La chispa que nos une (Lo que nos une 2) 88
81%

88

Max

Conduzco a casa de un humor bastante gris, no voy a negarlo. Incluso apago la radio; no me apetece escuchar nada. Después de tantos días juntos, la despedida se me ha hecho más dura de lo habitual.

Cuando llego, lo primero que hago es mirar el móvil. Todavía es pronto para recibir su mensaje avisándome de que ha aterrizado, como tenemos por costumbre. Bufo y suelto las llaves en la entrada.

Decido darme una ducha para despejarme y, al salir con la toalla a la cintura, me detengo un segundo en el baño: su cepillo de dientes sigue junto al mío.

Probablemente se le haya olvidado, ya que siempre se lo lleva. No obstante, algo tan simple me llena de ilusión.

Camino hacia el vestidor sin pensar demasiado en ello, pero, en cuanto cruzo la puerta, freno en seco.

Porque, en el hueco que hizo Mary para ella, ha dejado también ropa.

Hay varias prendas colgadas en las perchas, y me acerco despacio, como si fueran a desvanecerse.

Deslizo los dedos por una de sus blusas y después abro uno de los cajones, para comprobar si hay más.

Y sí, ahí, dobladas con cuidado, hay más cosas suyas.

Incluso un par de mis camisetas, de esas que me quita.

Sonrío como un adolescente encandilado, y una parte de mí se pregunta si esta es su manera de decir que se está planteando mi propuesta en serio, pero a su ritmo.