Interludio I-1
Interludio
Nombre: Alejandro. Álex, se hace llamar. (Ojo: no decirle Alejandro delante de la madre, que le sienta mal).
De quién es: sobrino de la cuñada de Maruchi, la de la papelería. No la otra Maruchi.
Procedencia: bautizo de los mellizos de la mercería nueva, marzo. Confirmado por Fina, que estuvo.
Foto: boletín parroquial, página 4. Recortada. Sale detrás del padrino. Es el de la camisa clara. NO es el de blanco. El de blanco es el del aeropuerto y está prometido.
Estudios: empresariales o parecido. Algo con siglas.
Trabajo: emprendedor digital. Internet, pero del bueno.
Piso: propio. Plaza de garaje. Heredable por parte de padre. La parte de madre se la reparten cuatro, así que ahí no hay nada que rascar.
Aspecto: muy aparente. Alto. Bien peinado.
Coche: no consta. Con plaza, se supone que sí. Preguntar a Maruchi.
Hermanos: una hermana, casada, en Getafe. Es buena señal: los hijos únicos no saben repartir.
Salud: ninguna que conste. Fina dice que en el bautizo comió de todo y repitió de tarta.
Observaciones de Fina: «Ayudó a recoger las sillas sin que se lo pidieran». (ESTO ES LO MÁS IMPORTANTE DE TODA LA FICHA).
Banderas rojas: come sin pan. Se peina hacia atrás. Habló de trabajo en un bautizo, pero eso es que es serio.
Puntuación: 8,5/10. Sería un 9 con pan.
Lola dirá que no porque… dirá que no porque trabaja «en internet», pero internet da de comer, mira el del gas.
Y porque no es médico, que se le ha metido entre ceja y ceja que un hombre que no ha estudiado una carrera larga no la va a entender, como si entenderla fuera un plan de estudios.
Y dirá que no antes de llegar al postre, que es lo que hace siempre desde lo de Óscar: decidir a los veinte minutos y quedarse hasta el final por educación.
Que se ponga el pelo suelto. Le sienta muy bien y no se lo suelta nunca.