La inquilina Capítulo 54
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Capítulo 54

B lake ya está acostado esta noche cuando Amanda vuelve de su turno en el restaurante. Él está mirando el teléfono y no parece darse cuenta del ruido de la puerta de entrada.

Me pregunto si todavía habla con Stacie. No lo he comprobado, porque en realidad no importa. Lo que va a pasarle sucederá de todos modos.

—Voy a bajar a buscar un poco de agua —le digo—. ¿Quieres algo?

Él niega con la cabeza. Quizá le está enviando un mensaje a Stacie. O a otra mujer.

Cuando llego abajo, Amanda está en la cocina bebiendo agua en uno de nuestros vasos. Aunque le dijimos que podía hacerlo, siento una oleada de irritación por el hecho de que esté usando nuestras cosas. Es otra más que ha tomado prestada de mí y que pronto volverá a ser mía.

—¡Hola, Whitney! —digo en un tono jovial. El nombre me deja un regusto amargo en la lengua.

Ella alza los ojos. Los tiene un pelín enrojecidos.

—Ah, hola, Krista.

Entro en la cocina y me apoyo en la encimera de un modo que espero que parezca amigable.

—¿Todo bien?

—Más o menos. —Esboza una sonrisa ladeada—. Blake está enfadado conmigo por comerme sus cereales, aunque me dijo que podía hacerlo.

—¿Te ha dicho que estaba enfadado?

Ella crispa la mandíbula.

—Ha venido al restaurante y me ha hablado a gritos mientras yo estaba trabajando.

Ay, Blake. Casi estallo en carcajadas. No es algo propio de él en absoluto, pero últimamente ha estado muy estresado y apenas duerme.

—Siento mucho que te haya hecho eso. No me parece aceptable.

—Ni siquiera he comido muchos cereales —dice ella—. ¡Solo unos poquitos!

—Es que Blake… —Escojo las palabras con cuidado—.

Es una persona complicada. No es fácil convivir con él, y le gusta que todo esté siempre a su manera.

Para ser sincera contigo, Blake no tenía muchas ganas de alquilar la habitación, pero accedió porque vamos justos de dinero desde que perdió su trabajo.

Amanda asiente con aire comprensivo.

—Ya me parecía que lo habían despedido…

—Ah, ya lo creo —le confirmo—. Hubo…, bueno, un incidente . Y ahora, claro, tiene problemas para encontrar otra cosa.

No voy a darle los detalles más truculentos, pero sí puedo insinuar que Blake cometió una irregularidad. Bastará con eso para que su mente se ponga a funcionar.

—Mira —le digo—, a mí me gusta tenerte aquí, Whitney. Me encargaré de que Blake no te moleste, pero quizá sería buena idea que te mantengas alejada de él. No tiene sentido provocar a la fiera.

Ella se restriega la cara con las manos. Parece cansada.

—Sí. He aprendido la lección, desde luego. Creía que nos haríamos amigos, la verdad. Parece muy buen tipo.

A juzgar por su expresión, estoy segura de que no era eso lo único que pensaba de Blake. Yo vi lo cerca de él que estaba en el sofá, cuando estuvieron a solas aquella noche. ¿Un buen tipo o un buen amante? Ella no deseaba ser su amiga. Lo deseaba a él .

Eso está punto de cambiar radicalmente.