CAPÍTULO 59
LORENA
¿Qué pasa, mamá?
Cuando llego a la cabaña estoy fuera de mí. Las niñas me lo notan, yo me lo noto. Me preguntan qué me pasa, por qué estoy tan nerviosa. No sé qué decirles.
He recibido otro mensaje en el que esta vez no solo me decían que sabían lo que había hecho, que por mucho que huyera no iba a poder escapar, y que me iban a encontrar. También me decían que querían que les entregara a Ana, eso para empezar, o de lo contrario lo pagaría ella y las niñas.
Me dicen que ha llegado el momento de devolver lo que no es mío.
En un acto impulsivo apago el teléfono móvil. Tal vez me puedan localizar a través de él.
Reviso el perímetro de la cabaña. Las niñas siguen muy nerviosas, me preguntan qué me pasa.
No recordaba lo bonito que era este lugar, siento que se vaya a mancillar.
Cierro puertas, ventanas, y finalmente hago otra cosa ante la atenta mirada de las niñas, destruyo el móvil.
No quiero recibir más mensajes. Ni que nadie me encuentre.
Quiero vivir aquí para siempre. Yo y las niñas. Como siempre debió ser.
Martina ha empezado a llorar, Natalia la abraza. Las dos me miran invadidas por el miedo.
⸺¿Qué está pasando, mamá? ¿Por qué no nos dices nada? ⸺pregunta Natalia intentando mantener la calma.
Yo me pregunto qué opciones tengo. Cómo se ha podido ir todo a la mierda. Qué se supone que debería hacer. En qué he fallado.
⸺Pasa que nos vamos a quedar aquí una temporada, hija, tú, yo y Martina.