La Marca: Algunas deudas no pueden borrarse (Nahdir 2) Primero quién
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Primero quién

Cuando volvieron al piso, Noa seguía en el sofá, inmóvil y con la mirada perdida.

Kai se detuvo al verla. Hasta entonces había caminado sin quejarse, apoyándose en Airen solo cuando perdía el equilibrio. Había dicho dos veces que estaba bien y ninguna había resultado convincente.

Le habían explicado el estado de Noa, pero verla era diferente. Ella siempre había sido quien aparecía cuando los demás no sabían qué hacer, quien hablaba poco y parecía comprender más que nadie.

Ahora no reaccionaba a su presencia.

Kai apretó los labios.

—Primero Noa.

Airen se volvió hacia él.

—Kai.

—Primero ella.

Logan cerró la puerta. Nico se quedó cerca de la entrada y Liam y Ethan pasaron detrás.

Airen soltó el brazo de Kai.

—Están intentando fijarte un anclaje.

—Todavía no lo han conseguido por completo.

—Eso no significa que podamos esperar.

Kai miró hacia el sofá.

—Noa lleva más tiempo así.

—Lo sé.

—Entonces empezamos por ella.

—No es tan sencillo.

—Nada lo es.

Airen volvió a observar las conexiones.

La de Kai era fina y todavía encontraba resistencia. La de Noa estaba completamente afianzada al anclaje que Rael había dejado dentro de ella.

Tenían dos conexiones en grados distintos y Airen todavía no sabía cómo separar ninguna sin dañar el rastro al que estaba sujeta.

La miró.

—Dímelo con claridad. ¿Cuánto tiempo tengo?

Airen buscó la respuesta en Logan.

—No podemos saberlo con exactitud —dijo él—. En los registros aparece un caso parecido: dos portadores con conexiones en distinto grado. El Nahdir que intervino empezó por la menos afianzada.

—¿Por qué? —preguntó Nico.

—Porque todavía podía separarla antes de que el anclaje terminara de fijarse.

Airen sintió una presión en el estómago.

—¿Y después?

—Utilizó la fuerza que le quedaba para intentar liberar al segundo portador.

—¿Funcionó? —preguntó Liam.

Logan miró hacia Noa.

—Solo parcialmente.

Kai entendió la respuesta.

—El primero se recuperó.

—Sí.

—Y el segundo no del todo.

—No.

La conclusión era evidente. El método más seguro consistía en empezar por Kai. Su anclaje era reciente y la conexión todavía no se había fijado. Pero el esfuerzo podía dejar a Airen sin fuerza suficiente para ayudar después a Noa.

Se acercó a ella.

—Noa primero.

—No.

La respuesta le salió sin pensarlo.

—Airen.

—No me pidas eso.

—Te lo estoy pidiendo.

—Y yo no puedo aceptar.

—Sí puedes.

—No, Kai.

La voz le tembló y Airen odió que todos pudieran oírlo.

Bajó la mirada.

—No quiero que me elijas a mí porque sea más fácil.

—No se trata de eso. Si tu conexión termina de fijarse, puedo perderte a ti y también la única forma de recuperar a Noa.

Miró hacia el sofá.

—¿Qué quieres decir?

—Noa necesita reconocer a alguien fuera del anclaje cuando intente regresar. Su vínculo más estable es contigo.

—Precisamente por eso deberías ayudarla primero.

—Precisamente por eso no puedo permitir que los Orath terminen de ocuparte.

Nico se acercó.

—Tiene sentido.

Kai lo miró.

—No ayudes.

—No intento ayudar. Solo digo que lo tiene.

Ethan intervino desde la pared.

—Si la conexión de Kai termina de fijarse, podemos perderlos a los dos.

Liam miró a Logan.

—¿Qué ocurre si Airen lo intenta primero con Kai y sale mal?

—No podrá intentarlo con Noa esa misma noche.

Airen cerró los ojos.

—No podemos dejarla así más tiempo del necesario.

—Tampoco puedes intervenir sin saber reconocer el momento exacto —respondió Logan—. Si fallas, no podremos empezar de nuevo.

Kai se pasó una mano por la cara. Sus movimientos seguían siendo más lentos de lo normal.

—¿Cuánto falta para que empeore?

Airen examinó la conexión.

—No lo sé.

—Mírala.

—Eso estoy haciendo.

—Entonces dime lo que puedas.

—El anclaje sigue intentando fijarse, pero todavía encuentras resistencia. La conexión no ha ocupado tu espacio.

Kai alzó las cejas.

—Me alegra saber que sigo aquí.

—No bromees.

—No estoy bromeando.

Tenía un golpe en el pómulo, el labio partido y la chaqueta rota en un hombro. Aun así, su mirada volvía a ser la de siempre.

Noa no podía hacer lo mismo. Todavía.

Airen miró a Logan.

—Necesito la última hoja.

—Sí.

—La que explica cómo reconocer el momento.

—Sí.

—¿Cuánto tardarás en traducirla?

—Unas horas.

Kai asintió.

—Entonces que la traduzca.

Airen se volvió hacia él.

—Unas horas pueden cambiarlo todo.

—Y tampoco vas a intentarlo sin esa información.

Airen no pudo discutirlo.

Kai se acercó al sofá y se sentó junto a Noa. Lo hizo con cuidado y apoyó los brazos sobre las rodillas.

—Que la lea —dijo—. Después decidimos.

—No vas a decidirlo tú solo.

Kai la miró.

—Tú tampoco.

Logan fue a buscar la caja de los registros. Ethan y Liam se quedaron cerca de la puerta, repasando lo que habían visto en el edificio donde encontraron a Kai. Nico fue a la cocina, bebió agua y regresó.

Airen se sentó a la mesa.

Logan colocó delante de ella una hoja oscurecida por el tiempo. Tenía los bordes gastados y varias zonas en las que apenas quedaba tinta.

—¿Puedes leerla? —preguntó Airen.

—Lo suficiente.

Airen miró hacia el sofá. Kai seguía junto a Noa a pesar de que su propia conexión avanzaba.

Primero Noa.

Volvió a concentrarse en el documento.

—Empieza.

Logan apoyó los dedos sobre el papel.

—Explica cómo reconocer el momento en que una conexión puede separarse del anclaje.

—Entonces no te saltes nada.

Logan empezó a traducir.

Airen escuchó con atención. Antes de que terminara el día tendría que intentar salvarlos a los dos.