor cantidad de detalles posibles, sobre todo cuando planeamos algo que podría acabar matándonos.

Si sale mal, esta será una descripción muy detallada de mi muerte.

Perdón si hay expresiones de mi idioma que no llegáis a comprender.

Os copio por aquí una de las páginas de nuestras notas:

La Mascarada del Carnicero es una trampa.

Van a intentar matarnos a todos. La reina Imogen es una jefe de ciudad.

No sé cómo lo harán, pero es probable que tengamos que luchar contra ella al final de la fiesta.

Como no puedo convenceros a todos para que bajéis por las escaleras antes de tiempo conmigo, tendremos que encontrar la manera de sobrevivir.

También tenemos un problema con mi misión élite.

Los productores quieren luchar contra el mismo jefe, pero antes o quizá durante la fiesta.

Eso significa que la misión está condenada al fracaso, porque los productores de la trama principal no van a permitir que una producción secundaria estropee el clímax.

Me cae muy bien la élite Signet, pero me gustaría evitar morir con ella.

El programa ha hecho todo lo posible por asegurarse de que voy a estar involucrado, así que es posible que tenga que lidiar con el gran final de dicha producción secundaria en algún momento.

He estado pensando en el problema que supone y tengo algunas ideas. Antes de hablar del tema, hay que tener muy claros cuáles son nuestros objetivos.

El primero es sobrevivir. Todo lo demás es secundario. No obstante, si cumplimos el resto de los objetivos secundarios, no solo sobreviviremos, sino que llegaremos al noveno piso con bastante ventaja.

En mi opinión, estos que listo aquí son esos objetivos secundarios, ordenados del menos importante al más importante.

1) Completar la misión de Tina. Conseguir que baile en un escenario. Antes quería abandonarla, pero creo que podría venirnos bien completarla.

2) Matar a Eva. Si es lo bastante imbécil como para ir a la fiesta, no deberíamos perder la oportunidad. No es algo que tenga muchas ganas de hacer, pero ¿a cuántas personas más llegará a hacer daño?

3) Salvar a los cambiados y llevarlos al siguiente piso.

4) Solo podremos cumplir el tercer objetivo si conseguimos meterlos en el castillo. Eso no será fácil, a menos que matemos primero a la reina Imogen y lo capturemos. Nos obligarán a enfrentarnos a ella, nos guste a o no. Estoy preparando algunas cosas para equilibrar la balanza.

5) Matar a Lucia Mar. Tampoco es que quiera matarla, pero es demasiado peligrosa. Su mera presencia en la fiesta va a ser un problema porque es del todo imprevisible. Es muy probable que estropee el plan y consiga que acaben con nosotros. Cuanto más tiempo siga viva, más peligrosa se volverá.

6) Al final del piso anterior hice una promesa y estoy decidido a cumplirla. Vamos a asegurarnos de que ni un solo cazador siga vivo al terminar este piso.

Una vez leáis la lista, firmad con vuestro nombre para saber que puedo borrarla y seguir con el plan. Tengo ideas para la mayoría de estas cosas, pero necesitaré vuestra ayuda.

Firmado:

· Katia.

· Imani.

· Dios, Carl. Vas a conseguir que nos maten a todos. Elle.

· ODIO ESTO DE ESCRIBIR AQUÍ, CARL. GC GRR GN PRINCESA DÓNUT LA REINA ANA RECHONCHITA.

· Lucia Mar es mía. Si alguien intenta detenerme, tendremos un problema. Florin.

· Nadie ha intentado convencerme de no bajar por las escaleras. Creo que deberíamos hacerlo. Louis.

· Lo mismo digo. Firas.

· Li Na. Yo tengo un método propio para hablar con mi equipo. Les contaré todo. Y que sepas que estoy de acuerdo con Elle.

· Daniel Bautista. Haré lo que pueda.

· Chris.

TIEMPO PARA LA MASCARADA DEL CARNICERO: 1 HORA

TIEMPO PARA EL DERRUMBE DEL PISO: 31 HORAS

Número total de mazmorreros restantes: 59.259

Número total de mazmorreros que siguen en el sexto piso: 23.385

Número de mazmorreros invitados a la fiesta: 73

Número de cazadores invitados a la fiesta: 264

—Tendrán que entrar al castillo por la entrada del servicio —anunció el elfo estirado de voz nasal mientras el carro techado y enorme rebotaba por el sendero.

Se movió incómodo en el asiento. Además del elfo, en dicho carro solo nos encontrábamos Britney y yo.

Estábamos en una caravana llena de carros en los que había elfos con armas y armaduras y más de esos vagones.

Gran Tina y las señoras Mongo caminaban en fila detrás.

La alosaurio no dejaba de intentar separarse del grupo, por lo que Dónut había tenido que salir y hacer que respetase la fila, para consternación del elfo ayudante llamado Theobold.

Era un SOLDADO RASO ALTO ELFO de nivel 35.

—Al entrar les haremos un cacheo de seguridad.

Volveremos a inspeccionarles a ustedes y a sus suministros.

Luego podrán dejar a sus ayudantes en el salón de baile de los sirvientes, tras lo que les escoltaremos a ustedes y sus invitados al salón de baile principal.

Durante el concurso de mascotas y el espectáculo de talentos, aquellos que participen tendrán acceso a la antecámara que hay detrás del escenario, donde podrán interactuar con…

Señor, creo que debería esperar al regreso de la Princesa Dónut para explicárselo también a ella.

—No te preocupes por eso —le aseguré al tiempo que señalaba con el pulgar a Britney, que estaba sentada con gesto particularmente gruñón—. La invitada de Dónut se lo explicará todo a la princesa. Es su guitarrista. ¿Verdad, Britney?

—Ajá —dijo ella.

El elfo la miró a ella y a su chaqueta acolchada marrón y gris con desdén manifiesto.

Me recordó a aquella vez que yo había salido a cenar a un restaurante pijo con Bea y sus padres y me habían obligado a ponerse un blazer dos tallas más pequeño.

Tenía las manos llenas de grasa porque acababa de salir del trabajo y manché toda la chaqueta.

—Muy bien —dijo Theobold—. Como estaba diciendo, tendrán acceso entre bastidores. Allí encontrarán a otro soldado que les explicará la situación. Sigan sus instrucciones, por favor. La reina no estará presente en ninguno de esos dos espectáculos, pero tenemos que respetar los horarios.

«Joder», pensé.

—¿No quiere ver el espectáculo de mascotas? ¿Quién no querría ver un espectáculo de mascotas?

Theobold me ignoró.

—Antes de que entren en el salón de baile principal, se les dará acceso a unos aposentos de invitados donde podrán ponerse el atuendo para la mascarada.

Me miró de arriba abajo.

—Señor, espero que haya traído calzado para el evento. Y pantalones.

—Pues no —le dije.

—No, no, no, Tina —gritó Dónut en el exterior—. Si intentas comerte al elfo, ¡no te dejarán entrar al castillo! En serio, Kiwi. Tienes que controlar a tu hija. ¿Por qué la gente nunca controla a sus hijos? ¡Tina! ¡No! ¡Acabábamos de darte un baño!

Theobold suspiró.

—No está permitido blandir armas en el salón de baile ni se tolerará magia de ningún tipo.

Sí —dijo para interrumpirme antes de que pudiese decir nada—.

Podrán lanzar una cantidad y tipo de conjuros limitados o blandir armas en el escenario si no queda más remedio, pero no se les permitirá interactuar físicamente con aquellos que no estén con ustedes sobre dicho escenario.

Me relajé mientras él seguía con su cháchara.