71. Hacer justicia
Hacer justicia
—Mira, ya llegan —dijo Julio con hosquedad.
Se refería a Samuel Guerra y Olivia Canals, a quienes en ese instante estaba apuntando la cámara. Se dirigían a la puerta del complejo judicial, y los periodistas se lanzaban hacia ellos en tromba.
Julio subió el volumen justo cuando el matrimonio se detenía y la madre de Nacho tomaba una bocanada de aire, como si se dispusiera a hablar. La cantidad de micrófonos que la rodeaba era abrumadora.
«—¿Qué van a declarar hoy? ¿Hay algo que puedan adelantarnos?».
«—¿Están satisfechos con la composición del jurado? ¿Qué les parece que haya más hombres que mujeres? ¿Puede influir en el veredicto?».
«—¿Cómo se sienten? ¿Qué esperan del juicio?».
Olivia se aclaró la garganta. Parecía hacer verdaderos esfuerzos para hablar.
«—Estamos… Esperamos que se haga justicia».
Sentada al lado de Julio, Sofía hundió los dedos en uno de los cojines.
Sí, ella también esperaba que se hiciera justicia, aunque de una manera bien diferente.
Le habría gustado decírselo a esos periodistas en ese mismo instante, contrarrestar el efecto que podían causar las palabras de esa mujer.
Sin embargo, Paula Soler se mostraba inflexible con eso: nada de entrevistas ni de comentarios en medios de comunicación.
Todo lo que hubiera que decir, lo dirían en la sala de vistas.
Ante el jurado. Y en el momento oportuno.
—Tenemos que confiar en Paula —le murmuró Julio al tiempo que colocaba la mano sobre la suya, como si supiera lo que estaba pensando—. Ella hablará ahí dentro. Hablará por nosotros. Por Alba.
Sofía se sorbió la nariz con resignación. Trató de armarse de esperanza mientras, en la pantalla, los padres de Nacho se negaban a contestar más preguntas y echaban a andar de forma atropellada, perseguidos por el enjambre de periodistas.