La falla que no ardió (Casos de Mara Cid 5) Capítulo 19. El barco sin concurso
40%

Capítulo 19. El barco sin concurso

Joaquín llamó cuando Mara regresaba al hotel. Dijo que no encontraba el formón estrecho. No le pidió que resolviera la búsqueda; quería saber si ella lo había cambiado de cajón la última vez que limpió el banco.

—No toqué tus herramientas.

—Eso dices cuando las ordenas a tu manera.

Había decidido reparar una maqueta antigua que un vecino pensaba tirar. La quilla estaba torcida y faltaban dos cuadernas. El centro de mayores organizaba una muestra, aunque Joaquín insistió en que no presentaría nada a concurso.

—La última vez dijiste lo mismo —recordó Mara.

—La última vez me creí el cartel.

Ella oyó madera al otro lado y después el golpe leve del audífono contra el teléfono. Joaquín había ido a una revisión sin avisarle. Le habían ajustado el aparato derecho y debía volver dentro de un mes.

—Puedo ir solo —dijo, antes de que Mara preguntara.

—Ya has ido solo.

—Por eso te lo cuento después.

Mara miró desde la ventana del hotel los restos de pólvora atrapados en un balcón. Le explicó que permanecería unos días más. No habló del cuerpo ni de las fotografías de la autopsia.

—Valencia estará tranquila ahora —dijo Joaquín.

Abajo, un camión de limpieza vació un contenedor mientras tres camareros desmontaban una terraza. La ciudad descansaba de una fiesta trabajando.

—Depende de para quién.

Joaquín encontró el formón durante la llamada. Estaba en el bolsillo de su delantal. No pidió disculpas por la acusación. Mara tampoco reclamó una.