CAPÍTULO 8 — La llamada de Biarritz #3
A través del zoom óptico del visor, Mathieu pudo apreciar la frialdad metódica con la que Montmirail examinaba los documentos societarios.
El financiero señalaba gráficos de vencimiento de deuda con un bolígrafo de oro, mientras Deschamps asentía con satisfacción arrogante.
Montmirail explicaba la arquitectura de la operación: mediante la sociedad instrumental luxemburguesa Titanium Global Yield Fund, habían adquirido en el mercado secundario más de ciento ochenta millones de euros en pagarés de empresa emitidos por talleres auxiliares del Alto Deba —como Matricería Elgeta, Troquelería Bergara y Mecanizados Urola—, pagando apenas un cuarenta por ciento de su valor nominal a pequeños empresarios asfixiados por la morosidad de los constructores de automóviles.
Esos pagarés contaban con avales comerciales y cláusulas de responsabilidad solidaria que vinculaban a la cooperativa nodriza de Eskoriatza bajo la Ley Cambiaria y del Cheque española.
Al acumular el sesenta y ocho por ciento del pasivo circulante antes del fin de semana, el fondo buitre pretendía exigir el cobro íntegro e inmediato el lunes a primera hora.
Ante la imposibilidad material de desembolsar esa liquidez de golpe desde las cuentas de Laboral Kutxa, instarían el concurso necesario de acreedores conforme al Texto Refundido de la Ley Concursal, lograrían que un juzgado de lo mercantil en Madrid interviniera la administración del grupo y procederían a la subasta forzosa de la maquinaria pesada y las patentes de fresadoras CNC de cinco ejes y la aleación ligera de wolframio-grafeno, transfiriéndolas a la sociedad pantalla Vandamme Metals.
Esas patentes protegían los cabezales de mecanizado de alta velocidad con motores lineales síncronos y guiado hidrostático capaces de alcanzar precisiones submicrónicas, una tecnología que Danobat y Soraluce habían perfeccionado durante dos décadas y que resultaba indispensable para mecanizar los álabes de turbinas de gas y los fuselajes de titanio de la industria aeroespacial europea.
Si Vandamme Metals se apoderaba de ellas a través de la liquidación judicial en Madrid, el consorcio de Sorokin monopolizaría la cadena de suministro de los grandes constructores de aeronaves en Hamburgo y Toulouse.
El modelo cooperativo vasco, fundado en la soberanía del trabajo y la solidaridad intercooperativa, resultaba incomprensible e irritante para los fondos de inversión anglosajones y suizos, acostumbrados a comprar voluntades con paquetes de acciones y primas de despido; para doblegarlo, necesitaban dinamitarlo desde los tribunales mercantiles antes de que la asamblea obrera pudiera reaccionar.
Mathieu dejó el monocular sobre el asiento del copiloto y se inclinó hacia el suelo del vehículo.
Abrió la maleta Pelican y extrajo con movimientos pausados la unidad de interceptación Rohde & Schwarz.
Conectó el cable coaxial blindado a la antena direccional de matriz en fase oculta en el respaldo del asiento trasero y encendió el receptor táctico.
En la pantalla táctil de alta resolución, una cascada de barras de frecuencia comenzó a oscilar sobre el fondo negro con un parpadeo constante.
El espectro radioeléctrico de Biarritz estaba saturado de tráfico inalámbrico ordinario: señales wifi de residencias veraniegas vacías, canales de telemetría de boyas marinas en el puerto pesquero y transmisiones de radar del aeropuerto de Biarritz-Parme.
Mathieu orientó la antena parabólica micrométrica hacia el ventanal del despacho de la villa.
A las dos y cincuenta minutos, el analizador detectó una sesión remota de datos que salía desde el terminal de Montmirail hacia un servidor bancario en Ginebra a través de una conexión de fibra óptica cifrada.
Mathieu activó el módulo de captura de paquetes telemáticos y comenzó a registrar los encabezados de las transacciones financieras.
Los registros confirmaban que Atalante Capital Partners había cerrado acuerdos de cesión de crédito con fondos buitre internacionales para concentrar la deuda comercial de Fagor Ederlan en un solo vehículo fiduciario registrado en Luxemburgo.
Los contratos incluían cláusulas leoninas de penalización diaria y vencimiento anticipado cruzado que garantizaban la quiebra técnica de la fundición si un solo taller auxiliar dejaba de pagar sus títulos.
En la memoria caché del enlace figuraban números de cuenta cifrados de la Banque Privée Helvetia vinculados a sociedades pantalla en Nicosia, Tortola y Panamá, con transferencias de retención y mensajes de confirmación bancaria SWIFT MT103 que superaban los doscientos cuarenta millones de euros preparados para la liquidación.
Pero lo más relevante ocurrió dos minutos después.
