Capítulo 31
Capítulo Treinta Y Uno
Eden se acomodó en su coche. Una vez que se supiera que Rowan estaba desaparecida, todo se descontrolaría. No podía quedarse en el piso. Si la historia que el periódico pensaba publicar daba alguna pista sobre la ubicación, podía esperar que los manifestantes y más reporteros acamparan allí.
Llamó a Agnes.
—Hola, soy yo, ¿podrías hacerme un favor?
—Estoy aquí para servir.
—Agnes, Rowan está desaparecida. La policía lo sabe y pronto lo sabrá todo el mundo. Pensé que volvería a casa pero no lo ha hecho, y todos asumirán que está huyendo. Y si se ha fugado debe de ser culpable.
—Bueno, ya sabes lo que opino de esa chica.
—Sí, lo sé, Agnes, pero hay otra cosa —tomó una bocanada de aire—, mañana los periódicos van a publicar una historia sobre mí y el inspector Parish.
—¿Qué tipo de historia? ¿Sobre el caso?
—No exactamente.
¿Cómo iba a decirle esto sin que Agnes perdiera la concentración?
—Es sobre nuestra relación. Lo vieron salir de mi piso de madrugada y creen que pasamos la noche juntos.
—El inspector Parish, pero él es tu cuñado, o lo sería si él y tu hermana se hubieran molestado en casarse.
Eso sí, es un buen partido, te lo digo. Es alto.
Mamá siempre decía que era agradable tener a un hombre alto o por lo menos a alguien más alto que tú, y eso es bastante difícil en tu caso, y siempre ha sido amable conmigo cuando ha llamado por algún caso.
Podrías estar mucho peor… comparado con ese marido tuyo, Luke Parish es un príncipe.
—Agnes, escucha. No hay nada, y quiero decir absolutamente nada entre el inspector Parish y yo. Solo dejó a Flora, eso es todo.
Su tono fue firme y la mujer dejó de parlotear.
—La prensa va a darle la vuelta a esto para que parezca que el caso se ha visto comprometido por nuestra relación.
Incluso podrían decir que Rowan ha podido escapar de la justicia por eso.
Es una tontería, por supuesto, pero eso no les importará.
Según ellos, un asesino de bebés anda suelto porque estábamos demasiado ocupados teniendo sexo como para hacer bien nuestro trabajo.
—Visto así, se entiende su punto. La verdad es que sí parece un poco sospechoso.
Eden dejó pasar ese comentario.
—Escucha, necesito tu ayuda. Hay una llave extra de mi piso en el cajón de mi escritorio en la oficina. Para mañana, mi casa va a estar llena de periodistas. Necesito que vayas, metas algo de ropa y productos de aseo en una bolsa y te encuentres conmigo.
—¿Dónde?
—En el aparcamiento de varios pisos del centro. Estaré en la planta de arriba, así no podremos perdernos. Puedes hacer eso por mí, ¿verdad?
—Todo esto es muy de espías.
—Ya sé que suena así, pero es para poder seguir buscando a Rowan sin que toda esta mierda se interponga.
—¿Adónde irás?
—A casa de mis padres, pero por favor, no se lo digas a nadie más y asegúrate de que nadie te siga.
—Tendré cuidado, en realidad es bastante emocionante, como algo sacado de James Bond.