La Copa de Naciones (Academia Rider 3) CAPÍTULO 15
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CAPÍTULO 15

El lunes por la mañana, me dirigí al paddock de Liberty, aún no había revisado si él estaba bien, y me sentía fatal.

Relinchó nada más verme y me senté en una alpaca de paja, y me quedé ahí, con la mirada perdida, no tenía mucho tiempo antes de que empezaran las clases, pero lo necesitaba.

Él estaba tan tranquilo, como si nada hubiera pasado.

Entré en el guadarnés para ver si todo lo que había usado durante la prueba estaba bien ordenado y seco. Encima de la mesa había un folio en blanco doblado en cuatro, sin sobre. Escrito a mano, con una caligrafía preciosa y tinta azul habían escrito tres frases:

No todo el mundo tiene el valor de escribir su nombre. Yo lo hice por ti. Estás más preparada de lo que piensas.

Se me encogió el estómago. Lo leí tres veces. ¿Qué…?

¿¡QUÉ!?

Miré por la ventana, no había nada fuera de lo normal ni más gente de la corriente.

Salí casi corriendo a buscar a Jack. Tenía que hablar con alguien antes de volverme loca. Lo encontré fuera del comedor, apoyado contra una columna, comiéndose un plátano tan tranquilo y hablando con Mike.

—¿Podemos hablar? —le solté directamente.

Asintió, asustado al verme nerviosa, andamos hasta un rincón algo apartado detrás del edificio principal, me detuve y, sin darle un segundo, lo solté:

—¿Qué broma es esta? —dije.

Jack me miró como si no entendiera nada.

—¿De qué hablas? —contestó confundido.

—¡De la Copa de Naciones! Mira —le dije, dándole el papel.

Jack lo cogió y lo leyó con atención. Subió ligeramente una ceja al llegar a la última línea.

—«Yo lo hice por ti». Pero ¿esto qué es?

—Eso quiero saber yo. ¿Ha sido Charlotte? ¿Puede ser? ¿Esto es una forma rara de amargarme la vida? —le contesté, era la única persona que se me ocurría en estos momentos que podría hacer algo así, pero también me parecía raro que se lo currara tanto.

—Mmm no creo, demasiado elaborado —respondió él, robándome el pensamiento—. Yo creo que es alguien que de verdad cree que deberías estar ahí.

—Pues que me lo diga a la cara y se deje de tanto secretismo en plan novela de misterio.

—Bueno —dijo Jack, cruzándose de brazos—. Entonces hagamos esto. Vamos a encontrar quién ha sido. Y cuando lo descubramos, le das las gracias… o le das una colleja. Lo que veas según como salga todo este asuntillo de la Copa de Naciones.

Se me escapó una risa pequeña. Asentí y me acerqué lo justo para sentir su respiración y terminar de calmarme.

—Trato hecho — le dije en la oreja antes de volver a clase cogidos de la mano.

La Academia Rider estaba revolucionada. Todo el mundo tenía los ojos pegados a las pantallas de sus móviles o a las televisiones de la sala común de cada residencia, donde repetían una y otra vez las mejores partes del programa de Horse.tv .

Realmente, era como estar en un reality . Bueno, no como estar, estaba en un reality . Y Liberty y yo éramos unos de los protagonistas.

Cada vez que alguien me veía en los pasillos, me felicitaba por haber superado la primera prueba.

Algunos hablaban de lo increíble que había sido mi actuación convenciendo a Liberty de pasar por el río, otros comentaban la parte de la escalada por la colina de piedras y, la gran mayoría, del momento en el que ayudé a Marie dándole mi jersey y las bolsitas de calor.

—Eres viral en Instagram, ¿lo sabías? —me dijo Brooke nada más verme en la cafetería.

Me quedé mirándola, parpadeando.

—¿Perdón?, ¿en Instagram también? Jack solo me había mencionado TikTok.

—Libby, hay un montón de clips tuyos por todas partes. La gente te adora, te los has ganado a todos —comentó Emily.

—Qué cursilada —murmuré con una mueca, aunque en el fondo me hacía ilusión.

Antes de que pudiera procesarlo todo, mi móvil vibró en el bolsillo. Saqué el teléfono y vi que me habían añadido a un nuevo grupo de WhatsApp.

Grupo de Aliados

Fruncí el ceño. ¿Aliados?

Justo entonces, llegó un mensaje.