A las dos y cincuenta y dos minutos de la madrugada, una línea vertical de color rojo intenso se elevó bruscamente en la banda de los 1.
626 megahercios, la frecuencia asignada a las comunicaciones transoceánicas de la constelación satelital Iridium Certus.
El origen de la emisión estaba localizado con precisión métrica en el transmisor montado en la torrecilla oriental de la Villa Miramar Rose.
El receptor automático del software de inteligencia aduanera comenzó a registrar el flujo de paquetes de voz cifrados mediante el protocolo militar de encriptación de 256 bits.
Mathieu introdujo en la consola táctil la llave maestra de descifrado que había obtenido tres meses antes a través de la cooperación encubierta con los analistas de la agencia federal alemana BSI, vinculada a las cuentas matrices de Horizon Trust en Fráncfort.
El procesador del equipo tardó doce segundos en quebrar la secuencia algorítmica.
Un chasquido seco resonó en los auriculares acolchados, seguido por la modulación de tres voces humanas que hablaban en inglés con absoluta nitidez a través del repetidor satelital de Dubái.
♦ ♦ ♦
El audio que llegaba a los auriculares de Mathieu tenía la frialdad limpia de las transmisiones espaciales de alta fidelidad, desprovista de interferencias terrenales.
—...la situación en Bergara es un contratiempo menor, Viktor —decía la voz de Sylvain Deschamps, pausada, sedosa y con ese tono de superioridad aristocrática que dominaba a la perfección—.
El fiscal sustituto ha enviado a prisión provisional a Imanol Zubizarreta.
Un hombre débil, consumido por la culpa provinciana y el miedo a la cárcel.
Pero su confesión carece de recorrido procesal frente a nuestra estructura fiduciaria en Ginebra.
Henri está aquí conmigo en Biarritz y acaba de revisar los contratos de cesión de crédito de los talleres auxiliares.
Mañana a primera hora, nuestros letrados en Berna presentarán un recurso de nulidad contra la transmisión de datos bancarios alegando vulneración del secreto financiero helvético bajo el artículo 47 de la Ley Bancaria Suiza y quebrantamiento de la cadena de custodia internacional.
Para cuando la Audiencia Provincial de San Sebastián resuelva la apelación dentro de seis meses, Fagor Ederlan estará desmantelada y en liquidación concursal.
—Sylvain tiene toda la razón desde el punto de vista del derecho bancario suizo, señor Sorokin —intervino la voz grave y atildada de Henri de Montmirail—.
La documentación depositada en el juzgado de Bergara por la fiscal Zubiaga se basa en extractos bancarios preliminares que no cuentan con la validación de la autoridad federal de supervisión financiera de Berna.
Hemos bloqueado el acceso a las cuentas matrices de Helvetia Metals mediante un procedimiento cautelar de protección de datos societarios en el cantón de Zúrich.
Además, la operación de deuda no solo estrangulará a la fundición: al obligar a Laboral Kutxa a aprovisionar de golpe más de ciento ochenta millones de euros en créditos fallidos conforme a las normas de solvencia de Basilea III, degradaremos su ratio de capital de máxima calidad.
Las agencias internacionales de calificación crediticia rebajarán de inmediato la nota de solvencia de la deuda foral vasca.
Desde el punto de vista mercantil, los títulos de deuda son plenamente ejecutables conforme a la Ley Cambiaria y del Cheque española.
El lunes a las nueve de la mañana, nuestros procuradores consignarán la demanda de concurso necesario en Donostia reclamando el pago inmediato de ciento ochenta millones de euros correspondientes a los pagarés sindicados de Matricería Elgeta, Troquelería Bergara y Mecanizados Urola.
Si no depositan la fianza en cuarenta y ocho horas, el juez mercantil decretará la intervención del consejo de administración y la suspensión de facultades de los socios rectores.
Las cooperativas vascas están acostumbradas a negociar en asambleas paternalistas, pero carecen de defensas frente a la agresividad de los mercados secundarios de deuda.
Los estatutos cooperativos de Mondragón no prevén una respuesta rápida ante una ejecución forzosa sindicada en varios juzgados a la vez.
Una pausa de tres segundos precedió a la respuesta, marcada únicamente por el zumbido lejano del aire acondicionado del despacho del emirato.
Cuando la tercera voz resonó en los auriculares, a Mathieu se le erizó el vello de los brazos y una corriente eléctrica de rabia pura le recorrió la columna vertebral.
Era un timbre grave, gutural, pausado, con un acento eslavo refinado en colegios privados de Ginebra y Oxford.
La voz inconfundible de Viktor Sorokin hablando desde su residencia blindada en la isla artificial de Jumeirah Bay, en Dubái.
Aquel hombre que jamás pisaba los tribunales europeos manejaba los destinos industriales del continente desde un oasis de cristal, oro y petróleo.