La Marca: Algunas deudas no pueden borrarse (Nahdir 2) El intento
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El intento

La última hoja era la más corta, pero Logan tardó más en traducirla que las anteriores. Algunas frases estaban deterioradas y tuvo que compararlas varias veces antes de decidir su significado.

Airen esperaba frente a él. Kai seguía sentado junto a Noa mientras su propia conexión intentaba fijarse.

Cuando Logan terminó, dejó el documento sobre la mesa.

—El momento no se calcula desde fuera —dijo.

—¿Entonces cómo lo reconozco?

—Tienes que sentirlo. Cuando la primera deuda responda al rastro de Noa, notarás un tirón. Antes de ese instante no podrás mover la conexión. Después será demasiado tarde.

—Muy preciso todo.

—Es la única descripción que dejaron.

Airen miró a Noa.

—¿Qué ocurre si no lo noto?

—Lo notarás.

—Eso no es una respuesta.

—Es la única que tengo.

Kai cambió de postura.

—¿Qué tengo que hacer yo?

Logan consultó la hoja.

—Estar con ella.

—¿Solo eso?

—Quien ayudó al otro portador no conocía el funcionamiento del anclaje. Lo único que él recordaba después era que no estaba solo.

Kai miró a Noa.

—Eso puedo hacerlo.

Airen se volvió hacia Logan.

—Empezamos con Noa.

Logan observó la conexión de Kai.

—Solo tendrás un intento. Si no encuentras el punto enseguida, te retiras. No puedes agotarte mientras su anclaje continúa avanzando.

—Lo sé.

—Después iremos a por la conexión de Kai, tanto si esto funciona como si no.

Abrió la boca para protestar.

—No es negociable —dijo Logan.

Volvió a mirar a Noa y terminó asintiendo.

Se colocaron sin hablar más. Noa permaneció en el sofá y Kai se sentó a su lado, con una mano apoyada en su hombro. Airen se arrodilló delante de ella.

Ethan, Liam y Nico despejaron el salón. Logan se quedó en el umbral, atento a Airen y a la entrada del piso.

Cerró los ojos y permitió que la primera deuda respondiera sin dirigirla todavía.

Al principio solo escuchó su respiración y el movimiento de Kai junto a Noa. Apartó aquellos sonidos y buscó el rastro que permanecía bajo el anclaje.

Tardó en encontrarlo.

Primero percibió una resistencia muy débil. No era todavía el tirón descrito en el documento, sino la reacción de algo que seguía oculto bajo la conexión.

Continuaba allí.

Airen acercó la primera deuda sin forzarla. Sintió cómo se desplazaba hacia el rastro de Noa y comenzaba a sostenerlo.

Entonces llegó el tirón.

Fue débil al principio, pero se volvió más claro cuando Kai apretó los dedos sobre el hombro de Noa.

—Estoy aquí —dijo él.

Algo respondió desde dentro.

Airen estaba a punto de alcanzarlo cuando un golpe sacudió la puerta del piso.

El contacto se debilitó.

Llegó un segundo impacto y la cerradura cedió.

Ethan y Liam se enfrentaron a los dos portadores que irrumpieron en el pasillo. Nico se colocó junto a la entrada del salón para impedirles el paso.

Airen abrió los ojos.

Axel había entrado detrás de ellos.

Ethan intentó detenerlo, pero tuvo que protegerse del golpe de uno de los portadores. Liam contenía al segundo y Logan acababa de abandonar el umbral para interceptar a Axel.

No llegó a tiempo.

Axel alcanzó el salón y se detuvo a pocos metros de Airen.

La primera deuda reconoció su presencia.

No parecía dispuesto a atacar. Observó a Noa, a Kai con la mano sobre su hombro y a Airen arrodillada frente a ellos.

Había venido a comprobar lo que estaban haciendo.

Kai se levantó y se colocó entre Axel y Airen.

La conexión que intentaba fijarse a su rastro reaccionó.

—Kai, no —dijo Airen.

Él no se apartó.

—Atrás.

Axel observó a Kai durante un instante. Después retrocedió hacia el pasillo.

Los portadores dejaron de atacar al mismo tiempo.

Ethan intentó sujetar a uno, pero se liberó y salió detrás de Axel. Liam avanzó unos pasos tras ellos.

—Déjalos —dijo Logan—. No venían a quedarse.

Liam se detuvo.

Airen seguía en el suelo. La primera deuda se había replegado y el contacto con Noa había desaparecido.

Kai volvió a sentarse y se apoyó en el brazo del sofá. Estaba más pálido.

—¿Estás bien? —preguntó Airen.

—Sí.

—No mientas.

Kai tardó en contestar.

—No lo sé.

Logan entró en el salón y miró hacia la puerta forzada.

—Sabían que íbamos a intentarlo.

Airen miró la conexión de Noa.

—Los avisó el hilo.

—Sí.

—No pueden verlo todo, pero notaron que estábamos actuando sobre el anclaje.

Nico apareció en la entrada.

—Axel no quería llevarse a nadie.

—Vino a interrumpirnos y a comprobar cuánto habíamos descubierto —dijo Airen.

Noa seguía inmóvil. Airen había encontrado su rastro y sentido una respuesta, pero no había llegado a mover la conexión.

Se levantó.

—Mientras el hilo permanezca activo, sabrán cuándo volvamos a intentarlo.

—No pueden ver cada detalle —explicó Logan—, pero sí perciben cualquier cambio importante.

Ethan entró con una marca roja sobre la ceja.

—Los portadores se han marchado. Ni siquiera han intentado mantener la entrada.

—Porque ya habían conseguido lo que querían —dijo Liam.

Kai miró la puerta rota.

—Interrumpirnos.

Airen observó su conexión. La aparición de Axel la había hecho avanzar un poco más.

—No podemos repetirlo aquí.

—No —confirmó Logan.

—Necesitamos un lugar donde no puedan entrar con tanta facilidad y donde la conexión de Noa no les dé la misma ventaja.

—Existe uno.

Kai miró a Logan.

—¿Y por qué no fuimos allí desde el principio?

—Porque no es un refugio. Es un lugar antiguo preparado para contener marcas, no para proteger personas.

Nico se acercó.

—El lugar del norte.

Logan asintió.

Airen recordó la segunda señal que Noa había dejado: el sitio donde encerraban aquello que no podían resolver.

—Quería que lo encontráramos.

—O advertirnos sobre él —dijo Liam.

—Ahora mismo puede servirnos para ambas cosas —respondió Airen.

Kai la miró.

—Estuviste cerca.

—Noté el tirón.

—Y algo respondió.

—Sí.

Había encontrado el rastro de Noa debajo del anclaje. Ya no era una teoría: podía llegar hasta ella si conseguían evitar otra interrupción.

—Lo intentaremos en el lugar del norte —dijo Airen.

—Primero revisaré cómo entrar y salir —respondió Logan.

—Hazlo rápido.

Kai apoyó la espalda en el sofá.

—Yo voy.

Airen se volvió hacia él.

—Tu conexión ha avanzado.

—Por eso no puedo quedarme aquí. Noa me necesita y después tendréis que separar la mía.

—No sabemos si podrás soportar el traslado.

—Puedo caminar.

—Eso no responde.

—Es la respuesta que tengo.

Airen sabía que no conseguiría convencerlo. Tampoco podía intentar recuperar a Noa sin él.

Logan miró a todos.

—Nos moveremos hoy.

Airen volvió a observar a Noa. El intento se había roto, pero durante unos segundos había percibido una respuesta bajo el anclaje.

La próxima vez tendría que llegar hasta ella antes de que los Orath pudieran detenerla.