CAPÍTULO 6 — Bajo Custodia Alemana
BLOQUE 1
Decidieron, tras una discusión que se extendió hasta bien entrada la noche en el pequeño hotel donde se alojaban, dividir el equipo según la lógica que mejor aprovechara las fortalezas de cada uno: Adrien permanecería en Trier,
trabajando junto a Greta y al propio doctor Diefenbach en la traducción completa del legajo bajo las condiciones de acceso restringido impuestas por el ministerio, mientras Gabriel, Lucía y Daniel regresarían a Santiago para iniciar,
con el apoyo institucional ya consolidado tras la resolución del caso Bastos, la búsqueda del propio sepulcro de Teodomiro.
---Voy a necesitar presentarme cada mañana en el propio museo, bajo la supervisión directa de un funcionario designado por la comisión evaluadora ---explicó Adrien,
revisando los términos exactos de la autorización temporal que finalmente había logrado negociar Lucien a través de canales diplomáticos formales---.
No puedo fotografiar ninguna página nueva sin autorización expresa, ni sacar ninguna copia del edificio, pero sí puedo trabajar con las páginas ya fotografiadas durante la primera semana, antes de que se impusiera la restricción.
Greta, acompañándolo cada día con la misma dedicación profesional que había mostrado desde el primer contacto, aportaba un valor añadido considerable frente a la propia comisión evaluadora, dado su estatus como archivera municipal de plena confianza institucional dentro del propio sistema alemán.
---Mi presencia ayuda a que el proceso avance con más fluidez ---confirmó---. La comisión confía en mi criterio profesional, incluso cuando todavía duda del de un investigador extranjero, por muy acreditado que esté.
BLOQUE 2
El funcionario designado para supervisar el trabajo diario, un hombre metódico llamado Joachim Feldner, resultó ser considerablemente menos rígido de lo que Adrien había anticipado,
mostrando incluso cierto interés genuino en el contenido histórico del documento a medida que avanzaba el trabajo de traducción.
---Entiendo la frustración de tener que trabajar bajo supervisión constante ---le dijo a Adrien, durante una pausa en la tercera jornada consecutiva de trabajo compartido---.
Pero le aseguro que mi función no es obstaculizar la investigación, sino garantizar que cualquier hallazgo de esta magnitud reciba el tratamiento institucional correcto, sin atajos que después puedan comprometer su reconocimiento académico formal.
Adrien, procesando aquella explicación con una comprensión creciente, sintió que la propia lentitud burocrática, por frustrante que resultara en el día a día, ofrecía también una garantía adicional de rigor que investigaciones anteriores,
marcadas por la urgencia constante de escapar de amenazas directas, nunca habían podido permitirse del todo.
---Quizás no sea tan mala idea, después de todo, trabajar con tiempo suficiente para hacer las cosas bien ---admitió, durante una llamada con Gabriel esa misma noche---. Después de cuatro investigaciones corriendo constantemente contra el reloj, esto casi se siente como un lujo extraño.
BLOQUE 3
Mientras tanto, en Santiago, Gabriel, Lucía y Daniel se reunieron con el nuevo comité de supervisión catedralicio, formado tras la disolución de los Fieles Guardianes, para plantear formalmente la posibilidad de investigar el sepulcro de Teodomiro, un proyecto que,
a diferencia de las urgencias anteriores marcadas por amenazas directas, podía abordarse esta vez con toda la planificación institucional adecuada desde el principio.
---El comité está dispuesto a autorizar una investigación arqueológica formal, con todos los permisos correspondientes tramitados de manera correcta desde el inicio ---confirmó Vilanova, presente en la reunión con evidente satisfacción ante la posibilidad de gestionar, por fin,
un proyecto de este tipo sin la presión de una crisis inminente---.
Va a requerir coordinación con Patrimonio Nacional, dado que cualquier intervención bajo la propia catedral afecta a un monumento protegido de máxima categoría, pero contamos ya con la experiencia institucional necesaria tras todo lo vivido el año pasado.
Lucía, ya revisando los primeros planos disponibles de la necrópolis original bajo el complejo catedralicio, sintió que la investigación entraba, por primera vez en mucho tiempo,
en una fase que podía abordarse con la calma metódica que cualquier hallazgo de aquella magnitud merecía desde el principio.
---Va a ser un proceso lento, pero por primera vez desde Bobbio, no vamos a tener que apurarlo por miedo a que alguien más llegue antes con intenciones menos cuidadosas ---dijo, con un alivio genuino que se reflejaba en cada palabra.
Gabriel, sintiendo aquel mismo alivio compartido, no podía sin embargo evitar cierta inquietud residual, la costumbre acumulada de cuatro investigaciones consecutivas enseñándole a desconfiar de cualquier calma que pareciera demasiado completa.
---Esperemos que siga siendo así ---dijo, sin poder evitar del todo aquella cautela aprendida.