El nombre
Rael llevaba días observando.
La conexión de Noa no le permitía ver a través de sus ojos, pero le daba información suficiente: dónde estaba, quién entraba y salía del piso, quién permanecía más tiempo y quién regresaba antes.
Solo necesitaba reconocer los patrones.
Los cuatro se reunieron en un bajo con una única ventana alta y sucia. Seth estaba de pie junto a la pared. Mara ocupaba una silla cerca de la mesa y Axel permanecía junto a la puerta.
Rael cerró al entrar.
—Saben que los observamos a través de Noa —dijo Seth.
Levantó la vista.
—Lo saben o lo sospechan.
—Da igual. Intentarán cortar la conexión.
—Todavía no pueden —respondió Rael.
Seth lo miró.
—¿Estás seguro?
—Necesitan utilizar la primera deuda y comprender cómo funciona el anclaje.
Mara apoyó las manos sobre la mesa.
—Logan conserva registros antiguos.
Rael lo sabía. Logan había guardado documentos, testimonios y errores que los Nahdir prefirieron convertir en advertencias.
—Si los está revisando —continuó Mara—, acabarán encontrando algo.
—Por eso debemos actuar antes.
Axel habló desde la entrada.
—Dijiste que ya sabías a quién utilizar.
—Sí.
—¿Quién?
Rael había estudiado los movimientos de Airen mediante la conexión de Noa. Los Orath no percibían los vínculos como ella, pero podían reconocer otras cosas: a quién buscaba primero, con quién discutía sin alejarse y qué presencia modificaba su manera de actuar.
Siempre era la misma persona.
—Kai.
Seth ladeó la cabeza.
—No es portador.
—No necesitamos que lo sea.
—Entonces, ¿para qué sirve?
—Para que Airen crea que está en peligro.
Mara observó a Rael.
—Ya lo hicimos con Noa.
—Y funcionó.
Axel se separó de la puerta.
—Airen fue sola, pero después regresó con los demás.
—Porque Noa ya estaba casi vaciada cuando la encontró. Con Kai tendrá que creer que todavía puede evitarlo.
Seth sonrió.
—¿Vas a marcarlo?
—No por completo.
—¿Qué significa eso?
Rael se acercó a la mesa.
—Si lo vaciamos, Airen acudirá con todos. Logan reconocerá la trampa, Nico seguirá el rastro y Ethan y Liam asegurarán las salidas.
Mara asintió.
—Necesitamos que parezca posible salvarlo.
—Sí.
—Lo bastante grave para obligarla a moverse —añadió Axel—, pero no tanto como para que deje de pensar.
—Exacto.
Seth se apartó de la pared.
—Kai no será fácil de aislar.
—Nadie ha dicho que lo sea.
—Siempre está cerca de ella.
—Por eso es útil.
Mara guardó silencio unos segundos.
—Airen no actúa por miedo a lo que pueda ocurrirle a ella. Actúa por los demás.
—Ya lo hemos comprobado.
—Logan también lo sabe.
—Pero no puede retenerla.
—Puede intentarlo —dijo Seth.
—La vigilará, la seguirá e intentará adelantarse. Lo que no hará será encerrarla.
—¿Por qué?
—Porque sabe que la perdería.
Mara apoyó la espalda en la silla.
—¿Qué ocurrirá si Airen no va sola?
—La obligaremos a separarse.
—¿Cómo?
Airen ya había demostrado que actuaba antes de pedir ayuda cuando pensaba que una señal estaba dirigida únicamente a ella. No era necesario engañarla por completo. Bastaba con hacerle creer que avisar a los demás pondría a Kai en más peligro.
—Le daremos algo que no quiera enseñar a Logan —dijo Rael.
Seth prestó más atención.
—¿Un mensaje?
—Una prueba.
Mara lo entendió.
—Algo relacionado con Kai.
—Sí. Algo dirigido solo a ella. Tiene que creer que, si avisa a los demás, llegará tarde.
Axel miró hacia la puerta.
—¿Y Kai?
—No necesita entender nada.
—Eso facilita las cosas —dijo Seth.
Mara no sonrió.
—¿Cuándo?
Rael pensó en los registros de Logan y en el tiempo que necesitarían para descubrir cómo separar una conexión sin arrancar el anclaje.
Todavía tenían margen, pero no demasiado.
—Antes de que terminen de revisar los documentos.
—¿Cuánto tardarán? —preguntó Seth.
—Días. Puede que menos.
—Entonces mañana —dijo Mara.
Rael no respondió.
Kai no era útil por el daño que pudieran causarle. Lo era por la reacción que provocaría en Airen.
Ella se movería.
Y ellos decidirían adónde.