La mascarada del carnicero (Carl el Mazmorrero 5) Capítulo 35
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Capítulo 35

Entrando en Alucarda.

Volví a teletransportarme al asentamiento, con la cara pegada contra la puerta de la taberna que era una estancia segura.

Estaba en el umbral cuando me habían sacado de allí, por lo que tuve suerte de que no me hubiesen cortado la nariz.

Podría decirse que, más bien, fue como si me golpeasen en la cara con un bate de béisbol.

Hice clic en la poción de invisibilidad mientras me tambaleaba y luego solté una cortina de humo, antes de pegar un salto a la izquierda y tropezar con un cadáver de PNJ.

El mismo dríade con el que había estado hablando cuando me habían sacado del allí. El chivato.

En ese momento, pasaron varias cosas al mismo tiempo.

La silueta enorme de una mantis aterrizó justo en el lugar donde me encontraba un momento antes. La criatura, que no era Vrah, enterró aquellas patas delanteras segmentadas en el suelo y luego se puso a agitarlas sin control, como si intentara darme. Falló por centímetros.

La parte delantera de la taberna se agitó con el impacto de proyectiles mágicos, rayos y pequeñas bolas de fuego del tamaño de un puño.

Pertenecían a un grupo de nebs que se apiñaban a unos doce metros de distancia.

Un proyectil mágico de máxima potencia me dio en el hombro justo cuando activé Armadura de volutas.

—Ay —grité mientras la mantis que estaba detrás de mí también recibía el impacto. Cayó al suelo. No estaba muerta, pero empezó a gritar insultos al grupo de sacerdotes nebulares.

A pesar de la protección mágica, la salud me bajó hasta casi la mitad. Salí corriendo, con la esperanza de que la invisibilidad me protegiese.

C ARL : ¡Ahora!

D ÓNUT : ¡ALLÁ VAN!

Oí el ruido de las teletransportaciones detrás mí, pero no tuve tiempo de mirar. Lancé Patoso, lo que hizo que se activasen el resto de las trampas de la zona al mismo tiempo. Oí cientos de explosiones, cepos y trampas de teletransportación activarse a la vez.

Saqué una pelota de trampa de alarma mientras todo quedaba sumido en el caos.

Me abalancé hacia el siguiente edificio, doblé la esquina y llegué hasta otra calle.

Me quedé paralizado al ver un puñetero crucifijo invertido ahí en medio, con un osuno clavado en él al revés.

Tenía la palabra «Leche» grabada en la carne del pecho.

Dicha palabra estaba grabada en su cuerpo al revés, por lo que ahora que la criatura estaba bocabajo se leía perfectamente.

Seguía vivo.

¿Qué cojones? No tenía tiempo. Lo rodeé y seguí avanzando por la calle.

Llegué hasta un pequeño templo desde el que se veía todo el asentamiento.

Era el edificio más alto del lugar sin contar las casas en los árboles.

Activé Pies pegajosos y pegué un brinco hacia la pared de bambú.

Corrí por el edificio para ascender y ver mejor qué era lo que estaba pasando a mi alrededor, todo mientras sacaba una pelota de poción.

La había llenado con mi última poción de ansia de sangre, la misma de berserker que había usado contra las crías de tiburopulpo.

Hacía que las criaturas se acelerasen y atacasen sin pensar a todo lo que tenían alrededor. Busqué un objetivo.

D ÓNUT : ¡HA FUNCIONADO! ¡EL MACITO MECÁNICO NÚMERO UNO HA SALIDO, Y LA ESTÚPIDA DE LUCIA HA USADO ESO QUE HACE PARA TELETRANSPORTAR CON MACITO MECÁNICO DOS! NO ME LO PUEDO CREER. PERO SI ESA COSA NO SE PARECÍA EN NADA A MÍ. ¡YA NO ESTÁ! ¡NI SU PERRO!

Me sentí muy aliviado. La única manera que había tenido de saber que algo así iba a funcionar era la información que me habían dado durante la charla, una información que había asegurado en voz alta que era demasiado poco fiable como para ponerla a prueba.

¿Dónde cojones estaba Vrah?

C ARL : Haz que el Mazo de verdad lo empuje hasta la puerta que da al exterior. Y no dejes que Bomo salga de la sede gremial. Tómate la poción de invisibilidad, por si entra alguien. Si se da el caso, guárdalo todo en el inventario antes de que puedan robarlo y ponte a salvo.

La pelota trampa se activó al fin.

¡Y en el número 5 a fecha de 18 de octubre de 1975, tenemos Ballroom Blitz!

Lancé Tañido, pero recibí un mensaje de error.

¡Oh, mierda! ¡No ha funcionado! ¡Parece que el sistema de mapas está bloqueado en este asentamiento!

—Joder —gruñí mientras el sonido del bajo y de la caja de la canción empezaba a resonar por todo el pueblo.

Me dolían un montón los abdominales de estar en pie de lado.

Era una canción que había oído un millón de veces, pero no tenía ni idea de a qué grupo pertenecía.

Continué ascendiendo por el lateral del edificio hasta llegar a lo alto de la torre, desde donde eché un vistazo a la locura que se estaba desatando debajo.

Uno de los dos Mazo mecánicos, que se había teletransportado en mitad de los cazadores, explotó mientras una pareja de guerreras mantis enfadadas descendía sobre el grupo de sacerdotes nebulares.

