La debilidad del diablo Capítulo 28
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Capítulo 28

Cole

Regreso a mi ático, abatido y desmoronado, me tumbo de malas ganas en el amplio sofá del salón y me tapo los ojos con las manos, suspirando ante la difícil situación que tengo con Brooke por delante.

Al cabo de una hora mi padre se presenta en mi casa. Es un asunto que hemos llevado a cabo los dos solos, sin decirle nada a mi madre hasta que yo aclarase todo con la madre de mi hijo.

—¿Cómo ha ido? —pregunta mi padre. Sabía que iba a ir a hablar con Brooke y confesarle que la amo. En las últimas semanas se ha convertido en un gran amigo, cómplice y consejero.

—Mal —resoplo y lo miro tomando una gran bocanada de aire—. No quiere saber nada de mí. Piensa que le estoy diciendo que la quiero para formar una familia y tener a mi hijo cerca.

—¿Y qué vas a hacer? —pregunta con interés.

—Darle tiempo. Voy a demostrarle que la amo de verdad y que el bebé no es ninguna carga para mí.

—Cole, toda esta situación con Brooke… me recuerda tanto a lo que pasé con tu madre... —lamenta—. Jamás hubiese querido que pasases por lo mismo.

—Voy a tratar de solucionarlo con la mujer que amo, pondré todo mi empeño. Y te juro que seré el mejor padre del mundo.

—Estoy muy orgulloso de ti, Cole —dice mi padre y me abraza. Le correspondo y doy gracias por tenerlo en mi vida de forma incondicional. Si no fuese por él en estos momentos no sabría que el hijo de Brooke es mío.

—Gracias por todo, papá. Necesito unos días alejado de la empresa. Voy a estar más pendiente de Brooke y del bebé —le informo.

—Yo me haré cargo de todo, pero debemos hablar con tu madre.

Lleva días que me controla, hace mil preguntas y pone en duda mucho de lo que le digo.

Me conoce muy bien y sabe que algo me pasa.

Esta situación me ha alterado el sueño y en mitad de la noche me ha preguntado en varias ocasiones si estoy bien.

No quiero que se haga ideas raras con respecto a nada, así que vamos a hablar con ella y le contamos la situación —me ordena.

—¿No puedes hacerlo tú? —le ruego, cansado—.

Bastante tengo como está todo con Brooke como para poner a mamá al tanto.

Sabes cómo va a reaccionar cuando sepa que va a ser abuela, me hará mil preguntas, me dará mil reproches y luego querrá ir a ver a Brooke y ver si puede interceder.

Es lo que menos necesito en estos momentos con ella.

Solo tú puedes parar a mamá, explicarle la situación y pedirle que se mantenga al margen hasta que nazca el bebé.

Y, por favor, te rogaría que no le digas nada por el momento a mis hermanas.

—¿Y cuándo nazca el bebé qué decimos? Habrá que prepararlas —suelta mi padre, un poco exasperado—. Te recuerdo que en menos de dos meses tendrás a tu hijo en brazos.

—Joder, todo esto me viene grande —admito con un gran agobio. ¿Cómo le explico a mis hermanas que voy a tener un hijo con Brooke, pero que ella y yo no estamos juntos como pareja?

—Hablaré con tu madre —cede al fin y se lo agradezco con una sonrisa—, pero no te garantizo que pueda pararla. Vendrá a verte en cuanto lo sepa.

—Joder, papá, pues se lo dices esta noche, así me da más margen.

No estoy para dar explicaciones. Con lo que tengo encima con Brooke en estos momentos es más que suficiente, te lo juro.

Tengo que pensar mucho en cómo recuperarla, cómo hacer para que me crea y considere que podemos formar una familia con nuestro hijo sin dudar de mi amor hacia ella.

—Cuenta conmigo para lo que necesites, Cole.

—Lo sé, papá. —Le doy un gran abrazo y le susurro—: Me hiciste falta muchas veces de pequeño, pero la vida me reservó tenerte a mi lado cuando más te necesitaba.

Nunca pensé en pasar por algo como esto.

Siempre supe que la historia tuya y de mamá fue complicada, lo que no imaginaba era que el destino me tuviese deparado a mí algo parecido.

Ojalá un día mi hijo esté tan orgulloso de mí como yo lo estoy de ti.

Mi padre me mira con los ojos cargados de emoción y me da un beso, orgulloso.

—Daría mi vida por ti, Cole. Y eso sucedió desde el instante en el que supe que eras mi hijo. Te quise de una forma que tu comprobarás cuando seas padre. Ese amor no se asemeja a nada.