El anclaje
Logan escuchó de pie, junto a la mesa, mientras Airen explicaba lo que había visto.
No necesitó describirle la nave. Él y Liam habían entrado después de que Airen y Nico salieran y encontraron a los seis portadores inmóviles en las sillas. No se atrevieron a trasladarlos sin saber cómo reaccionarían las conexiones, así que cerraron los accesos y dejaron el edificio vigilado.
Le habló de los seis anclajes, de las conexiones fijadas en el lugar que antes habían ocupado sus deudas y de la diferencia con Noa. En los portadores de la nave apenas quedaba rastro propio. Ella, en cambio, todavía se resistía.
Cuando terminó, nadie habló.
Noa seguía en el sofá. Kai estaba sentado cerca de ella, aunque no apartaba la mirada de Airen. Nico permanecía apoyado en la pared, agotado. Liam escuchaba desde la ventana y Ethan esperaba junto a la puerta.
Fue Ethan quien rompió el silencio.
—Para llegar hasta el rastro de Noa tendrías que acercar la primera deuda al anclaje.
—Sí —respondió Airen.
—Y ahí sigue activa la conexión con los Orath. Si alcanza la primera deuda, tú también quedarás expuesta.
—Lo sé.
—No pueden consumirla, pero podrían utilizar la conexión para llegar hasta ti.
Kai se inclinó hacia delante.
—Nadie ha dicho que vaya a intentarlo ahora.
Ethan no apartó los ojos de Airen.
—Pero lo está pensando.
Airen no lo negó.
—No basta con saber qué quieres conseguir —continuó Ethan—. Tienes que saber hasta dónde acercarte, cuánto tiempo sostener a Noa y cuándo retirarte.
—Por eso estamos aquí —dijo Kai.
Miró a Logan.
—¿No existe ningún registro sobre esas marcas o sobre alguien que consiguiera liberar a un portador?
Se apartó de la mesa y fue hasta un armario estrecho. Sacó una llave del bolsillo y abrió la puerta.
Dentro había varias cajas.
Cogió una de madera oscura y la dejó sobre la mesa.
—Hay registros. No muchos y ninguno completo.
Liam se separó de la ventana.
—¿Cuánto tiempo llevas guardándolos?
—Décadas.
—¿Y no pensabas enseñarlos?
—No sabía que hablaban del mismo tipo de conexión. Pensaba que eran testimonios de portadores a los que los Orath no habían conseguido vaciar por completo. La descripción de Airen cambia la forma de interpretarlos.
Kai soltó aire por la nariz.
—Menos mal que todo está saliendo según tus planes.
Logan abrió la caja sin responder.
Dentro había hojas sueltas, carpetas viejas y varios cuadernos atados con cordel. Parte de las notas estaba escrita en idiomas que Airen no reconocía; otras tenían una letra difícil de leer.
Nico se acercó.
—Esto es anterior al sistema actual.
—Una parte —confirmó Logan.
—¿Puedes leerlo?
—No todo.
Ethan se aproximó a la mesa.
—Empieza por lo que pueda servirnos.
Logan extendió varios documentos. Airen se sentó frente a él. Nico se quedó a un lado de la mesa y Liam y Ethan se acercaron también. Kai permaneció junto a Noa.
Pasaron buena parte de la mañana revisando los registros.
No estaban ordenados y casi ninguno tenía fecha. Solo encontraron fragmentos y testimonios conservados por personas distintas. Las mismas cosas recibían nombres diferentes: cortes, marcas, uniones o puntos de anclaje.
Logan leía en voz alta aquello que podía relacionarse con Noa. En ocasiones se detenía para comparar dos documentos o corregir una traducción.
Al cabo de un rato, levantó una hoja.
—Aquí hay algo.
Todos lo miraron.
—Durante uno de los últimos avances de los Orath recogidos en estos registros, recuperaron con vida a cuatro portadores marcados. En dos, la conexión había ocupado casi todo su espacio. En los otros dos, algo frenó el proceso.
Nico se inclinó sobre la mesa.
—¿Qué lo frenó?
—En uno, una deuda antigua que los Orath no habían consumido por completo. En el otro, un vínculo con otra persona que mantenía estable parte de su rastro.
Kai miró a Airen. Ella pensó en el vínculo que había visto entre ellos, pero volvió a concentrarse en los documentos.
—¿Consiguieron salvarlos? —preguntó Liam.
—Lo intentaron de dos maneras.
Ethan negó con la cabeza.
—Eso no suena bien.
—En el primer caso atacaron la marca desde fuera. Intentaron arrancarla del punto donde estaba fijada.
—¿Qué ocurrió? —preguntó Airen.
—La conexión arrastró el rastro que todavía resistía.
—¿Murió?
Logan bajó la hoja.
—No inmediatamente.
Nadie pidió más detalles.
Kai se acercó a la mesa.
—¿Qué hicieron con el segundo?
Logan buscó otro documento.
