La marca del psicópata Capítulo 105
95%

Capítulo 105

Maddie se había empeñado en acompañarlo y Ethan sabía que era mejor no discutir al respecto.

El matasellos de Hachita sugería que, de algún modo, Francis había logrado sobrevivir al río y huir a México.

Pero, aunque estuviera fuera del país, Ethan no pensaba dejar sola a Maddie.

Tardaron media hora en localizar las coordenadas.

Finalmente, torció por un camino de grava al norte del lago Okoboji, no muy lejos del muelle de North Point.

El solitario camino pasaba junto a una construcción abandonada que en otro tiempo había sido una central eléctrica.

El GPS brillaba en el salpicadero y Ethan siguió el mapa hasta que llegaron a una pequeña laguna.

Faltaba poco para las ocho de la noche y, en el horizonte, el crepúsculo ardía en tonos lavanda.

Encendió las luces largas e iluminó el agua.

Bajaron del vehículo en el silencio del atardecer. La temperatura era agradable, unos veintidós grados; la tormenta había llevado aire más fresco al Medio Oeste. Caminaron hasta la orilla. Ethan proyectó el haz de su linterna sobre el agua.

—¡Allí! —señaló Maddie.

Ethan se metió en el agua poco profunda y divisó el bidón rojo de doscientos litros justo debajo de la superficie, a unos veinte metros de la orilla.

Le llevó media hora asegurar el cable del cabrestante del Jeep alrededor del bidón.

Tuvo que quitarse el cabestrillo para hacerlo y, cuando por fin lograron arrastrarlo hasta la orilla, estaba empapado.

El bidón quedó de lado, derramando agua.

Ethan utilizó una palanca de neumáticos para hacer saltar la tapa.

Del interior brotó más agua. Ethan apuntó con la linterna al interior y la luz reveló el macabro hallazgo. Supo que había tomado la decisión correcta al no compartir la ubicación del cuerpo de Callie con el gobernador Jones.

Ningún padre merecía ver jamás a un hijo en el estado en que encontraron a Callie Jones.