Capítulo 21
Brooke
Un mes y medio después
—Este apartamento es perfecto, Brooke —dice Daphne recorriéndolo entero.
—Me gusta. Está en una buena zona, tiene bonitas vistas y es lo que buscabas —comenta Jax.
—Sí. Me lo quedo —le indico al agente de la inmobiliaria.
—Perfecto, firmaremos el contrato y tendrá que hacer la transacción de la fianza y el primer mes —dice la mujer que nos ha enseñado el apartamento.
—Sin problema, lo hará mi amiga.
Ya he hablado con Daphne que ella será la encargada de alquilar el apartamento.
No quiero que Cole me encuentre. Cambié de número de teléfono, no he aparecido más por mi casa, una vecina me alertó de que un hombre joven y de apariencia adinerada iba a menudo a aporrear mi puerta y pasaba algunas horas en su coche abajo vigilando, y no quiero saber nunca nada más de él.
Me llevé dos semanas llorando en la cama, con el corazón destrozado por su culpa hasta que conseguí ponerme en pie y tener los ánimos suficientes para continuar con mi vida.
Gracias al dinero que Cole me pagó por cuidar a sus hermanas he podido alquilar este apartamento y continuar con mis estudios.
En pocos meses me graduaré y al fin podré comenzar mi residencia como médico en pediatría.
Estoy muy ilusionada con mi nueva vida. Es paradójico que, gracias a Cole, a que lo conocí ese día que fue a comprar cruasanes, pueda hacer mi sueño realidad de terminar la universidad.
Sé que me quedan unos meses duros de estudios, pero pienso dejarme los ojos y la piel en ello para conseguir lo que me he propuesto.
Jax y Daphne se han portado conmigo en este tiempo como unos grandes amigos. Me han cuidado, me han dado muchísimo cariño, y, lo más importante, me han hecho ver que no estoy sola, que siempre voy a poder contar con ambos.
***
Dos días después
Mis amigos me están ayudando a dejar todo el apartamento listo.
Estaba en perfectas condiciones para entrar a vivir, pero yo quería darle un toque más mío, comprar cosas personales para sentirlo como mi casa.
Siento que he tenido mucha suerte al encontrar este apartamento en el norte de Manhattan, en Washington Heights.
Por otro lado, hace una semana fui la mujer más feliz del mundo cuando recibí una notificación en la que me decían que me habían otorgado una beca de excelencia para incorporarme a la universidad de Columbia.
Daphne me confesó que habló con uno de nuestros profesores, le contó que había tenido que dejar la carrera por falta de medios para pagarla al caer mi madre enferma y me metieron en un programa para estudiantes brillantes con pocos recursos.
Siempre le agradeceré esto a mi gran amiga.
Graduarme en la universidad de Columbia siempre fue mi sueño y lo voy a cumplir.
Ahora ya no existe nada que me pare. Cole ha quedado atrás y no pienso volver a verlo.
Soy otra Brooke Sullivan, me siento renovada y una nueva persona con unas metas muy claras y unas ganas enormes de cumplirlas todas.
Invito a mis amigos a cenar para inaugurar mi apartamento y brindamos con suma alegría por mi nueva vida. Me siento una mujer completamente renovada, dispuesta a conseguir todos sus sueños.