Capítulo 16. Después de fichar
Soraya Garrido pidió hablar al terminar otro turno. Eligió una cafetería lejos del hotel y mantuvo el abrigo puesto.
—Fichamos y seguimos —dijo—. Una hora casi siempre. Dos si hay evento.
Paloma recogía las tarjetas y las devolvía después del pitido. Quien se negaba recibía menos habitaciones la semana siguiente y, con ellas, menos salario.
—Noelia dijo que era la hora de nadie. El hotel decía que ya habíamos salido y Brisa Sur decía que seguíamos bajo órdenes del hotel.
Soraya había visto a Noelia bajar de la sexta planta. Poco después distinguió a una mujer con vestido oscuro entrando en el corredor de servicio. No llevaba pañuelo y caminaba de espaldas.
—¿A qué hora?
—Antes de medianoche.
La puerta de la cafetería se abrió antes de que Soraya pudiera precisar más. Laura entró acompañada por otra empleada del hotel. Dijo que había ido a comprar comida y saludó a Soraya por su nombre.
La trabajadora cambió de postura.
—Me he confundido —dijo—. No sé quién era. Tampoco estoy segura del vestido.
Mara no discutió delante de Laura. Cerró la entrevista y acompañó a Soraya hasta un transporte seguro. La rectificación también se documentó, junto con las circunstancias en que se produjo.
Laura permaneció junto a la barra.
—No sabía que estuvieran interrogando a mi personal.
—No es su personal cuando hablamos de responsabilidades —dijo Mara—. Parece serlo cuando decide quién puede hablar.