11Como la lluvia el día de tu boda
El Brillo no concede nada por sí solo, es un espejo de la voluntad humana. Su luz no otorga virtud al malvado ni sabiduría al necio, solo amplifica la escala de lo que el hombre ya lleva en su sangre.
Pasaje en caligrafía ligera y serena del Libro Rojo de Valentín Astruc