La doble víctima 56. El pozo
41%

56. El pozo

El pozo

Tumbada boca arriba en el calabozo de la comisaría, Alba aguardaba a que los agentes aparecieran por el pasillo y la trasladaran a los juzgados.

La incertidumbre la devoraba. ¿Dónde estaría al cabo de unas horas?

¿Y qué debía hacer? La tarde anterior, asesorada por Paula, había tomado la decisión de no declarar, pero ¿de veras era la correcta?

Jamás se había encontrado ante una encrucijada como aquella, con dos caminos completamente cubiertos de niebla. Una niebla espesa, insondable.

—Te esperan en el juzgado, chica.

El metal de la cerradura resonó cuando el policía introdujo la llave. Sumida en sus pensamientos, Alba ni siquiera lo había oído acercarse. Se puso en pie mientras el hombre abría la puerta.

—Andando.