La falla que no ardió (Casos de Mara Cid 5) Capítulo 24. Dos columnas
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Capítulo 24. Dos columnas

Mara dividió la pizarra antes de formular una secuencia.

A la izquierda escribió beneficio y mando .

A la derecha, presencia y actos . El nombre de Salvador Calatayud encabezaba la primera columna: era quien más perdía si Alba entregaba las cuentas y disponía de una red acostumbrada a obedecer.

En la segunda solo había datos todavía sin dueño.

Rubén trabajó la logística por separado.

La furgoneta de Guillem no entró en Nau Dotze hasta las once y nueve; ningún vehículo vinculado a Calatayud accedió al recinto durante la franja de la muerte; la tarjeta de Ernesto Soler registró actividad continua en la terminal entre las ocho y medianoche.

Aquello no exoneraba al empresario de la red económica.

Tampoco construía un ejecutor invisible para completar una teoría.

—Puede haber dado una orden —dijo Mara—. Aún no tenemos el puente entre su interés y el homicidio.

Belda señaló la respuesta impresa de Berta: Hablamos.

Ella conocía la cita, la amenaza y el lugar.

Había salido de Nau Dotze, había exigido una fotografía inmediata en el hotel y cuatro minutos después había vuelto a sacar el coche.

La ruta de regreso al almacén era posible.

También controlaba el monumento y sabía qué quedaría sometido al fuego y a la limpieza posterior.

Mara escribió dos preguntas bajo el nombre de Berta: ¿Quién sustituyó el contrapeso antiguo y por qué no lo documentó? ¿Quién convirtió una fotografía de cuatro minutos en coartada? No hizo falta borrar ninguna flecha. Todavía no había dibujado una.

Rubén propuso reconstruir las compras de material posteriores al crimen y localizar el contrapeso antiguo, mientras la unidad económica seguía el beneficio de Calatayud. Belda asignó equipos distintos para que una línea no contaminara la otra.

El método dejaba abierta la posibilidad de una orden sin fingir que ya existía. Calatayud podía dirigir el sistema y no haber decidido la muerte. Berta podía matar para proteger ese sistema sin recibir instrucciones. Cada afirmación tendría que sostener su propia columna.