@Magnus.Olsen: Hola, soy Magnus. He visto que Alemania, Portugal, Irlanda y Holanda han decidido unirse y ayudarse entre ellos para las siguientes pruebas, se hacen llamar The Elite Four .

Se han montado como su propio bando. Así que, si os parece bien, podríamos hacer lo mismo.

No vamos a ser los tontos que vayamos solos.

Miré el grupo y vi que estábamos Magnus (Noruega), Marie (Francia), Nil (España) y yo.

@Marie.Lafontaine: Me parece bien, aunque no tengo ni idea de cómo podemos ayudarnos si ni siquiera entendemos lo que significan los objetos de la bolsa.

@Nil.Fernandez: Ni idea, pero como mínimo podemos compartir ideas y estrategias. Y hacernos de psicólogos entre nosotros en esta locura XD. No sé vosotros, pero yo no quiero quedar el último, y de momento digamos que no he empezado muy bien.

@Olivia.Thorn: Vale, por mí genial, pero ¿alguien tiene una mínima idea de qué narices significan una pluma, la concha, la piedra y el carbón?

Se hizo el silencio en el grupo por unos segundos.

@Magnus.Olsen: … No.

@Nil.Fernandez: Vamos a morir, ahora sí, en la próxima prueba.

Sonreí. Por los mil iconos modo drama queen que había añadido y un par de stickers , uno con un logo donde encima ponía Ministerio de Ansiedad y otro de un perro vestido de rosa con gafas que decía: « I’m very confundida».

Nil me caía genial, Neil, como le decíamos nosotros, porque la pronunciación de ese nombre no nos salía.

Aún no había tenido la oportunidad de hablar mucho con él, pero sus comentarios me hacían reír y siempre lograba relajar el ambiente.

Mientras hablábamos por el grupo, no dejaban de llegar solicitudes de amistad y mensajes por Instagram.

Un montón de gente de todas partes había empezado a seguirme; aunque no conocía a ninguno, muchos me escribían mensajes de apoyo o diciéndome que eran mis fans.

Otros, en cambio, aprovechaban para criticarme o añadir cómo lo habrían hecho ellos mejor. Expertos, pensé.

Antes de que pudiera responder alguno de los mensajes, sonó el timbre y tuve que guardar el móvil volando. Tocaba clase de Razas con Mr. James.

Me senté en mi sitio, todavía algo dormida, y lo vi escribir en la pizarra el nombre de las razas que íbamos a ver.

—Hoy hablaremos de tres razas nuevas. La primera —dijo, girándose hacia nosotros— es el pura raza española.

James empezó a explicar la historia de la raza mientras yo intentaba tomar apuntes, aunque no muy concentrada.

Vamos, Olivia, concéntrate y no te duermas.

Los lunes siempre costaban y efectivamente aún no estaba recuperada del camión que me había pasado por encima hacía menos de cuarenta y ocho horas.

—El pura raza española, originario de la península ibérica, nació en pleno siglo XVI, en el mejor momento para la economía y la política de España —continuó Mr. James—.

Autores romanos como Plutarco, Plinio el Viejo y Séneca ya hablaban del caballo de Hispania como un ejemplar valiente, precioso, dócil e imponente.

Fui anotando lo más importante mientras Mr. James escribía sus características en la pizarra.

Características:

● Tamaño: 1,55 a 1,75 metros.

● Color: generalmente tordo o castaño.

● Sangre: caliente.

● Disciplinas: doma clásica, alta escuela, doma vaquera.

Mientras Mr. James seguía con su explicación sobre el pura raza española, me volvió a vibrar el móvil y no pude evitar mirarlo, Nil había escrito otro wasap:

@Nil.Fernandez: @Olivia.Thorn, dime que al menos tú sabes para qué sirve el carbón, porque yo estoy considerando usarlo para hacerme un buen asado.

Me mordí el labio para no soltar una carcajada y le respondí rápido.

@Olivia.Thorn: Creo que la pista no va por ahí, pero si descubres que podemos cocinar con él, avísame.

Nil, que estaba dos filas más abajo, leyó mi respuesta y me lanzó una mirada de «voy en serio». Mientras Mr. James pasaba a la segunda raza del día, el caballo fjord , poniendo unas imágenes en la pantalla:

—Vale, definitivamente el caballo fjord es mi favorito —le susurré a Brooke mientras Mr. James seguía con la explicación.

—¿Por qué son cómo peluches? —respondió ella con una sonrisita.

—Porque son unos tanques en miniatura —le dije—. ¿Has visto a Magnus y Skadi? Increíbles.

