La mascarada del carnicero (Carl el Mazmorrero 5) Capítulo 8 #3
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Capítulo 8 #3

Después apareció Lucia Mar, que no había cambiado. Prepotente había pasado a ser DEPRAVADO IMPÍO , pero no explicaba qué significaba eso. Dmitri pasó de ilusionista a VISIONARIO , pero la otra mitad del monstruo de dos cabezas siguió siendo bogatyr, fuera lo que fuese.

Vimos cómo Elle se transformaba. Solo había hablado con ella para ver si estaba bien, pero no me había dado tiempo de preguntarle si había cambiado de clase.

Sabía que el cambio de Imani sí que era uno grande, pero de Elle no tenía ni idea.

En la pantalla, vimos como pasaba de neviscamante a PRINCESA DE LA TUNDRA .

Era una especie de clase de la Tierra con poderes de hielo.

También decía que podría elegir otra más en el noveno piso.

—Interesante —comentó Mordecai—. Parece que tiene intención de ponerse una configuración de cuatro estaciones.

—¿Cuatro estaciones? —pregunté.

Mordecai negó con la cabeza.

—Nadie ha llegado a completarla. Muchos llegan hasta tres, pero la última se les resiste.

Para completarla es necesario sobrevivir hasta el duodécimo piso.

Va a ser complicado para ella, porque tendrá que controlar muy estrictamente cómo distribuye los puntos de característica.

Su especie es doncella de hielo, lo que complica aún más las cosas.

Es muy difícil, pero cuando llegue al noveno piso será muy poderosa si sube lo bastante de nivel como para tener las características necesarias para una clase triple.

—Ya es muy poderosa —aseguré.

Vimos a un Quan Ch de aspecto enfermizo, pálido y manco pasar de soldado de seguridad imperial a SARGENTO DE ARMAS .

—Eso tiene que estar mal, ¿no? Debería ser «sargento de arma» no «de armas». ¿Cómo va a usar varias con un solo brazo? —se burló Dónut—. La próxima vez que lo veamos espero que le arranques el otro, Carl. Así se quedará como «sargento» a secas.

A partir de ese momento, el programa emitió más contenido eliminado para nosotros, pero reconocí las calles de Zockau antes de que desapareciese la imagen. Se quedó así durante el tiempo restante.

Suspiré cuando terminó, momento en el que apareció la lista de los diez mejores, que no había cambiado desde el final del piso anterior.

1. Carl. Primigenio. Agente provocador. Nivel 54. 1.000.000 (triple).

2. Lucia Mar. Ladjablès. General inquisidor negro. Nivel 48. 500.000 (triple).

3. Prepotente. Cáprido. Depravado impío. Nivel 55. 400.000 (triple).

4. Dónut. Gata. Ex actriz infantil. Nivel 41. 300.000 (triple).

5. Dmitri y Maxim Popov. Cabecencos. Visionario y bogatyr. Nivel 44. 200.000 (triple).

6. Miriam Dom. Vampira. Pastora. Nivel 52. 100.000 (triple).

7. Elle McGib. Doncella de hielo. Princesa de la tundra. Nivel 47. 100.000 (doble).

8. Bogdon Ro. Humano. Legado. Nivel 44. 100.000 (doble).

9. Eva Sigrid. Seminagini y semiorca. Sicaria piesligeros. Nivel 40. 100.000 (doble).

10. Quan Ch. Semielfo. Sargento de armas. Nivel 48. 100.000 (triple).

—No me puedo creer que Quan Ch siga tan alto —comentó Dónut—. No se merece estar en la lista. Katia debería volver, sobre todo teniendo en cuenta lo que ocurrió al final del piso anterior.

—Estoy muy contenta de no salir en la lista, la verdad —comentó Katia.

—Sí, pero ¡Eva sí que está y no es justo! —gritó Dónut.

—No te preocupes por eso —aseguró Katia. Lo comentó con una voz demasiado distante para ella—. No estará ahí mucho tiempo.

Miré a Mordecai, quien parecía preocupado.

Yo también lo había sentido. No era solo por lo que había ocurrido al final del piso anterior, ni tampoco solo porque estuviese enfadada con nosotros por asaltar Zockau.

A Katia le pasaba algo más. Algo había cambiado.

Abrí la boca para preguntarle, pero la cerré al momento. No sabía qué decir.

Saludos, mazmorreros:

Esperamos que os vaya genial. Muchos seguís adaptándoos a vuestras nuevas clases, lo cual es fantástico.

Solo nos quedan unas horas antes de que salgan los cazadores y sabemos que tenéis muchas ganas de que empiece la caza.

Como predijimos, el número de participantes no deja de crecer.

Estamos muy impresionados. Tenemos un total de 1.

002 cazadores vivos en la mazmorra. El número era ligeramente mayor, pero unos pocos dejaron que los mataran antes de tiempo.

¡El público no puede esperar a que vayan a por vosotros, chicos!

Tenemos varios anuncios importantes, así que prestad mucha atención.

Vuestros últimos patrocinadores se conocerán pronto, así que estad pendientes.

Con efecto inmediato, se cancelará el sistema de suscripción con el que los espectadores podían escuchar los mensajes privados de los mazmorreros.

No obstante, tened en cuenta, por favor, que Borant se reserva el derecho a guardar vuestras conversaciones y transmitirlas durante cualquier retransmisión que no sea en directo.

—Gracias a los dioses —comentó Mordecai—. Sabía que no iba a durar mucho.

Le había preguntado a Quasar si podía poner una demanda en mi nombre referente a eso, y él me había dicho que ya había un caso abierto referente al tema en los tribunales. Me había comentado que había un 50 % de probabilidades de que saliese adelante. Me alegré de que hubiese salido bien.

Pero había otro problema a ese respecto y me prometió que trabajaría en ello. A cambio, yo tenía que dejar bien claro y en voz alta el hecho de que los cazadores estaban recibiendo información de fuera de la mazmorra. Respecto a este tema no las tenía todas conmigo.

Tan pronto como termine este mensaje, ¡se activará el sistema de gremios!

Como bien sabréis, los miembros de los grupos comparten algunas misiones y compartirán experiencia.

Todas las mejoras de los espacios personales también se comparten.

Y los miembros de grupos pueden examinar las propiedades de sus compañeros.

Pero, a veces, la gente quiere trabajar con otros aunque no forme grupo con ellos.

Y, a veces, como bien hemos visto una y otra vez con vosotros los humanos, os gusta trabajar en grupos muy grandes.

Estos no son factibles para el sistema de grupos.

Ah, por cierto: a partir de ahora dichos grupos están limitados a treinta mazmorreros.

Los que tengan más se separarán cuando termine este mensaje. ¡Perdón, chicos!

—Uf —dijo Mordecai.

—Cabrones —murmuré.