5Hablemos de ti un minuto
Ninguna divinidad, por poderosa que sea, puede rasgar el Velo por sí misma. Hace falta una voz de este lado que lo nombre y una mano mortal que mantenga la puerta abierta. Un dios sin invocador es un gigante sin manos.
Anotación de trazo brusco en el Libro Rojo de Valentín Astruc