La mascarada del carnicero (Carl el Mazmorrero 5) Capítulo 8 #4
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Capítulo 8 #4

Pero tranquilos. En esta temporada vamos a implementar el sistema de gremios, para que los grupos más grandes puedan permanecer unidos. De nada.

Va un repaso de cómo funciona:

Un mazmorrero debe comprar un acta constitutiva de gremios a un bopca. Tienen un precio inicial de 500.000 de oro. La membresía básica permitirá que cinco grupos o individuos diferentes se unan para formar un gremio. El número puede aumentar a medida que los gremios suben de nivel.

Al menos un integrante de cada grupo debe tener un espacio personal para participar.

Una vez se hayan unido, cada uno de los espacios personales se expandirá para contar con una zona común.

Tu zona personal y la zona de grupo permanecerán vedadas para todos los que no formen parte de tu grupo, a menos que les des acceso.

Habrá mejoras únicas de gremio disponibles en la tienda. Algunas son espectaculares, por lo que será mejor que les echéis un vistazo

Además, por una pequeña tarifa, podréis compartir todas las mejoras ambientales que tengáis activas ahora entre vosotros. Es una forma perfecta de unir fuerzas y trabajar unidos, que os permitirá conseguir una mayor cantidad de mejoras.

El líder del gremio controlará quién se une y también podrá expulsar miembros. También controlará quién puede editar la zona común y comprar las mejoras comunes. Al mismo tiempo, podrá imponer una cuota y crear una tesorería.

Los integrantes del gremio no comparten experiencia por defecto. Hay una opción para cambiarlo pagando una cuota.

Hay muchas más normas y mejoras emocionantes. Los bopcas tendrán toda la información que necesitáis para dar el pistoletazo de salida.

A mi lado, Dónut estaba temblando de emoción.

Estaba claro que todo aquello era un sacacuartos.

La gente había empezado a formar grupos enormes para compartir las mejoras de espacios personales, y aquello era una manera de acabar con eso y exprimirlos para conseguir más dinero.

Pero las mejoras exclusivas de gremio me daban mucha curiosidad.

Y, finalmente, tenemos un anuncio más emocionante aún.

Al final de este piso, ¡habrá una fiesta!

Se llamará la Mascarada del Carnicero. ¿No es emocionante?

Solo los primeros cincuenta mazmorreros recibirán la invitación, pero todos aquellos que estén invitados podrán traer un acompañante.

Los cazadores también acudirán a la fiesta, así como algunas celebridades intergalácticas.

Y no os preocupéis por vuestra seguridad al ver a los cazadores.

Os explicaremos más adelante cómo lo haremos.

Lo único que necesitáis saber ahora es que habrá música, bailes, un concurso de disfraces, un concurso de belleza de mascotas, un concurso de talentos y ¡premios para todos los que decidan ir!

Será muy divertido para todos, así que más os vale conseguir una de esas invitaciones.

La mejor manera de garantizaros un hueco es ¡salir ahí fuera y matar, matar, matar!

Dónut soltó un grito ahogado y empezó a brincar de un lado a otro.

—¿Un concurso de belleza de mascotas? ¿Un concurso de belleza de mascotas? ¡Dios, dios! ¡Mongo! —Mongo alzó la vista desde el regazo de Britney—. ¡Vas a poder ser como mami!

El dinosaurio se puso en pie de un salto y empezó a brincar imitando a Dónut, lo que hizo que la gata se emocionase aún más. Britney soltó un grito y se apartó.

—Vamos a tener que entrenarlo inmediatamente.

Necesitaremos al menos una hora más al día.

Y también nos hará falta una costurera. Y un entrenador de paseo.

Y habrá que comprar la ducha de mascotas mejorada para quitarle todas las manchas de sangre.

Tenemos mucho trabajo por delante. Mordecai, ¿cuántos PNJ más podemos contratar?

También me gustaría leer los manuales de estándares de inmediato.

Carl, llama a tu abogado y dile si puede tirar de algunos hilos.

—¿Manuales de estándares? —preguntó Louis.

—Dónut —dije yo—, no vamos a…

—Y ni se te ocurra decir «No vamos a hacerlo, Dónut». —Se quedó en silencio un instante—. Nunca te pido nada, así que te aseguro que esto es algo que voy a hacer y no vas a detenerme.

Me la quedé mirando.

—Mira… —dije, pero me quedé en silencio.

«Cagondiós, Dónut».

M ORDECAI : No te preocupes. Yo hablaré con ella. Llegaremos a un acuerdo.

—Dónut —dije—. Esto de la fiesta, sea lo que sea, será dentro de más de dos semanas. Hay que centrarse en lo que tenemos entre manos. Si no lo hacemos, quizá ni lleguemos a la celebración.

La gata suspiró con dramatismo.

—Muy bien, Carl. Pero nos va a hacer falta más mano de obra. Y tendremos que conseguir eso de los gremios inmediatamente.

Yo ya había empezado a dirigirme hacia el taller de fabricante de bombas.

—Eso sí que me parece bien. Bomo, acompáñame. Te necesito.

Lo oí otra vez, ese río en mi mente. A toda velocidad, agitado y con olas que no dejaban de romper, acelerando más y más a cada momento que pasaba. Me empezaba a doler. Solo un poco. Pero no pasaba nada. Ya descansaría en otro momento.