—No tocaron la marca. Sostuvieron desde fuera aquello que todavía mantenía al portador unido a sí mismo y dejaron que su propio rastro empujara la conexión.
—No movieron el anclaje —dijo Nico.
—No. Permaneció dentro.
Airen miró las dos hojas.
—Lo que consiguieron desplazar fue la conexión.
—Sí. La separaron del anclaje.
Entendió la diferencia. No tenía que arrancar nada de Noa. Atacar el anclaje podía llevarse también la parte de ella que todavía resistía.
—Tengo que ayudarla a expulsar la conexión —dijo.
—Desde dentro —confirmó Logan.
Kai miró hacia el sofá.
—¿Funcionó?
—Parcialmente.
—Odio esa palabra.
—El portador recuperó la voz, los recuerdos y la capacidad de reaccionar. El anclaje permaneció y el daño que ya habían causado los Orath no desapareció.
—¿Qué daño? —preguntó Airen.
—El registro no lo explica.
Ethan soltó una risa seca.
—Qué conveniente.
—Lo escribió gente que intentaba sobrevivir —respondió Logan—. No personas que supieran exactamente qué estaban haciendo.
Airen miró a Noa. No sabía cuánto podría recuperar ni qué secuelas quedarían, pero dejarla como estaba significaba permitir que los Orath continuaran ocupando su espacio.
—Lo que resiste en Noa es su propio rastro —dijo—. La parte que todavía no han conseguido desplazar.
—Sí.
—Si la primera deuda lo sostiene, quizá Noa pueda empujar la conexión fuera del anclaje.
Logan apoyó una mano sobre los documentos.
—Es posible, pero estos registros no mencionan la primera deuda.
—Fue creada para resistir a los Orath.
—Precisamente por eso no puedes acercarla sin entender cómo retirarte. No debe fijarse a Noa ni dejar que la conexión se sujete a ella.
Ethan levantó una mano.
—En teoría, Noa podría expulsar la conexión y Airen podría ayudarla. Pero tendría que tocar el mismo punto que Rael sigue controlando.
—Sí —dijo Airen—. En teoría.
—Si calcula mal, puede arrastrar el rastro de Noa o abrirles un camino hasta ella.
Kai miró a Ethan.
—Ya lo hemos entendido.
—Pues conviene entenderlo dos veces.
—Tiene razón —dijo Airen.
Kai se volvió hacia ella.
—Si no hago bien la separación, puedo dañar a Noa o permitir que la conexión me alcance. Pero también sabemos qué ocurrirá si no hacemos nada.
Miró hacia el sofá.
—No puedo fallar con ella.
Logan sostuvo su mirada.
—Entonces no lo intentarás hasta que sepas cómo entrar y cómo salir.
—¿Cuánto tiempo necesitamos?
Logan observó los documentos que aún quedaban en la caja.
—Días.
Nico soltó el aire.
—No tenemos días.
—Puede que necesitemos más.
Kai miró a Logan.
—Eso no ayuda.
—No voy a mentir para que suene mejor.
Liam cruzó los brazos.
—Mientras tanto, los seis portadores siguen en la nave y Rael continúa moviéndose.
—Sí.
—No sabemos cuánto tardará en volver a por ellos.
Airen miró el contenido de la caja. Había demasiados documentos para revisarlos en una mañana, pero por primera vez tenían una dirección concreta.
—Trabajaremos en paralelo —dijo—. Logan y yo seguiremos con los registros. Necesito entender cómo sostener el rastro de Noa sin que la primera deuda se transfiera ni se fije a ella.
Asintió.
—De acuerdo.
—Ethan y Liam volverán a la nave. Vigilad a los portadores e intentad seguir desde allí los rastros de Rael y de los demás.
Nico se separó de la pared.
—Voy con ellos.
Kai respondió antes que nadie.
—Tú vas a dormir.
—Estoy bien.
—Te has quedado dormido dos veces mientras Logan traducía.
—La segunda estaba pensando.
Liam observó su cara.
—Descansa una hora. Después vendrás conmigo.
Nico abrió la boca para protestar, pero terminó asintiendo.
Airen miró a Kai.
—Tú…
—Me quedaré con Noa.
—No tienes que hacerlo solo.
—No estaré solo. Vais a estar al otro lado del pasillo.
Kai regresó junto al sofá.
—Si se mueve o cambia algo, os aviso. Y si alguien intenta entrar, grito antes de morir heroicamente.
Ethan lo miró.
—No mueras heroicamente.
—Lo intentaré con moderación.
Nico sonrió un poco antes de marcharse a descansar.
Logan volvió a los documentos y Airen ocupó la silla a su lado. Liam y Ethan se prepararon para regresar a la nave. Kai permaneció con Noa.
Al menos, cada uno sabía qué tenía que hacer.
Logan deslizó una hoja hacia Airen.
—Empezamos por aquí.
Airen la miró.
—No entiendo una sola palabra.
—Por eso voy a traducirla.
Logan empezó a leer.