Los bichos gritaron y señalaron a su compañera herida mientras los nebs respondían también a gritos. Uno de los insectos empujó a un sacerdote con túnica, cuyas manos empezaron a brillar.

Una tercera mantis intentaba destruir la pelota trampa. Estaba claro que la música las afectaba. Las cuatro que había en el suelo, dos luchando contra los nebs, la herida en la puerta y la que estaba golpeando la trampa contra una roca, tenían una desventaja flotando sobre la cabeza. INQUIETO .

«Están todos cerca».

Guardé rápidamente la pelota con la poción de ansia de sangre y saqué una hobomba de máxima potencia. La lancé hacia aquel caos.

¡Pum!

Pedazos de cuerpos salieron despedidos por los aires. Me llegaron muchas notificaciones, incluyendo una de nivel. Las cerré mientras buscaba a Vrah con desesperación sobre mí. ¿Se habría hecho invisible también?

A pesar de que la hobomba había explotado en medio del grupo, el explosivo con el daño mejorado solo había matado a unos pocos.

La explosión había hecho que todos cayesen al suelo, eso sí, y algunos habían perdido extremidades.

Al parecer, había matado a tres de los nebs, pero a ninguna de las mantis.

Tenían protección contra las explosiones, aunque esta no les evitaba todo el daño. Estaban heridas y desorientadas.

La canción siguió reproduciéndose, más estruendosa que nunca.

Me tomé otra poción de invisibilidad, lo que me dejó solo con dos.

Pies pegajosos iba a desactivarse dentro de muy poco, por lo que seguí subiendo por el edificio.

Me agarré a la punta del chapitel y me afiancé bien para no caerme cuando terminase el efecto.

C ARL : Samantha, ¿dónde estáis Vrah y tú?

Un par de insectos descendieron de las alturas, desde lo alto de un árbol enorme que parecía haberse quemado hacía no mucho. Se dirigieron a toda prisa hacia sus compañeras heridas. Ninguna de las criaturas era Vrah.

Saqué de nuevo la poción de ansia de sangre, apunté bien y la lancé directamente al insecto que se encontraba más cerca de mí. Chocó contra la espalda de la criatura, que aulló con indignación.

La mantis se giró en medio del aire para intentar buscarme.

Su compañera también se detuvo y miró al insecto con gesto inquisitivo.

La ventaja ENFURECIDO apareció sobre la cabeza del primer insecto, que extendió una de las patas y le arrancó la cabeza a su hermana como si nada.

Madre mía. Después siseó con rabia y se abalanzó como un halcón hacia el grupo de nebs y de insectos que no habían terminado de recuperarse.

La túnica de uno de los sacerdotes había quedado destrozada en la explosión, lo que había dejado al descubierto al humano oculto tras la tela.

El sacerdote se había quedado casi sin salud por culpa del impacto, pero se curó en ese momento y luego disparó un proyectil mágico que hizo tambalearse a la mantis que descendía entre aullidos hacia ellos.

La criatura gritó de rabia. No conseguí leer el nombre del sacerdote por culpa de la distancia, pero vi que empezaba por Q.

Abrí el menú del Anillo de sufrimiento divino y busqué a un nebular cuyo nombre empezase por Q.

Solo había uno. Lo marqué mientras la mantis berserker volvía a descender y chocaba contra el suelo tras partir al humano por la mitad.

Después marqué al siguiente nebular. Y al siguiente. En aquel momento, se habían empezado a pelear entre sí y todos estaban heridos, pero no me atreví a marcar más.

La estadística más alta de los tres nebs que acababan de morir era la Inteligencia.

La habilidad Señalado por la muerte del anillo subió de nivel entre la segunda y la tercera baja, lo que me dio un total de 7 puntos de característica en Inteligencia.

Las dos muertes siguientes con el anillo me darían 3 puntos de característica cada una.

Vi de reojo que Vrah estaba en la lista y que podía marcarla. Lucia no.

Todos los puntos del mapa aparecieron de repente. No sabía qué conjuro de protección había estado activo hasta ese momento, pero se había disipado al fin. Ya no quedaba gran cosa. El asentamiento estaba lleno de equis de los cadáveres de los PNJ.

S AMANTHA : ESTÁBAMOS ESPERANDO EN EL OTRO EXTREMO DEL PUEBLO.

SE PELEÓ CON LA SEÑORITA BUABUAHASMATADOAMIPERRO CUANDO SE TELETRANSPORTÓ AQUÍ CON ESE MONSTRUO DE ROCA Y LA GATA MECÁNICOS.

LA INSECTO ATACÓ PRIMERO A LA GATA Y AHORA ESTO SE HA QUEDADO LLENO DE RELLENO DE MUÑECO DE PELUCHE.

LA SEÑORA DEL PERRO LANZÓ UN CONJURO Y DESAPARECIÓ, LO QUE HIZO QUE LA SEÑORA INSECTO SE ENFADASE MUCHO.

NO LO VI TODO. ESTABA MIRANDO HACIA LA DIRECCIÓN CONTRARIA.

LA SEÑORA INSECTO NO DEJABA DE SISEAR, SONABA COMO UNA SERPIENTE QUE CECEA.

DESPUÉS ME TIRÓ AL SUELO Y SE MARCHÓ VOLANDO.

Joder, joder. Venía a por mí. Había conseguido encontrarme la vez anterior a pesar de que estaba invisible. Aún no la veía. Tenía que darme prisa.