Brooke asintió. Magnus había conseguido quedar segundo en la prueba, con un caballo que, viendo los otros, nadie habría dado un duro por él. Era como un peluche con superpoderes.

Mi nueva banda de aliados estaba sentada también en la clase, y Magnus y Marie quedaban un par de asientos a la derecha nuestra.

—Lo que me flipa es lo de la crin —intervino Marie desde el lado—. Esa franja oscura en el medio… Parece que alguien se la ha pintado a propósito.

—Pues es natural —dijo Magnus, que estaba apoyado en su silla con los brazos cruzados—. Ningún otro caballo en el mundo la tiene.

Nil, que prestaba tanta atención como un gato en una tienda de peces, levantó la mano.

—¿Sí, Nil? —preguntó Mr. James con un suspiro. De primeras, aluciné con que supiera su nombre, cuando nunca nombraba a los alumnos, después recordé que Nil también era protagonista de esta copa y que obviamente todo el mundo sabía quién era.

—Confirmado, quiero un fjord —dijo él, completamente serio—. ¿Dónde se compran? ¿Amazon los manda a domicilio?

La clase se rio y Mr. James negó con la cabeza.

—No, Nil, no puedes pedir un fjord a Amazon.

—Bueno, si Magnus algún día se cansa de él, yo me lo quedo, que me lo mande a España por correo, el calorcito seguro que le gusta —respondió, encogiéndose de hombros.

—No creo que Magnus te lo venda —dije, intentando no reírme—. Además, ¿para qué lo quieres?

—¿Por qué no? —replicó él, sabiendo que toda la clase nos estaba escuchando—. Es pequeño, resistente, tiene rayas en la crin como un tigre y además es un caballo vikingo. ¡Es el caballo perfecto!

—Y es casi imposible por naturaleza que tenga una mancha blanca en la frente —añadió Brooke en voz alta, leyendo sus apuntes.

—Lo ves, lo ves —dijo Nil, señalándola—. Es un caballo que no comete errores de diseño. Es perfecto genéticamente.

—Por favor, que alguien le quite el café —murmuró Marie, negando con la cabeza.

Mr. James intentó recuperar el control de la clase, pero todos ya teníamos la imagen mental de Nil montando un fjord con un casco de vikingo.

—Vale, concentrémonos y sigamos con la siguiente raza… —anunció Mr. James, ignorándonos un poco mientras daba un par de palmadas para asegurarse de que todos prestábamos atención antes de continuar.

—Bien, ahora vamos a hablar del lusitano —dijo mientras pasaba una imagen en la pantalla del aula—.

Se trata de una de las razas más antiguas del mundo y tiene su origen en la región ibérica, específicamente en Portugal.

De hecho, su nombre viene de Lusitania, la antigua provincia romana que ocupaba gran parte del oeste de la península.

Hizo una pausa y miró al grupo antes de seguir.

—El lusitano ha sido históricamente utilizado para la doma clásica, la doma vaquera y la equitación de trabajo. El lusitano suele tener una estructura muy similar al pura raza española, pero con ciertas diferencias que lo hacen único. A las dos razas se le llaman caballos ibéricos.

Magnus levantó la mano en ese momento.

—Vale, viendo estas últimas razas… ¿en qué se diferencia el lusitano del pura raza española? Porque en las fotos se ven prácticamente iguales.

Mr. James asintió, como si esperara esa pregunta.

—Buena observación. A simple vista, pueden parecer casi idénticos, pero hay diferencias importantes.

Mientras que en España se ha priorizado la pureza de la raza y la estética del caballo, en Portugal se buscó una mayor funcionalidad y resistencia física.

Esto ha hecho que los lusitanos tengan un carácter más fuerte, además de ser más ágiles para su disciplina.

Marie frunció el ceño, interesada.

—Entonces, ¿los españoles son más bonitos y los portugueses más útiles?

—Más o menos —respondió Mr. James con una sonrisa—. Aunque ambos caballos son excepcionales, los pura raza española tienen un mayor reconocimiento en el mundo, lo que también hace que su precio sea más alto.

—Vamos, que los españoles somos listos y la gente paga más por el branding —soltó Nil, haciendo que varios se rieran otra vez.

Mr. James suspiró, pero se notaba que le divertía la actitud del español.

—Si prefieres verlo así —respondió el profesor—. Pero lo cierto es que cada uno tiene sus ventajas, dependiendo de lo que busques en un caballo, claro.