Capítulo 43. Los nombres completos
El primer informe provisional se cerró antes de que Mara y Rubén regresaran a Huelva. Para entonces, los titulares ya reducían el caso a cuatro apellidos conocidos. La documentación ocupaba mucho más.
Había cuarenta y siete trabajadores con salarios pendientes, once compañías que firmaron cantidades infladas, seis asociaciones utilizadas para justificar proyectos y nueve conductores vinculados a rutas.
Algunos participaron. Otros aceptaron documentos falsos por miedo a perder el único contrato del año.
Varios no supieron qué se hacía con sus facturas.
El informe provisional distinguió niveles de conocimiento y beneficio. Mara y Rubén se negaron a convertir la lista entera en una organización criminal. La red había prosperado precisamente porque mezclaba a quienes mandaban con quienes necesitaban cobrar.
Los nombres centrales sí quedaron completos: Berta Vives por el homicidio y la dirección financiera de Llevant; Salvador Calatayud por el contrabando y el blanqueo; Mateu Valls por la intervención pública; Empar Seguí por el circuito de la fundación; Ernesto Soler por las puertas del puerto; Guillem Franch por las rutas y el cadáver.
A petición de la Fiscalía, el juzgado autorizó medidas patrimoniales sobre el apartamento de Métrica Once, dos naves, cuentas de Cendra Oberta y bienes de Calatayud. Parte del dinero intervenido quedó sujeta a futuras responsabilidades civiles y laborales.
No todo regresaría a quienes habían trabajado. Los procedimientos tardarían años y algunos negocios cerrarían antes.
Aina entregó una lista paralela: técnicos, artistas y asociaciones que sí prestaron servicios. Pidió que no quedaran definidos únicamente por las firmas que les exigieron.
Belda la incorporó como anexo.